Home Por la Espiral Reservas internacionales ¿óptimas?
Por la Espiral - May 17, 2010

Reservas internacionales ¿óptimas?

costo de oportunidad. ¿Cuál es el costo de oportunidad para México de no contar con un nivel de reservas adecuado? ¿Cuál  es en términos de costo financiero por continuar acumulándolas?
Se trata sobre todo de encontrar el nivel óptimo de reservas. Existen diversas metodologías para resolver matemáticamente la respuesta del nivel óptimo, nada más que curiosamente son algunos países emergentes los que hasta el momento se han planteado tal interrogante.
Países como Colombia han analizado el nivel óptimo de reservas, México no ha hecho lo propio y las posturas han decantado conforme a la postura de sus protagonistas, por ejemplo, Guillermo Ortiz Martínez, en su momento como gobernador del Banco de México mantuvo una postura de desacelerar el ritmo de acumulación de reservas.
Cabe mencionar que en el decenio de 1995 a 2005, las reservas internacionales aumentaron 307% al pasar de 16 mi 800 millones de dólares hasta 68 mil 700 millones de dólares.
Aquello fue en 2005 y para la semana del 7 de mayo el monto acumulado creció hasta 98 mil 078.2 millones de dólares, es decir,  son  históricas, cada vez más cuantiosas y están a unas cuantas semanas de romper los 100 mil millones de dólares.
Desde enero pasado, con la llegada de Agustín Carstens a la gubernatura del Banco de México fue modificada la política al respecto de las reservas cambiando la estrategia a favor de la acumulación.
Por ende han resurgido las críticas, las posturas a favor y contrarias, unas señalando el costo financiero de la acumulación y de la ociosidad de los recursos.
Entendemos que en tiempos presentes y por supuesto futuros, hay que decirlo claramente, en el que habrá una astringencia en el mercado de capitales y el acceso al financiamiento internacional será caro y restringido y ante la problemática de la escasez de recursos fiscales y presupuestarios  hay grupos que pretendan hincarle el diente a las reservas como a los ahorros de los trabajadores en las Afores porque ven en su valía una oportunidad de contar con un dinero cuantioso y disponible, dicen para invertirlo en infraestructura.
Desde mi punto de vista las reservas están hechas para funcionar como eso, reservas, para permitirle al país contar con la liquidez y solvencia necesarias para hacer frente a las obligaciones contraídas por México frente a terceros generalmente con acreedores internacionales.
Sirven para pagar la deuda externa, los intereses de sus intereses, cumplir con el calendario de pago de pasivos y amortizaciones, respaldar al peso y la base monetaria, cubrir tres meses de importaciones dentro de la Balanza Comercial, darle acceso al país a créditos externos y tranquilizar a los inversionistas.
Las reservas son muy importantes como reservas, no como dinero para ser utilizado para inversión, ni para infraestructura, ni para campañas electorales, ni para su uso discrecional del presidente.
Después del desastroso año de 1994 cuando sucedió la fuga de capitales, Banco de México quedó sin dinero para hacer frente a los vencimientos de los Tesobonos, sin liquidez se nos vino el mundo encima y únicamente el Tesoro de Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional pudieron rescatarnos con cuantiosos recursos acompañados de un severo programa de ajuste económico y presupuestal cuyo costo social todavía arrastramos.
En 1996, la Comisión de Cambios decidió que Banco de México iniciara un proceso de acumulación de reservas en busca de contribuir a la solidez financiera del país y evitar la sequía en reservas de finales de 1994.
GALIMATÍAS
De acuerdo con el economista  Manmohan Singh hasta el momento ningún país utiliza parte de sus reservas internacionales para canalizarlas a consumo, inversión o infraestructura.
Todo lo contrario desde la crisis de mediados de los noventa que afectó a un grupo muy importante de países emergentes China, Tailandia, Indonesia entre otros, iniciaron un proceso de acumulación de reservas.
Rumbo al futuro contar con ellas es y será muy importante hay quienes utilizan diversas razones buscando ese óptimo algunos usan  la relación reservas entre amortizaciones del año y del año siguiente; otros, la relación reservas entre servicio de la deuda externa total; y reservas entre amortizaciones más déficit en cuenta corriente.
Otros más justifican con que alcancen a cubrir las amortizaciones anuales más tres meses de importaciones.
¿Hasta cuánto es el nivel? No hay una respuesta única, por supuesto considero es más el beneficio que el costo por acumularlas, Banco de México señala que de 2001 a 2005 el costo fiscal promedio anual de acumular reservas fue  de 2 mil 500 millones de dólares.
Pero tenerlas le ha dado a México cierta tranquilidad en los peores momentos en la más dolorosa de las crisis económicas de los últimos tiempos, simplemente la respuesta inmediata del FMI para avalar a la economía con un crédito disponible por 47 mil millones de dólares respaldados obviamente por la cantidad de reservas y a su vez por el petróleo.
Bien sabemos no se usaron, pero tampoco se canceló su disponibilidad y México está pagando  al FMI porque le mantenga abierta la línea a ese dinero al menos 365 días más “por lo que pueda suceder”.
SERPIENTES Y ESCALERAS
De acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda,  la deuda externa neta del Gobierno Federal es de 46 mil 207.8 millones de dólares pero si sumamos junto con la deuda externa privada tenemos  un saldo de la deuda externa total de 177 mil millones de dólares, al 31 de diciembre pasado.
Si buscamos por el lado de la deuda interna neta del Gobierno Federal tenemos 199 mil 787.5 millones de dólares a un tipo de cambio de 12.50 pesos por dólar al primer trimestre de 2010.
Con estos niveles de endeudamiento interno y externo de México, más el escenario internacional turbulento, de futuro inestable, vulnerable a una serie de shocks es irracional pretender que las reservas ya no se acumulen sino gastar una parte, perderlas en los canales de corrupción mexicana con el pretexto de detonar la infraestructura. Las reservas tienen su naturaleza.
P.D.  Le invito a que opine del tema en mi blog  http//claudialunapalencia.blogspot.com.
*Economista y columnista especializada. Con estudios de doctorado por  la Universidad de Alcalá, tiene dos libros publicados y participa en distintos foros de radio y televisión con opiniones sobre educación financiera, economía y finanzas personales.  Puede contactarla en: claulunpalencia@yahoo.com

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *