Home Música Dos siglos de música desde la Independencia hasta la Revolución en discos conmemorativos que incluyen valses, corridos, sones, jarabes y fandangos
Música - April 14, 2010

Dos siglos de música desde la Independencia hasta la Revolución en discos conmemorativos que incluyen valses, corridos, sones, jarabes y fandangos

acontecimientos más relevantes de este periodo.

Para dar cuenta del desarrollo de esta expresión artística y el impacto que en ella tuvieron la Guerra de Independencia y la Revolución Mexicana, la Fonoteca del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) prepara la grabación de un compendio de cinco discos compactos.

Esta serie formará parte de la colección Testimonio Musical de México —que en 2009 cumplió 50 años—, y hará un recorrido por la historia musical que partirá del comienzo del movimiento de Independencia y concluirá con los años posteriores a la Revolución, explicó Benjamín Muratalla, titular de esta dependencia.

Detalló que la música que se reunirá en estos discos se realizará a partir de la interpretación de algunas orquestas, con base en las partituras de los siglos XVIII y principios del XIX que resguarda el INAH. En tanto que las canciones del siglo XX se obtendrán de casetes y discos antiguos.

De este modo, la producción abarcará un amplio crisol de 200 años de música: desde colonial con temas religiosos y profanos, hasta chaconas, zarabandas, valses, corridos, sones, jarabes y fandangos.

Los volúmenes, que se prevé saldrán a la venta a finales del año, estarán acompañados por breves ensayos de 23 especialistas en la música de estos periodos, en los que abordarán las distintas tendencias musicales en los últimos dos siglos en nuestro país.

“Durante los siglos XVI, XVII y hasta la primera mitad del XVIII la música tenía únicamente fines religiosos. Sin embargo, tres décadas antes de la Guerra de Independencia se veía venir una revolución política y cultural y, por ende, musical.”

Fue entonces cuando surgió la música denominada profana, que se interpretaba en fiestas y reuniones, y que criticaba o hacía mofa de gobernantes y clérigos, razón por la cual quienes ejecutaban estas piezas fueron perseguidos y castigados por la Santa Inquisición, comentó Muratalla.

A partir de la Independencia, dijo, los habitantes de nuestro país se reconocieron diferentes a los españoles y retomaron algunos ritmos europeos como el son, pero los adaptaron con instrumentos diseñados para la fisonomía mexicana.

También, este periodo de transición despertó la creatividad de los músicos nacionales que crearon ritmos singulares como la chacona y la zarabanda, que si bien no tuvieron mucha aceptación en nuestro país, en Europa, principalmente en España, sí la tuvo.

Así mismo, en este lapso nació un interés por la música prehispánica y  tradicional, creada con fines rituales o festivos y que era capaz de crear una identidad cultural.

En este sentido, Muratalla señaló que la gesta de Independencia no sólo logró la autonomía política y económica, sino también de las artes y la cultura, sobre todo de la música, que luego de que México alcanzó su libertad, se consolidó como un espejo de los acontecimientos más relevantes del país y fue creando una identidad musical.

La música depende de los movimientos revolucionarios y de los hechos más trascendentes, de ahí que en la época del Porfiriato, cuando al parecer todo estaba tranquilo el vals tuvo gran auge, en tanto que en la Revolución fueron los corridos.

“Los movimientos armados ha influenciado a la música, pero también ésta ha jugado un papel determinante, por ejemplo, en la Revolución Mexicana la música en boga, en esta caso los corridos, cobraron gran importancia por su uso como medio de comunicación.

“La gente y los ejércitos se comunicaban sobre sus batallas, sobre sus victorias y derrotas, o de la posible muerte de algún general, a través de los corridos porque en esa época había un alto índice de analfabetismo y eran pocos los que tenían acceso a los textos. Además, era una forma de comunicar las noticias a mayor número de personas y hacerlo a manera de tertulia, para evitar sospechas sobre posibles conspiraciones”.

En el periodo posrevolucionario, también cobraron auge los sones jarochos, el mariachi y los jarabes que hasta la hoy conocemos, “y que han logrado permanecer a lo largo de muchas décadas por los mensajes que dan y el sentimiento de nacionalidad que transmiten”, concluyó el director de la Fonoteca del INAH.

Fuente: (INAH)

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *