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Espectáculos - November 23, 2010

Personajes de un mural de Diego Rivera cobran vida y se pasean por las calles de Tijuana

fresco que se exhibe en la Ciudad de México salieron a las calles del punto fronterizo para trasladarse al parque Teniente Guerrero, uno de los más antiguos de Tijuana.  

En su recorrido comieron, disfrutaron de la convivencia con quienes los vieron pasar y hasta se resguardaron de la lluvia y el frío con tal de participar en la primera representación en vivo en México del mural de Rivera.  

Se trata del proyecto ‘Retrato de un sueño bicentenario’ de la fotógrafa Verónica del Pino, quien de esta manera busca ‘rendir homenaje a Diego Rivera y más con un mural que sintetiza la historia de México, con sus personajes más representativos’, según dijo ella misma.  

Diego María Concepción Juan Nepomuceno Estanislao de la Rivera y Barrientos Acosta y Rodríguez, su nombre completo, nació el 8 de diciembre de 1886 en la ciudad de Guanajuato, y desde muy temprana edad comenzó a dibujar.  

De 1896 a 1902 estudió en la Academia de San Carlos, donde tomó clases con Santiago Rebull, Félix Parra y José María Velasco, entre otros, pero la abandonó a los 16 años de edad debido a que, según él, el sistema de enseñanza de pintura sólo estaba dirigido a la reproducción fiel de los objetos.  

Posteriormente, con la ayuda del promotor, pintor y vulcanólogo Gerardo Murillo, “Dr. Atl”, organizó su primera exposición individual en 1907 y ganó una beca para estudiar en Europa.  

Años más tarde se trasladó a España, becado por el gobierno veracruzano, y de ahí viajó a distintas partes de Europa, como Gran Bretaña, Francia, Bélgica y Holanda, lo que le permitió entrar en contacto con obras del Renacimiento, el cubismo y la vanguardia.  

Su obra de esa época muestra el estudio y el análisis de la obra de Paul Cezanne; del cubismo, fauvismo y neoimpresionismo, además de que experimentó con el óleo, pastel, acuarela, fresco, encáustica y temple sobre tela, cartón, papel y corcho prensado.  

En México su primer mural fue “La creación”, de 1922, destinado al anfiteatro Simón Bolívar de la Escuela Nacional Preparatoria. Ese mismo año se desempeñó como uno de los organizadores de la Unión de Trabajadores Técnicos y Plásticos.  

A principios de la década de 1930 el muralista viajó a Estados Unidos, donde pintó murales en San Francisco, Detroit y Nueva York. Su fresco “Hombre en la encrucijada” recibió numerosas críticas por la semejanza de los rasgos de una de sus figuras con Lenin.  

Rivera siempre se declaró ateo y un luchador social a favor de los débiles, por lo que en el fresco de Nueva York aparece además un técnico controlador de la naturaleza y a la sociedad dividida en dos mundos: el socialista y el capitalista.  

Su más ambicioso y gigantesco proyecto fue un mural épico sobre la historia de México para el Palacio Nacional, el cual quedó inconcluso debido a su muerte.  

Desde finales de la década de 1930 se dedicó a la pintura paisajística y de retratos, y en sus últimas pinturas desarrolló un estilo indigenistas y social de gran atractivo popular. Junto con David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco formó el trío de grandes muralistas de México.  

La primera compañera reconocida de Rivera fue la artista emigrante rusa Angelina Belloff, con quien procreó un hijo que murió poco después. Tiempo más tarde nació su primera hija, Marika, producto de los amoríos que tuvo con la pintora rusa Marievna Vorobiev-Stebelsca.  

Como segunda compañera tuvo a Guadalupe Marín, modelo de sus retratos, con quien se casó en la Iglesia de San Miguel, en Guadalajara. De esta relación nacieron dos niñas: Guadalupe y Ruth.  

Se dice que otra de las musas de Diego fue Tina Modotti, quien aparece en murales como “La tierra dormida”, “Germinación” y “Los frutos de la tierra”, entre otros, y con quien habría mantenido una relación amorosa que perduró hasta 1927.  

El 21 de agosto de 1929 se casó con Frida Kahlo, 24 años menor que él. Su relación fue muy abierta y extraña, pues ambos se autorizaron a tener relaciones sexuales fuera del matrimonio.  

Para 1940 se divorciaron, pero se volvieron a casar después de un año, y esta vez la relación perduró hasta la muerte de ella, en 1954.  

El 29 de julio de 1955, casi un año después de la muerte de Kahlo, Diego contrajo matrimonio por cuarta vez, con Emma Hurtado, quien era mucho más joven que él y amiga suya desde hacía más de 10 años. Ella permaneció a su lado hasta su muerte, ocurrida el 24 de noviembre de 1957.  

La obra de Diego Rivera es una verdadera aportación al arte mexicano moderno, fue decisiva en murales y pinturas de caballete; se trató de un pintor revolucionario que buscó llevar el arte al gran público, a la calle y los edificios, manejando un lenguaje preciso y directo con un estilo realista, así como pleno de contenido social.

Fuente: (Notimex)

 

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