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Música - August 7, 2010

“Invocaciones. Música mexicana para flauta y piano”, un patrimonio que hay que difundir y preservar

contemporáneos, un homenaje y un documento musical imprescindible de nuestros autores, así como para el goce de la música.

El material está formado por creaciones de figuras esenciales de la música en México, siete compositores, donde están reunidos Mario Lavista, Eugenio Toussaint, Leonardo Coral, Samuel Zyman, Armando Luna, Alexis Aranda y el único autor fallecido, el emblemático veracruzano Mario Ruiz Armengol. De este modo “Invocaciones” reúne varias de las piezas más representativas que se han escrito para flauta y piano en nuestro país, dando como resultado una grabación que pone de manifiesto el talento de nuestros compositores, un patrimonio que hay que difundir y preservar. “Invocaciones” es un esfuerzo y homenaje a estos creadores que le dan un lugar privilegiado a la cultura mexicana en el mundo, basta escuchar el disco para regocijarse con estas notas bajo la interpretación del Dúo México con Brío, integrado por Evangelina Reyes, en la flauta, y Camelia Goila, en el piano.

“Invocaciones” es un repertorio imprescindible de la música mexicana contempóranea, cada autor presenta diferentes obras por apreciar en cualquiera de sus manifestaciones, están las composiciones camerísticas para flauta, jazzísticas, sonatas, ecos de música latinoamericana y una impresionante reunión de movimientos clásicos y contemporáneos que dan un material que raras veces aglutinará tal diversidad. El primer tema es “Divertimento para flauta en Sol y piano”, de Mario Ruiz Armengol (1914-2002), un tema poco conocido con la presencia de contrapuntos armónicos provenientes de la música clásica y el jazz. El maestro Armengol fue un pionero en probar estilos con estos géneros, con una fama legendaria al que el mismísimo Duke Ellington lo llamaría gentilmente “Mr. Harmony”; hay que escuchar “Divertimento…”, donde se aprecia una resonancia clásica, sumamente emotiva, seguida de un frenesí con la flauta seguida del piano para llegar a un improviso final.

Sigue “Sonata no tan breve para flauta y piano” de Leonardo Coral (1962-), que se compone de cuatro partes breves de este prolífico autor que ha escrito desde sinfonías hasta sonatas. Coral es un artista que en algunas composiciones ha recurrido a elementos clásicos para darles una perspectiva contemporánea, nueva “Sonata no tan breve…” es su versión actual y personal de una música impresionista con registros tan diversos como el adagio que desembocan poco a poco en movimientos muy frenéticos. Más adelante, el siguiente tema pertenece al maestro Eugenio Toussaint (1954-), un músico y compositor muy conocido por su trayectoria jazzística, ya lo dice su “Estudio Bop #1 para flauta sola”, algo así como un largo, versátil y polirrítmico solo improvisado de flauta, obviamente con fuertes estilos del jazz e influencias de bop virtuosamente ejecutados por la maestra Evangelina Reyes, algo para gozarse en serio.

Las siguientes dos obras son del joven compositor Alexis Aranda (1974), con los temas “Mnemósine” y “ Cadenza”, la primera es un homenaje al mito griego de la diosa de la memoria, composición que se caracteriza por su intenso sentido introspectivo, un color que se percibe dramático y a su vez relajado en su ritmo… “Cadenza” tiende a la improvisación, pero con una marcada muestra de virtuosismo del instrumento, es una pieza breve que requiere habilidad y dominio del lenguaje de la improvisación, sobre todo para el ejecutante.

Cualquier álbum de música contemporánea mexicana está incompleto si no incluye al maestro Mario Lavista (1943), una figura clave de la música clásica y contemporánea en nuestro país. En su “Danza de las bailarinas de Degas” el compositor nos da su versión de lo que -según él- están escuchando, pensando las protagonistas de la famosa obra del pintor impresionista E. Degas; una pieza lúdica y simbolista sin deseos de contar o describir, sólo sigue la sensación de la escena.

Ya al final, el disco compacto cierra con algo en realidad sorprendente: “Sonata para flauta y piano”, de Samuel Zyman (1956-), tres movimientos de joven creación distinguen la composición musical que va transformando su temperamento gracias a sus tres movimientos de lo que podríamos decir “una típica sonata”, inicia con allegro, para ir a lento -con notorias influencias medievales- y en seguida un movimiento muy rápido en el presto último que nos remite al inicio y así cerrar el círculo de principio-fin vigoroso.

Las últimas piezas a cargo de Armando Luna llevan la intención en el título: “Seis fantasías para flauta y piano”, incluye Preambulum, Berceuse, Aquelarre, Scherzo Alucinante, Gospel y Bacanal, son las partes de esta fantasía, tal vez la composición más ecléctica y variopinta del álbum, pues están en plena armonía una canción de cuna, una canción medieval europea con aires renacentistas -suena como una locura, ¡pero no!-, seguidos de sonidos más contemporáneos como el gospel estadounidense, algo que hay que escuchar.

“Invocaciones. Música mexicana para flauta y piano” (México 2009, Urtext-CONACULTA), no sólo es un disco de música, se trata de un homenaje generoso del Dúo México con Brío a estos compositores y, por otro lado, un esfuerzo por llevar a quien se interese por conocer más de esta música de nuestro país, la cual posee un repertorio sumamente prolífico de aportaciones para la música mundial, un disco para disfrutar y preservar.

Comentarios a esta nota: benjamin.solis@azteca21.com

Foto: Portada de un disco que enriquece nuestro acervo de música mexicana contemporánea.
Cortesía: Urtext-CONACULTA.

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