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Entrevistas - May 11, 2010

“Silver King”, el hombre y el personaje (2ª parte)

amistosamente.

Tu madre es una figura esencial en tu vida…

Sí, porque nosotros venimos de una familia bien cimentada, donde mi padre, bueno, pues se dedicó a trabajar, pero el pilar ha sido mi madre, ella, como a la antigua, cuando la madre es la que formaba a los hijos, el padre a lo mejor nomás aportaba, llegaba y a lo mejor nos consentía y nos maleducaba, pero yo recuerdo que mi padre sí me dio dos tundas, no fuertes, pero sí, a mi hermano sí se lo surtió un poco más [ríe]. Magdalena Barrón, mi madre, ha sido un pilar muy importante en nosotros tanto en lo emocional como en lo económico; mi padre, desde el primer día que llegué a la ciudad de México, la primera llamada que me hizo fue para decirme: “Ahorra, ahorra, ahorra”, él nos decía que no es tanto lo que ganes en este negocio, sino lo que ahorres… Entonces yo pienso que mi padre, bien o mal, nos estaba preparando para todo esto que nosotros hemos venido descubriendo y haciendo… Somos tres hermanos en total, mi hermana es la mayor, ella es licenciada en Administración de Empresas Turísticas.

¿Qué te han dejado tus experiencias en el extranjero?

Fíjate que, tal vez esté mal que yo lo diga, amo a México, pero me entristece que nuestros gobernantes, o si no lo quieres mencionar así, dilo de otro modo, no nos fortalezcan en cuanto a cultura, porque basándonos en la cultura, en la gente que estudia, pienso que todos debemos tener, por lo mínimo, una preparación de bachillerato, combinado también con lo religioso, tal vez no estamos hablando de fanatismo, yo conozco muchas religiones, adventistas, bautistas, pentecostés, cristiana, he estado dentro de ellas y te enseñan a una cosa, lo más importante, respetar a tu prójimo y tratarlo como quieres que te traten. Creo que si todos tuviéramos ese valor, pensando o a lo mejor teniendo miedo de Dios, pero muchos no creemos o no creen en Dios, entonces es de donde vienen muchos disturbios, por ejemplo, el problema de Irak, todo eso, las invasiones, las guerras, simplemente lo del WTC, los avionazos, yo estaba en Japón cuando eso ocurrió, entonces aprendes a discernir, a lo mejor está mal que lo diga, pero tomas diferencia de un país con otro, y México tiene mucho potencial para poder ser grande, pero la cultura es muy importante, algo que los presidentes y nosotros, como padres, debemos inculcarles a nuestros hijos, el respeto, como decían, el respeto al derecho ajeno es la paz, y es muy cierto, el respeto y trata a tu semejante como a ti mismo, creo que así llegaríamos más, más lejos.

Básicamente, ¿en qué países has desarrollado tu carrera?

En Estados Unidos estuve cinco años, donde viajamos por toda la Unión Americana, en la empresa que se llama WCW, en ésta nos enfrentamos a grandes estrellas, tuvimos un contrato, también fue de mucha tensión porque competíamos con doce mexicanos, con todos los estadounidenses, japoneses, había estrellas de todo el mundo; fue muy estresante, pero fueron retos que “Silver King” sobrepasó, llevó. Después vino un contrato por cinco años con la New Japan Pro Wrestling con el nombre de Black Tiger, entonces “Silver King” descuidó, entre comillas, “descuidó” mucho el mercado de México, pero ahorita ya se fastidió de viajar tanto, son más de 60 viajes a Japón, diario diario diario viajar de un estado a otro de la Unión Americana, en toda la Unión Americana, en carro, en avión, entonces creo que “Silver King” ya se fastidió de eso, ya quiere retomar su lugar, regresar a recuperarlo y terminar los últimos cinco años de carrera aquí, en México.

¿Quiere decir que ya conseguiste todo lo que te propusiste?

Pienso que sí, ¿hasta dónde más puedo llegar, no? [ríe], digo…

¿Quieres estar en el gusto de la gente de México?

Sí, aquí en México, en mi país, que es donde empecé y donde debo terminar.

¿Qué harás después de esos cinco años?

Una de las cosas es enseñar a la gente, creo que la lucha libre después se va convirtiendo en una necesidad económica, enseñar a la gente, alejar a los niños de las drogas, dedicarse a dar seminarios o pláticas en las escuelas, poner a uno como ejemplo, para eso a lo mejor cargarse su laptop o una pantallita y decir: “Yo fui esto o fui fulano”, poner mi granito de arena para que los niños se alejen de las drogas, ahorita tanta destrucción que hay en las calles, tantos que se dedican a venderlas… Quiero aportar algo, ¿por qué?, porque tengo hijos, uno chiquito, y no quisiera que cayeran en eso, ¿qué hacer?, pues buscar y poner tu granito de arena para que eso no suceda, dar clases de lucha, poner un gimnasio, muchos proyectos, ¿no? A lo mejor si te los cuento es mentirte o chorearte, pero eso se va dar conforme pase el tiempo, mientras tanto estoy dedicado a la lucha ciento por ciento. También tuvimos una empresa, Promociones Wagner, mi hermana y yo la creamos, le pusimos Promociones Wagner, no por mi hermano, y nosotros consideramos que tuvimos mucho éxito en todo el norte de la ciudad de México.

Ya retirado, ¿piensas radicar en el norte del país?

Ya estuve radicando y, claro, sí quiero regresar a Torreón o quizás vivir en Monterrey. La ciudad de México pues cada día se vuelve más difícil para el transporte, para seguridad, para muchas cosas, digo, la inseguridad está en todos lados, ¿no?, pero creo que en el interior hay menor índice, pues hay anécdotas que te puedo platicar donde “Silver King” ya sufrió un secuestro exprés, asaltos, entonces es difícil la ciudad de México.

¿Hasta para un luchador?

Claro, contra un arma ni Superman puede.

¿Cuál es tu situación civil actual?

Tengo mi pareja, mi hijo, Gabriel, de cinco años, dentro de poco pienso contraer matrimonio, tengo uno más grande que ya está en la universidad, de mi primera relación, pues yo fui padre a los 17 años, imagínate, está en la UVM, estudia Derecho y está por terminar para ser abogado.

¿La lucha no está en su futuro?

No, no, él quiso entrenar, pero a él le gusta mucho el futbol americano, y es mejor, eh, yo veo a mi padre, que me quiso alejar de la lucha, hay una anécdota, cuando él me dijo: “Ah, ¿quieres ser luchador?, te voy a dar oportunidad un año”, porque él sabía que yo era buen estudiante, y a lo mejor en el fondo a él le dolía que yo fuera luchador, pero pues me dejó ser y después de ese año de oportunidad ya tengo veinte más.

¿Apoyarías así a tus hijos?

Para lo que ellos quisieran ser, claro, pero no me gustaría que ellos fueran luchadores, ¿por qué?, porque esto es muy difícil y puede cambiar muchas cosas, ¿no?, no hablemos de la mala suerte porque la mala suerte no existe, volvemos a lo mismo, “Silver King” se considera un luchador preparado y con suerte para seguir adelante.

¿Hablas español, inglés y japonés?

Sí, porque vas aprendiendo, tantas veces y tanto andar en el camino, pues la necesidad de aprender inglés es básica ahorita. Fíjate, una de las cosas que también mi padre… porque él lo padeció, no hablaba inglés, cuando tenía sus primeros viajes internacionales, y él contaba que era muy difícil, no quería que nosotros padeciéramos eso, y la verdad se lo agradezco, porque nosotros empezamos en la escuela, ya sabes, en la secundaria, después tuvimos que cumplir con cursos de inglés especiales, y se lo agradezco, ahorita donde esté mi padre, eso se lo agradezco porque se debe a sus enseñanzas, aparte es una inversión, y ya sobre eso fuimos aprendiendo, agarraba mi libro, me interesó el inglés…

Lo dominas…

Trato, me comunico muy bien, y nos reímos, bromas, por lo menos ya no se me dificulta, ¿no?, y el japonés tampoco, yo me acuerdo de que mi padre decía, cuando sus primeros viajes a Japón, él no entendía nada, poquito inglés, y los japoneses tampoco hablaban inglés, él decía: “Al país que fueres, haz lo que vieres”, que si se reían, él reía, si lloraban, él lloraba, si se enojaban, él se enojaba, él se adaptaba, no sabía de qué, pero él se reía, así actuaba, y sí es cierto, eso nos ha servido mucho tanto a mi hermano como a mí, porque no muchos lo entienden, hay muchos luchadores mexicanos que van al Japón y quieren imponer el estilo de lucha libre mexicana, que les es muy difícil. Acuérdate de que las culturas son diferentes, la mentalidad es diferente, entonces llegas a un país donde quieres imponer un estilo de lucha, una regla, pues es difícil. Creo que eso nos caracterizó a mi hermano y a mí en Japón, por eso es que fuimos tan triunfadores en Japón porque llegábamos y veíamos más o menos lo que le gustaba a la gente, al luchador y al promotor, y lo aplicábamos, entonces eso nos sirvió mucho a nosotros…

Continuará…

Comentarios a esta nota: gregorio.martinez@azteca21.com
Foto: “Silver King”, un luchador mexicano triunfador en Estados Unidos y Japón.

 

 

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