Home Por la Espiral No más sueldos de hambre
Por la Espiral - February 16, 2011

No más sueldos de hambre

apenas sabe medio leer, mal escribir y totalmente analfabeta de las nuevas herramientas como Internet.
Bien se hace en defender que México resarcirá muchas de sus deficiencias en la medida  que su población esté totalmente bien educada, sean subsanadas  brechas históricas y rezagos al permitir que toda la gente sin importar su condición social tenga acceso a las instituciones públicas proveedoras del conocimiento.
La educación es por supuesto una poderosa llave en lo personal para mediante la superación acceder a un mejor nivel de vida en lo económico; en lo social, un instrumento contra la manipulación de los gobernantes.
No obstante, per se una masa de gente bien educada requiere de los canales laborales adecuados para desarrollar su talento y aprendizaje y por supuesto recibir sueldos, salarios y prestaciones dignos de su condición que asimismo permitan contar con un nivel de vida satisfactorio.
Una cosa debería llevar a la otra, empero, no sucede así. Actualmente enfrentamos tanto a nivel nacional y mundial una crisis profesional bastante significativa: los profesionistas padecen por sueldos y salarios devaluados y prestaciones congeladas o eliminadas todas o en parte.
Los profesionistas vienen siendo víctimas de un sistema económico mundial requerido de trabajo a destajo, con poco valor agregado y con empresas cada vez más dispuestas a reducir el  costo de la mano de obra.
A la par, existe demasiado  rezago educativo en buena parte de la población mundial y nacional, además de otro grupo de personas  cuyas expectativas profesionales y salariales no son realizadas.
En general cunde la insatisfacción. Simplemente le pregunto amigo lector, ¿cuántas personas alrededor suyo conoce que hablan varios idiomas, tienen licenciatura y maestría, otras habilidades del conocimiento y ganan salarios bajos o no duran más de una año en un empleo?
¿Verdad que son bastantes? También son numerosos los jóvenes egresados de las universidades con su título y maleta cargada de sueños en las manos contratados bajo esquemas temporales con sueldos netos mensuales de entre 4 mil a 5 mil pesos, la mayoría sin  prestaciones de ley.
Actualmente un titulado universitario retrasa su emancipación porque su sueldo le imposibilita valerse por si mismo, todavía es más revelador de la situación conocer de muchachas domésticas que ganan mensualmente más que esos egresados universitarios; ni qué decir de chóferes que trabajan para familias con sueldos de 6 mil, 8 mil, 10 mil o hasta 14 mil pesos mensuales. En lo personal conozco de varios casos de amigos que pagan dichas cantidades a  personas contratadas para fungir de chofer personal y no piense que por ello carecen de formación, algunos inclusive cursaron estudios universitarios y aceptaron dicha forma de obtener el ingreso porque ganan más así que dentro de una oficina.
A COLACIÓN
La educación tiene que encontrar mejores incentivos laborales para que socialmente sea retribuible y  logre pasos sustanciales con una estafeta generacional favorable para todos.
En cierto sentido nos hemos “cubanizado” (guardadas las proporciones) allá en la isla todos tienen acceso a la educación, hablan varias idiomas, tienen varias carreras profesionales, posgrados; es decir, estudian, estudian y estudian.
Lo patético es que no hay fuentes de trabajo para sus niveles de preparación y los salarios en pesos cubanos son de  morirse de hambre, por eso mejor trabajan de chóferes de taxi para el turismo y en otras actividades que les dejen dólares.
En México estamos igual hay profesionistas ganando más cuidando personas, haciendo de enfermeras, nanas, servicio doméstico, organizando fiestas infantiles y por supuesto ubicados dentro de la amplia economía informal.
El propio INEGI, que siempre tiene datos estadísticos cuestionables, reconoce un aumento en los empleos temporales en los últimos cuatro años. Se trata de trabajos de mala calidad socialmente no correspondidos con prestaciones ni seguridad para el trabajador.
Todo contrato temporal llena de incertidumbre al trabajador no sabe a  ciencia cierta cuándo dejará de percibir un ingreso que le permita por ejemplo seguir cubriendo los adeudos de una tarjeta de crédito o no puede llevar a cabo otro tipo de decisiones como acceder a un financiamiento para un vehículo o más importante todavía, un patrimonio.
La temporalidad laboral es únicamente un paliativo. Así mientras el propio INEGI reconoce su incremento otra noticia es también reflejo de nuestro entorno: sigue aumentando la economía informal.
El año pasado, 12 millones 517 mil personas estaban ubicadas en algún tipo de actividad relacionada con la economía informal.
En 2010, año de la recuperación y el empleo anunciado por el presidente Felipe Calderón,  274 mil 052 personas encontraron en la economía informal la única opción viable para obtener un ingreso.
¿Por qué se van a la calle? ¿Será acaso por qué verdaderamente no hay una fuente de empleo disponible? Si realizamos una búsqueda de empleo hay ofertas tanto en Internet, portales especializados y todos los principales periódicos con secciones de anuncios solicitando candidatos para determinado puesto de trabajo.
¿Qué sucede entonces? Son empleos temporales, muy mal pagados, con horarios complicados y no requieren gente muy cualificada.
El gran pendiente del mercado laboral mexicano es pagar bien a sus profesionistas, a esa gente educada que invirtió tiempo y dinero, hay que resarcirla con un buen ingreso y un Estado Benefactor. No se puede seguir desechando a los cualificados porque sus resúmenes curriculares están sobrados para los puestos de trabajo ofertados.
Entonces hay que darle a los mexicanos más educación y mayores incentivos (me parece muy favorable la deducibilidad del pago de colegiaturas recién emitido por decreto presidencial) para obtener una carrera profesional, pero también debe edificarse todo un amplio andamiaje social y laboral para dar sueldos, salarios y prestaciones del primer mundo. De nada sirve tener gente preparada en la calle, autoempleado o con sueldos de hambre. ¿Para qué saber tanto a cambio de tres pesos?
P.D. Encuéntrenme en Facebook. Les invito a que opinen del tema en mi blog http//claudialunapalencia.blogspot.com.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *