Home Música Gabriela Montero, la pianista venezolana que logró triunfar gracias a la improvisación
Música - June 25, 2010

Gabriela Montero, la pianista venezolana que logró triunfar gracias a la improvisación

improviso es fantástico, no sabes la sensación de que haya 3 mil personas cantando una melodía, que yo pueda reproducirla e improvisar sobre ella, se produce un momento mágico que es mi batería, mi energía para seguir”, confesó en una entrevista.

Tras dos años de ausencia, Montero participará este año en el “Progetto Marta Argerich”, el festival de música clásica que organiza en la meridional localidad suiza de Lugano desde hace 9 años la afamada pianista argentina, y que tiene lugar hasta el próximo 1 de julio.

“Para mí, participar en el ‘Progetto’ es algo muy especial, participo desde el principio, es un encuentro con muchos amigos que sólo consigo ver ahí, es como volver a ver a la familia, y especialmente a Marta, que es como ‘la reina madre'”.

Este año, Montero interpretará el quinteto en sol menor para piano y cuerda de Granados, la fantasía para dos pianos sobre Porgy and Bess, de Gershwin, y tendrá el honor de concluir el festival con una sesión de improvisación.

Precisamente, Argerich fue clave en la presentación pública y el posterior reconocimiento de Montero como improvisadora, ya que la pianista argentina la impulsó a mostrar en público lo que hacía desde que tenía uso de razón.

“Yo improviso desde que me pusieron un piano en las manos a los siete meses. Empecé a tocar formalmente a los 3 años, y siempre improvisé, pero fue algo que guardaba para mi, hasta que, en un momento muy determinado de mi vida, Marta me pidió que improvisara, al escucharme se emocionó, y su empujón y su apoyo fueron claves”.

“De hecho mi vida musical en los últimos diez años se ha desarrollado gracias a ese momento”, agregó Montero.

Desde entonces compagina interpretación e improvisación en sus conciertos. La proporción se determina en función de la petición del productor y, en la práctica, del público, que asiste atónito al momento en que alguien le pide una pieza conocida, o simplemente le canta o tararea una melodía, y ella la reinterpreta conforme a lo que le inspira en ese momento.

“Marta me dio la valentía de hacer algo que no hacía nadie, algo que me ha permitido ser una artista completa, la intérprete y la creadora”, explicó.

Montero no inventó nada, simplemente recuperó algo que los artistas hacían desde hacía siglos y que se perdió en el siglo XX, cuando el jazz “asumió” la potestad de improvisar.

“Es verdad que ha sido un proceso educativo para el público, pues al principio no entendían de qué se trataba”, explicó la pianista.

El don de improvisar acompaña a Montero “permanentemente”, dado que ella escucha música en su cabeza sin parar, “en el background, como si fuera una película con su banda sonora”.

Es por ello por lo que su sonido favorito es “el silencio”.

“No me sucede muy a menudo pero, cuando pasa, lo disfruto mucho, a veces aturde un poco tanta música”.

Lo que también la “descontrola” son sus dos hijas, a las que adora pero a las que siempre siente que “les debe”.

“Es un aprendizaje diario, soy mamá de dos niñas maravillosas, soy madre soltera y artista, y combinar las dos cosas es muy difícil. No todo el mundo puede soportar la presión, hay que tener mucha fortaleza, pero yo la tengo”, afirmó.

Fuente:(Agencias)

 

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