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Ciudad de México - October 19, 2010

Gracia, belleza y sincronía de los bailarines de la Compañía Nacional de Danza es ovacionada por el público en el Teatro de la Ciudad

Serenata, ballet clásico para 26 bailarines, que concluyó en un cierre de espectáculo largamente ovacionado por el público.

A través de cuatro movimientos en escena, el arrullo de Serenata, que toma su título de la Serenata en do mayor para orquesta de cuerdas de Piotr I Chaikovski, tiene un desarrollo coreográfico y musical.

Entrevistada brevemente, la directora Sylvie Reynaud, aseguró que “nos gusta como compañía venir aquí, tenemos un público ya, muy del Teatro de la Ciudad, y tratamos siempre de darle cosas diferentes”.

Gala de Ballet se presentó con el programa Porteño, Don Quijote pas de Deux, La muerte del cisne, Alfonsina y Serenata, con la interpretación de bailarines de la Compañía Nacional de Danza, agrupación de ballet clásico y contemporáneo más representativa a nivel nacional, tanto por su conformación, las dimensiones de la misma y su repertorio.

“La Muerte del Cisne” fue otra de las coreografías contemporáneas que mayor impacto causó en el público, pese a su corta duración de menos de seis minutos, por su dramatismo y complejidad de interpretación.

Un hombre solo en escena muestra su virtuosismo al interpretar la fuerza y fragilidad de un cisne, quizá herido de muerte, en medio de una tempestad.

El célebre coreógrafo de origen francés Michel Descombey, ex director de la Ópera de París y ex codirector del Ballet Nacional Independiente creó esta versión del clásico de M. Fokine con música de Saint Saënz.

Esta obra, bailada y galardonada en Cuba, Bulgaria, Japón, España, Israel, Estados Unidos y Centroamérica, fue originalmente creada para estrellas de la danza como Pavlova, Makarova, o Plisétskaya, entre muchas otras. Aquí, el elenco de está coreografía lo integran Daniel Castillo y Raúl Hernández, de 16 y 17 años de edad, respectivamente.

“Pienso que es una obra grande, con una trayectoria grande”, consideró la directora Sylvie Reynaud, quien en junio de 1993 se retiró de los escenarios con Giselle en el Palacio de Bellas Artes y en aquel entonces se le otorgó la Medalla Bellas Artes. A la mitad del espectáculo dancístico se presentó Alfonsina, coreografía de Gustavo Herrera, inspirada en la poesía de Alfonsina Storni.

Dolor, pena y sufrimiento por el amor perdido se retratan en el escenario, en cuyo fondo se dibuja con luces un mar en calma que parece llamar a Alfonsina.

Ariel Ramírez hizo el arreglo musical al piano, cuyo tono melancólico sirve para acentuar la felicidad de Alfonsina estando con su amado y el arrepentimiento y la desdicha cuando lo ve perdido. El elenco lo conforman Agustina Galizzi y Erick Rodríguez.

Gala de Ballet abrió con el ballet contemporáneo Porteño, con música de Astor Piazzolla, con una duración de 24 minutos.  Luego de un breve intermedio, con Don Quijote pas de deux, pequeño ballet de sólo nueve minutos de duración, comenzaron los primeros gritos de “¡bravo!” y tupidos aplausos entre el público.

Vestidos a la usanza de los trajes típicos españoles, ella como maja y él como torero, Blanca Ríos y Harold Quintero, mostraron sus dotes como bailarines con espectaculares giros en el aire alrededor del escenario. Por un instante se suscito una sorpresa ahogada entre el público cuando la bailarina tuvo un pequeño resbalón en el escenario que no pasó a más, pues se incorporó de inmediato.
RGT

Fuente: (CONACULTA)

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