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Libros - January 20, 2011

El Presidente Felipe Calderón inaugura el recinto que alberga el Fondo Bibliográfico José Luis Martínez

El Presidente Felipe Calderón encabezó la Inauguración del Fondo Bibliográfico José Luis Martínez que abre sus puertas al público en el edificio de La Ciudadela, cede de la Biblioteca de México “José Vasconcelos”.

Con la Inauguración del Fondo Bibliográfico José Luis Martínez se tendrá, en la Biblioteca de México “José Vasconcelos”, la más amplia colección de literatura mexicana del siglo XX, de historia de México y de novela del siglo XIX, con 73 mil 500 materiales bibliográficos y hemerográficos dispuestos en mil 200 metros lineales y 600 metros cuadrados.

La sala donde se ubicarán los materiales bibliográficos es un área de innovación tecnológica que cuenta con los sistemas más avanzados para el control del clima y la humedad y así lograr la mejor preservación del acervo.

La catalogación de los libros requirió de la contratación de especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México para que fuera más detallada, debido a la naturaleza especializada de los volúmenes, ediciones y documentos. Una de las virtudes de esta biblioteca es que representa la más grande y completa reunión de títulos de la literatura mexicana.

El catálogo de este fondo podrá ser consultado en la propia sala o bien a través del sitio web de la Biblioteca de México: www.bibliotecademexico.gob.mx en la sección de Catálogos.

Los trabajos de acondicionamiento del espacio estuvieron a cargo del arquitecto Alejandro Sánchez, bajo la supervisión de la Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural del Conaculta.

José Luis Martínez, un erudito que entregó su vida a la crítica y la investigación bibliográfica

Fue considerado por Gabriel Zaid como “el curador de las letras mexicanas”; Carlos Montemayor destacó que “afortunado un ser como él, que dispuso de tiempo, edad, lucidez e inteligencia para realizar una obra tan vasta” y el poeta Alí Chumacero, su amigo, pidió en su despedida: “contentémonos pensando que todo en silencio a la quietud navega, y lloremos —si hay que llorar— como la fuente escondida”.

Muchos elogios y reconocimientos recibió en vida el escritor, bibliófilo  y erudito de las letras José Luis Martínez Rodríguez (Atoyac, Jalisco, 19 de enero, 1918- Ciudad de México, 20 de marzo, 2007), a quien Conaculta rinde homenaje en el 92 aniversario de su nacimiento.

Académico, diplomático, ensayista, historiador, cronista, editor, humanista y  bibliógrafo irredento, Martínez dirigió el Fondo de Cultura Económica, entre1977 y 1982, y durante su gestión se publicaron 701 títulos nuevos y se creó la colección Revistas Literarias Mexicanas Modernas, entre ellas Taller, Contemporáneos y Bandera de Provincias. También fue director de la Academia Mexicana de la Lengua entre 1980 y 2002, y desde 2003, su director honorario perpetuo, así como miembro de número de la Academia Mexicana de la Historia, ocupando el sillón 24 de 1993 a 2007.

José Luis Martínez cursó estudios de Letras españolas en la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional Autónoma de México y cursos aislados de filosofía e historia del arte de 1938 a 1943. Se casó con Amalia Hernández, quien fuera fundadora y directora del Ballet Folklórico de México, con la que tuvo al hijo mayor, José Luis Martínez. Su segunda esposa fue Lydia Baracs, originaria de Hungría, con la que tuvo sus otros dos hijos, Guadalupe y Rodrigo Martínez.

José Luis Martínez pertenece a una generación en la que destacan figuras como la del poeta Octavio Paz (1914); el historiador Silvio Zavala (1909), el arqueólogo Ignacio Bernal (1910), el ingeniero Nabor Carrillo Flores (1911), el filósofo Adolfo Sánchez Vázquez (1915) y el narrador Juan Rulfo (1917), entre otros.

