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Libros - June 22, 2010

“Tlatlatok Tetl/Piedra incendiada”, poemario del veracruzano Juan Hernández Ramírez, una cosmovisión de la cultura náhuatl

recrearlas, expresó el poeta Natalio Hernández durante la presentación del volumen de Juan Hernández Ramírez.

En el Auditorio Arturo Warman se dio a conocer la publicación de esta obra ganadora del Premio Continental Canto de América de Literatura en Lenguas Indígenas 2008, impulsado por Escritores en Lenguas Indígenas A.C. y el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes del Conaculta.

Durante el acto estuvieron presentes los escritores Natalio Hernández y Martín Rodríguez Arrellano, Juan Mario Pérez Martínez, del Programa Universitario México, Nación Multicultural-UNAM, así como el trovador Crispín Martínez Rosas.

Natalio Hernández, presidente fundador de Escritores en Lenguas Indígenas A.C., considera que este libro es resultado del camino fructífero del autor, quien al paso de los años está demostrando una gran madurez como poeta, como hombre sabio, como forjador de cantos en su lengua.

Sobre el contenido del volumen destacó que en la primera parte el autor le canta al amor y a la vida a través de poemas llenos de erotismo y misticismo profundos. En tanto, en la segunda se exalta la naturaleza de la tierra que lo vio nacer:

“A través de este texto podemos apreciar que está lleno de simbolismos. Nos habla de las deidades del pueblo náhuatl, la vida cotidiana de los pueblos, los rituales que hoy están presentes en diferentes pueblos de la Huasteca y el templo de las deidades”.

Para Natalio Hernández un aporte interesante es que el autor invita al lector a preguntarse quiénes somos, cuál es nuestra verdadera raíz, cuál nuestro rostro.

Por todo lo anterior, el escritor ganador del Premio Nezahualcóyotl de Literatura en Lenguas Indígenas 1997, asegura que este libro demuestra el valor que está tomando estas obras.

“Venimos diciendo en la asociación desde hace 10 años que las obras en las lenguas originarias de México muy pronto enriquecerán, incluso ya están enriqueciendo, a la literatura mexicana. Ya no estamos escribiendo para rescatar nuestras lenguas, estamos escribiendo para recrear nuestras lenguas, para hacer que florezcan y que nos entreguen los pueblos la flor y el canto del México contemporáneo, la flor y el canto del siglo XXI, la flor y el canto de la sociedad multicultural de este siglo, la flor y el canto para superar el estigma social que se teje en contra de las lenguas originarias de México”.

Por su parte, el escritor mixe Martín Rodríguez Arrellano, actual presidente de Escritores en Lenguas Indígenas A.C., refirió que las lenguas originarias de América Latina se mantienen con vida y con vigencia:

“Hoy emergen para crecer, florecer y presentarse en su ámbito comunitario. Durante un largo periodo de exclusión y marginación social, quedaron resguardadas en el corazón, memoria y en la vida social comunitaria de los pueblos que las hablan, esperando con paciencia el mejor momento para hacerse escuchar y formar parte del patrimonio cultural de la humanidad”.

Dicho renacimiento, a decir del también coordinador del Encuentro Internacional de Literatura en Lenguas Indígenas en la Ciudad de México, se debe a que los pueblos cuentan con sus propios escritores que están desarrollando una nueva forma de hacer literatura, basados en los saberes, valores y cosmovisión de su propia cultura con la finalidad de enriquecer la literatura de las sociedades en los diferentes países de nuestro continente.

Por esa razón, Rodríguez Arrellano está convencido del gran aporte del poemario Tlatlatok Tetl/Piedra incendiada: “A través de su libro nos comparte su pensamiento y la cosmovisión del mundo náhuatl. Nos expresa la relación estrecha con el entorno en que vive y en el que se ha desarrollado como ser humano”.

Finalmente, dijo que con la edición de este ejemplar, escritores en lenguas indígenas, se contribuye a preservar y desarrollar el arte literario en los pueblos indígenas.

Por último tomó la palabra el autor, Juan Hernández Ramírez, originario de Colatlán, Ixhuatlán de Madero, Veracruz. Graduado en lenguas españolas, castellanizador, autor de libros bilingües y también ganador del Premio Nezahualcóyotl de Literatura 2006.

Visiblemente emocionado, el veracruzano prefirió dar lectura a sus poemas. Las lágrimas y la voz entrecortada le impidieron dar un discurso largo. Solamente agradeció al Fonca por la posibilidad de publicar su obra y a Natalio Hernández, a quien dedicó el poemario por ser, dijo, uno de los personajes que más ha luchado en nuestro país para que florezcan las lenguas indígenas.
GJB    

Fuente: (CONACULTA)

 

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