Home Entrevistas Celia del Palacio rescata en su nueva novela, la vida intensa y desconocida de Leona Vicario
Entrevistas - September 17, 2010

Celia del Palacio rescata en su nueva novela, la vida intensa y desconocida de Leona Vicario

llenar los vacíos que dejan los documentos.

La voz y el sentir cotidiano de una mujer es el ingrediente que añade Del Palacio a su título Leona (Suma, 2010), estilo que la autora no se permitió en la entrega de Punto de Lectura titulado Adictas a la insurgencia.

El interés por rescatar la vida y el legado de Vicario surgió durante su trabajo de investigación que rescata a las protagonistas de la lucha emancipadora. En esa tarea la personalidad de la heroína la sedujo.

“De las otras mujeres, ninguna me cautivó tanto como Leona Vicario. Al investigar me di cuenta que su vida era una novela de aventura que no tenía nada que inventar porque ella vivió así, me impresionó no conocerla ni encontrarla en los libros de Historia y quise resarcir eso”, afirma la doctora en Historia por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La intención de novelar la vida de la insurgente era llegar a un mayor número de lectores y recuperar la obra de esta mujer de la elite criolla de la Nueva España. Además, agrega que “quería recuperar a Vicario como mujer y no verla como la heroína de bronce. De ahí que la novela es el lugar propicio”.

Para la reconstrucción de los hechos, la escritora nacida en la Ciudad de México en 1960 recurrió a archivos, cartas,  inventarios y a la historia de la vida cotidiana, “pero aún hay muchas lagunas sobre Leona Vicario”.

Celia del Palacio impartirá mañana la conferencia magistral sobre esta mujer y su participación en el movimiento que inicio en 1810, en el marco del tercer Coloquio Arreolino.

— ¿Por qué le interesó presentar a  Leona Vicario y retratarla en una novela?
— Es una mujer que hizo tantas cosas por el movimiento de Independencia y es tan poco conocida. Es muy importante que se conozca su contribución, además de recuperar a la mujer y la pasión que la llevó a seguir el movimiento insurgente.

— ¿Cuál es el motivo del opacamiento de su figura en la historia?
— Mi hipótesis es que Leona Vicario no es el prototipo de la mujer dócil y paciente, que se privilegió durante el siglo XIX y XX. En cambio, Josefa Ortiz de Domínguez era una matrona con una decena de hijos que se quedó en su casa y con su tacón salvó el movimiento. Por otro lado, se rebeló contra todas las leyes y los parámetros de una niña bien y se fue de su hogar sin casarse con Andrés Quintana Roo.

—  ¿Cómo fue la participación de Vicario en el periodismo?
— Me gustó recuperar todo lo que ella hizo por las mujeres sin proponérselo. Comenzó enviando información para que Andrés Quintana Roo la publicara en el semanario Patriótico Americano y en El Ilustrador Americano. Ella defendió la posición de las mujeres de tener una idea propia; esto en 1831 es sorprendente.
En su casa tenía libros, algunos prohibidos, lo que le permitió tener una mentalidad más amplia que la gente de la época. Eso sucedió por su posición social y porque pudo relacionarse con otros conspiradores de la Ciudad de México.

— ¿Qué ideas publicó en la prensa?
— Eran partes militares y noticias. Andrés Quintana Roo publicó en el semanario Patriótico Americano  una serie de cartas sobre lo que tendrían que hacer las mujeres de la Ciudad de México. Esos artículos no están firmados, porque en el siglo XIX no era común en los periódicos.

— ¿Cuál es la herencia de Leona Vicario?
— Que una mujer puede cambiar la historia desde su posición, desde donde quiera que se encuentre.

LA HISTORIADORA

Celia del Palacio es historiadora, pero se interesa por la novela porque le permite llenar algunos fragmentos inexistentes en los relatos. La escritora nació en la Ciudad de México, en 1960.

Es coordinadora del Centro de Estudios de la Cultura y la Comunicación de la Universidad Veracruzana. Entre sus libros destacan Las dispustas por la conciencias, Los inicios de la prensa en Guadalajara, Siete regiones de la prensa en México y No me alcanzará la vida.

Fuente: (Informador)

 

Leave a Reply