Entre los muchos cargos públicos que tuvo fue diputado federal por su estado natal (1958-1961), embajador de México ante la UNESCO en París, Francia (1963-1964), director general del Instituto Nacional de Bellas Artes (1965-1970) y embajador de México en Atenas, Grecia (1971-1974). También fungió como consejero de la Fundación Cultural Televisa (1975-1998) y presidente de los Comités Organizadores de las celebraciones de los centenarios de Ramón López Velarde (1988), y de Alfonso Reyes (1989). Fue Creador Emérito del Sistema Nacional de Creadores de Arte (1994).

En su trayectoria como docente fue profesor de Literatura en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y maestro huésped de la Facultad de Humanidades de la Universidad de El Salvador en 1951. Recibió el Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (República Dominicana) en 1984, la Universidad Nacional Autónoma de México, en 1996 y Universidad de las Américas, en 1997.

Amante de los libros

“José Luis Martínez está en el centro de la cultura mexicana porque amaba a los escritores, la palabra, los libros; le gustaba estar con ellos, eran su vida”, escribió sobre Martínez la periodista cultural Virginia Bautista. Y no es para menos, don José Luis vivió rodeado de libros, llegó a reunir más de 70 mil volúmenes, que recientemente fueron adquiridos por el Conaculta y estarán a disposición del público como la Biblioteca José Luis Martínez en la Biblioteca de México José Vasconcelos de La Ciudadela.

“No hay biblioteca cuyos fondos sobre literatura mexicana superen a la de José Luis Martínez en amplitud y coherencia… Sabía lo que tenía y dónde lo tenía. No sólo eso: sabía lo que aún no había podido conseguir. Es decir: tenía un mapa mental muy claro del conjunto deseable, y con el mapa iba integrando su biblioteca… La biblioteca es una obra magna, paralela y previa a la gran historia de la literatura mexicana que no llegó a escribir. Si, ahora que ya existe (lo que da la ventaja de saber qué buscar), alguien quisiera duplicarla, resultaría imposible, aunque tuviese recursos ilimitados” escribió Zaid, en Letras Libres en agosto de 2007, el año de su deceso.  

Además Martínez fue autor de más de una treintena de estudios y ensayos, la mayoría publicados en forma de libro: El concepto de la muerte en la poesía española del siglo XV; La técnica en literatura. Introducción; Las letras patrias, de la época de la Independencia a nuestros días; La emancipación literaria de México; La expresión nacional. Letras mexicanas del siglo XIX; Problemas literarios; La literatura moderna de México; La obra de Agustín Yáñez; Unidad y diversidad de la literatura latinoamericana; México en busca de su expresión literaria: 1810-1910.

A éstos se agregan El Códice Florentino y la Historia General de Sahagún; Pasajeros de Indias, Viajes transatlánticos en el siglo XVI; Origen y desarrollo del libro en Hispanoamérica; El mundo privado de los emigrantes de Indias; Cruzar el Atlántico; Guía para la navegación de Alfonso Reyes; El trato con escritores y otros estudios; La literatura mexicana del siglo XX y Bibliofilia (Autobiográfico), entre otros.

También destacan por el rigor de la investigación y la diversidad y fidelidad a las fuentes sus biografías de Motecuhzoma y Cuauhtémoc; Nezahualcóyotl;  Bernardino de Sahagún; Gerónimo de Mendieta; Bernal Díaz del Castillo y la magna obra sobre Hernán Cortés.

Lector que escribe

José Luis Martínez lo dejó en claro a su ingreso a la Academia “¿Qué es un escritor? Es un lector”. Martínez recuerda, en Bibliofilia (FCE), uno de sus primeros regalos:

“Yo vengo de un pueblo del sur de Jalisco, Atoyac, situado al margen de una laguna de temporal. Al otro lado de la laguna se encuentra un pueblecito encantador, llamado Amacueca, famoso por sus nogales, así como Atoyac se envanece por sus pitayas y un jabón especial. Pues bien, el cura de Amacueca, don José del Carmen Méndez, fue mi padrino de bautismo y a su curato me llevaba el doctor Martínez, mi padre, a visitarlo. Recuerdo un caserón ruinoso asolado por los revolucionarios en el cual vivía mi padrino. Debo haber visto en una mesa un librote que resultó ser la gran edición de las Obras espirituales de San Juan de la Cruz. A pesar de mi corta y escasa instrucción, el libro me encantó. No creo haberlo pedido, pero debo haberlo simplemente visto con tal codicia que mi padrino me lo regaló”.

