El Mensaje del Rey - November 4, 2010

Tus manos

ellas, anhelas coherencia, el orden comienza de nuevo. Cuando envuelven tus brazos, esperas. Difícilmente las observas, escriben juntas y no se hablan, a veces no se perciben. ¿Porqué hay ese abismo entre ellas? No sea así tu matrimonio, ni tu comunicación con tu familia, o con la gente.

Cuando  tus manos se aplican, construyes. Surge la melodía más simple con madera entre ellas. Con tinta en tus manos la más delicada frase que contempla la noche, el ocaso o tus ojos, así se desarrolla la sonata que apacienta al amor, donde huye el temor y aparezco.

Con herramienta en ellas, desarrollas el puente esperado.

Con tu rostro en mis manos, puedo iniciar de nuevo todo.

Cuando la suavidad de tus manos alcanza mi corazón, te amo. Quiero que tus manos toquen mi corazón, con tu labor. Espero tu toque maravilloso que me alegra. Toca mi corazón pon tus manos, me hará sentirte cerca, que me abrazas y me anhelas. Habla de mi, aunque ellos no quieran escucharme.

Tócame, despacio, lentamente, suavemente con ellas, dime lo que anhelan, lo que sueñan, házmelo saber en cada movimiento. Envuélveme en tus manos, que no dejen de tomarme y en cada intento. Cuando parecen vacías, cuando esperan, cuando llenas, cuando no son suficientes, cuando las arreglas, las suavizas o cuando las ignoras. Cuando las elevas y haces las formas más dulces, sofisticadas y bellas. Dámelas, preséntamelas como lo más preciado, bendeciré la obra de tus manos, te ira bien. Pero antes, durante, y siempre tócame con ellas. Son como tú, ¡mi poema más preciado!

Esto te hace saber el Rey.

elmensajedelrey@hotmail.com

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