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Ciencia y Tecnología - September 21, 2010

Guadalupe Zepeda, ganadora del Premio INAH Paul Cermans 2000, detecta fibra jalisciense para restaurar papel

mejores características físicas y mecánicas que el material nipón.

Y aunque esta fibra jalisciense (cuyo nombre científico es Heliocarpus donnel) podría desplazar a la japonesa porque es más resistente y disminuiría los costos económicos y ambientales, todavía no existen productores.

La perito restauradora relata cómo inició este proyecto de investigación con el que obtuvo el Premio INAH Paul Cermans 2000, y que presenta el próximo jueves en el Museo Regional, en compañía de uno de los pioneros de la restauración en México, Jaime Cama VillaFrancia de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía “Manuel del Castillo Negrete”.

Disminuye calidad del papel

En México, los documentos posteriores al año 1860 tienen mayor  riesgo de deterioro que los anteriores a esa fecha, debido a que en ese momento comenzó a hacerse papel con el método alemán Kraft (que utiliza como materia prima la pulpa de madera molida), desplazando así a fibras más resistentes como el lino, el algodón, el henequén o el agave, que eran más costosas.

La doctora en Arquitectura Guadalupe Zepeda explica que para el pulpeo se tuvieron que utilizar soluciones ácidas necesarias para desfibrar la madera. “Antes se utilizaban procesos alcalinos que mantenían en buen estado el papel. Y eso se nota en los fondos documentales. Todos los posteriores a 1860 son amarillentos, frágiles, quebradizos y no tienen mucha resistencia”.

Los archivos comenzaron a intervenirse a principios del siglo XX porque ya mostraban pérdida de humedad, flexibilidad y resistencia, pero se utilizaban materiales que al final contribuían a su deterioro. La restauración especializada comenzó apenas hace alrededor de 40 años.

La pérdida de documentos entre 1870 y 1970 es imposible cuantificarla, ya que no hay un registro de los archivos que se tiraron a la basura.

“El proceso de restauración que se comenzó a utilizar en la Escuela Nacional de Conservación requiere revisar si hay acidez, la cual se neutraliza con un lavado. Después se eliminan manchas y suciedad, y finalmente se le pone al documento carboximetilcelulosa, que es alcalino y proviene de las plantas japonesas llamadas kozo”, explica la también titular del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos) en Jalisco.

Ante este panorama, Guadalupe Zepeda pensó que se podría dejar de depender de productos importados y buscó fibras igual de resistentes en México. Así fue como encontró el arbusto majagua, que crece en los esteros de la costa de Jalisco y Nayarit. Las ventajas que encontró son las siguientes: es un producto renovable porque sólo se requiere la corteza y no se tiene que tumbar la planta; y el resultado es un papel más resistente que el japonés, porque tiene un mucílago natural, una proteína vegetal que incluso tiene propiedades adhesivas.

La investigadora del Centro INAH Jalisco resalta que el producto jalisciense supera “sin duda  las propiedades del material que importamos, pero falta que se produzca, aunque la demanda es muy grande y podría reducir los costos de la restauración”.

Faltan especialistas

En Jalisco apenas hay alrededor de 25 personas capacitadas para rescatar documentos antiguos, y se encuentran en bibliotecas y en la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente (ECRO).

“No hay capacidad para recuperar todos los documentos antiguos en malas condiciones, porque además es muy caro. Pero en todos los archivos deberían empezar por los ejemplares más viejos, luego los que son únicos, y después los que tienen mucho uso, que ahora ya comienzan a digitalizarse y es mejor opción”, agrega Guadalupe Zepeda.

Finalmente, resalta cómo en Estados Unidos se produce un papel especial para publicaciones, lo cual les asegura mayor vida. En México, es indistinto el material que se utiliza.

Presentación del libro Fibras para la restauración de papeles antiguos / jueves 23 de septiembre, a las 20:00 horas / Museo Regional (Liceo 60, Zona Centro) / Entrada libre.

Fuente: (Informador.com.mx)

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