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Arte y Cultura - April 23, 2010

“Monita y Gandalla”, de Beatriz Rebollo, una exposición sobre la violencia y el maltrato intrafamiliar

promoción artística y cultural enclavado en el corazón de Santa María la Ribera, ahí se muestra una serie de obras en diferentes técnicas que van desde el grabado, dibujo, estambre y acrílico con la visión de la creadora sobre el daño físico y moral que llega a manifestarse en el abuso de una persona a otra, del fuerte sobre el débil, cuyos efectos pueden llegar a ser devastadores, no sólo para la persona afectada, sino para la sociedad en general.

A contrario de lo que cualquiera podría suponer ante una serie artística que aborda el tema de la violencia, los cuadros de Rebollo trastocan los códigos típicos como suele representarse aquélla en los medios de comunicación, como el cine, la televisión o el fotoperiodismo. Rebollo, y gracias a esas posibilidades que sólo pueden existir en la expresión artística, transporta la temática de lo violento en un lenguaje atípico de imágenes y alegorías infantiles que de primera impresión se aprecian “inocentes”, pero que, sin embargo, tienen un trasfondo que golpea brutalmente a la humanidad del agredido.

Los motivos “infantiles” a los que se refieren los cuadros son a partir de colores vivos y algunos con tonos pastel, en ellos predominan la luz y muñecos de trapo representando a las personas. Se trata de un recurso de la artista para expresar lo triste y doloroso en un contexto diferente, pues qué sería si ésta fuera una serie de obras con figuras obvias que capturasen la violencia tal cual, no, definitivamente, el impacto y la experiencia estética no serían los mismos, la artista literalmente “extrae” del contexto violento lo que hay en un abuso o maltrato en algo que no agrede, que no es desagradable, pero en el fondo dice con otro dolor, otra angustia lo que existe de manifiesto en la agresión.

Si el abuso físico y mental es una de las experiencias más dolorosas que puede experimentar cualquier ser humano, la serie gráfica de la artista no pretende erigirse como un cliché denunciante, como una catarsis o una “toma de conciencia”, no, la artista ante todo tiene presente que su materia prima es el arte y quiere, ante todo, comunicar, y, si es posible, promover una reflexión en el espectador, no la reflexión condenatoria o compasiva, sino una reflexión libre, honesta, que tengamos como mujeres u hombres, primero, y en seguida como seres que estamos en convivencia con otros, en los distintos ámbitos; por ello, la obra de Rebollo es inabarcable e inacabable, trastorna apenas al espectador, para que éste deduzca, piense por sí mismo; la obra invita, pone de manifiesto lo que expresa, pero no concluye, porque es fiel a la apreciación del arte, el espectador termina la obra con su propia experiencia, en este caso no sólo estética, sino sobre todo personal en sus lazos más afectivos.

Azteca 21 platicó con Beatriz Rebollo, artista plástica egresada de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado “La Esmeralda”.

¿Cuál es la intención de esta exposición, qué es lo que quieres comunicar con el público?

El tema es el uso y abuso del poder dentro de la relación de pareja y de la familia, así como del estereotipo de estas relaciones y que nos hace comportarnos de una manera específica, que es la de sumisión y la de dominación, en este caso estoy hablando de activo-agresivo, y sumiso-pasivo, representados en dos personajes “monita” y “gandalla”, la primera representaría a la parte sumisa que en este caso es la mujer, y gandalla representa la parte agresiva que es el hombre, no quiero decir que sean todas las mujeres ni todos los hombres; de hecho, en estos momentos de acuerdo a las funciones familiares, va cambiando el rol, y a veces la madre soltera es la gandalla, y el hijo es el “monito”, o con la mamá mayor a cargo de una hija también puede darse la situación.

¿Tu trabajo refleja ese estereotipo agresor-agredido?

No hay un estereotipo del agresor y el agredido, aunque, en este caso, en la exposición estoy hablando de los opuestos, entonces uno es azul, y el otro es el rosa; estoy hablando de los opuestos clásicos de dominación, o denominación, patriarcal, que sería: el hombre es el poderoso y la mujer es la débil, entonces, monita rosa, y gandalla es azul; pero es una reflexión en la que todos podemos ser monitas o gandallas, ¿quién está abajo y quién está arriba?, aunque en una sociedad moderna como la nuestra, pues ya podemos entender que todo no es ni muy negro ni muy blanco, y que al final de cuentas todos somos monitas y todos somos gandallas potencialmente, pero lo importante es determinar qué papel queremos jugar en esta sociedad, si quieres ser la presa o el depredador, lo ideal sería buscar un punto medio, mi reflexión va sobre ese punto.

¿Cómo defines esta exposición?

La obra tiene un carácter fuerte, agresivo, es sutil en su imagen, es dulce, es atrayente, es como un algodón de azúcar, que te va llamando para que te acerques, y cuando te acercas “sangra” o “te muerde”, ésa es la estrategia de esta obra, que te conmueva a través del choque. ¿Se ve feo?, sí, pues se siente peor, basta, vamos a replantearnos una sociedad diferente, entonces esto es entre una película de terror y un periódico en el metro, ¿qué onda?, ya estamos acostumbrados a ver la violencia todos los días, pero en el caso de los cuadros al ser tan “dulces” realmente te molesta, te es agresivo, los personajes son gorditos, redonditos, suavecitos, son dulces, pero son dulces que muerden, ¿no?, son como dulces envenenados, y estamos tan acostumbrados a verlo tan crudo, así directo en los medios ¿no?: “mira los descabezados de Mexicali, de Michoacán o Monterrey”, lo vemos ya tan cotidiano, pero creo que nos duele más verlo en una muñeca de trapo, o sea nos molesta verlo en una muñeca de trapo, porque entonces ahora nos parece realmente agresivo.

¿Qué te llevó a trabajar esta temática en particular?

Estoy trabajando en mi obra el tema de la violencia a partir de 2004, donde reflexiono sobre las mujeres de Juárez, me pregunto qué está pasando, y de ahí me voy hacia las relaciones de pareja, hacia las relaciones sexuales que tienen que ver con el consenso y/o tienen que ver con la violencia, cuál es la diferencia entre que yo quiera, y que no quiera y que aun así pase. Eso me llevó a reflexionar, cómo te puedes relacionar sentimentalmente con alguien y le puedes ceder todo el poder, ya sea por gusto o por educación.

¿Y cómo surge entonces tu relación con la violencia?

Al principio me fui acercando a cursos, a talleres, libros y trabajando con personas que estuvieran viviendo situaciones de violencia; también hay una parte en esta obra donde, en mi caso, el artista refleja lo que reflexiona, pero lo que reflexiona como cualquier ser humano surge de una vivencia, de algo que vio, hay siempre un detonador, y yo como tú o como todos, no estoy exenta de la violencia, que existe de muchísimas maneras, en la familia, padres a hijos, como te mencionaba, dependiendo de los roles hay mucho uso y abuso del poder. Entonces conforme más me iba adentrando, me di cuenta de que era enorme, y que las personas realmente se identificaban con la situación, entonces decidí hacer una serie y crear una exposición que tuviera la finalidad de recorrer o que pudiera ser una itinerancia que recorriera diferentes puntos conocidos o no como lugares propicios para la violencia, porque además esto pasa en cualquier casa y sucede en cualquier clase social. Yo quiero replantear que no tiene que haber ningún dominante, más bien tiene que haber igualdad, es cierto que no todos pueden ser líderes, siempre habrá alguien que lleve, pero los líderes deben serlo en pro de la comunidad, que el líder no piense nada más en sí y piense más en la comunidad, entonces esta exposición tiene como finalidad crear, suscitar reflexión en el lugar a donde se exponga, no sólo aquí en Santa María la Ribera, sino cualquier otro lugar.

La exposición “Monita y gandalla”, de Beatriz Rebollo se exhibirá hasta el 30 de abril en “Casa de Ondas”, Manuel Carpio 117, colonia Santa María la Ribera (junto al Kiosco Morisco) de 10 a 18 horas, entrada libre (para más información de la artista, ver página electrónica www.beatrizrebollo.com).

Comentarios a esta nota: benjamin.solis@azteca21.com

Foto: La artista durante la inauguración de su exposición, el 16 de abril de 2010.
Azteca 21/Benjamín Solís S.

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