“Más que un hombre de letras, José Luis Martínez es un hombre de libros. Y, aclaremos, tanto de los libros como de sus libros”, recordó el escritor José de la Colina, quien deja en Letras Libres esta estampa de su visita a la mítica biblioteca del jalisciense:

“Y así dio muestras José Luis Martínez de iniciarse en la pasión a la vez egocéntrica y generosa de los libros, esos silenciosos amigos íntimos (unos sesenta y tantos mil) que hoy con él conviven en su biblioteca de la cual suele “hacer los honores de casa” a quien lo visita por primera vez; y mientras lo guía a uno por el laberinto librario, desplegado por cuartos y pasillos de tres amplios pisos, parece estar abriendo su intimidad al visitante. Esa casa-biblioteca es su palacio del placer… y aun su jardín de los tormentos, pues sufre atrozmente si se le extravía un libro: hace poco me hablaba del extravío de uno de García Icazbalceta y su tono era el de aquel a quien le falta un ser querido”.

El editor Fernando García Ramírez (Letras Libres, agosto, 2004) retrató a Martínez de esta manera: José Luis Martínez acostumbra leer de día y escribir de noche. Lo imagino en tantas noches solitarias, constante, indagando datos milimétricos en sus libros (vive en medio de una inmensa biblioteca, la más grande del país sobre temas mexicanos.) En otra parte ha dicho: “No hay retribución ni moral, ni mental, ni material” para este esfuerzo que “sirve como un recurso contra la soledad y el desamparo”. Miles de notas, miles de fichas, decenas de libros, tantas noches en soledad escribiendo sobre los orígenes de México: históricos (Hernán Cortés, 1990), literarios (Nezahualcóyotl: vida y obra, 1972), intelectuales (La emancipación literaria de México, 1955; El mundo antiguo de Fray Bernardino de Sahagún, 1981).

Después de un tímido escarceo con la poesía (Elegía por Melibea, 1940), Martínez se da cuenta que está llamado para otra cosa: la crítica e investigación literaria, la historia. En esa época, escribe García Ramírez, quizás gracias al influjo benefactor de don Alfonso, se da cuenta de que “unas son las gentes que quieren modificar las cosas… pero hay otra especie rara que son los que conservan los papeles y los ordenan… es una tarea menor, honesta, pero que es necesario hacer. Yo soy de esos”.

Biblioteca Fondo José Luis Martínez

La Biblioteca de México José Vasconcelos es  el recinto que alberga la Biblioteca José Luis Martínez, que fue adquirida por el Estado mexicano en dos millones de dólares. Son más de 70 mil volúmenes que el erudito reunió a lo largo de su vida.

El nuevo espacio ocupará más de mil 200 metros lineales y 600 metros cuadrados de estantería, además de cubículos especiales para lectura y consulta, exhibición de primeras ediciones y volúmenes antiguos, así como accesos para personas discapacitadas, todo a partir de un modelo diseñado por el arquitecto Alejandro Sánchez.

Los libros, mapas, revistas, recortes y documentos, estarán ordenados como el propio Martínez los tenía en su casa, que también es una manera de conocer el pensamiento del escritor, como un traje a la medida. Además de imágenes de gran formato con la figura de José Luis Martínez, el espacio contará con nichos especiales y vitrinas en las que se exhibirán de manera permanente algunos ejemplares antiguos que forman parte de la colección. Además contará con instalaciones de temperatura regulada, mobiliario especial y servicios digitales y de acceso a redes inalámbricas.
JLB

Fuente: (Presidencia de la República y CONACULTA)

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