Home Ciencia y Tecnología 2ª Noche de las Estrellas para conmemorar la participación de astrónomos mexicanos en 1889 en la ejecución fotográfica de la “Carta del Cielo”
Ciencia y Tecnología - April 6, 2010

2ª Noche de las Estrellas para conmemorar la participación de astrónomos mexicanos en 1889 en la ejecución fotográfica de la “Carta del Cielo”

la llamada Carta del Cielo, creada a partir de 1887, mediante una serie de fotografías del firmamento que sirvió para determinar la posición de las constelaciones.

En el marco de la 2ª Noche de las Estrellas, que se desarrollará el 17 de abril, se conmemorará este suceso que se dio a partir del Congreso Internacional Astronómico, convocado ese año por Amédée Ernest Mouchez, director del Observatorio de París, quien ideo un proyecto de 22 mil placas fotográficas del cielo para cartografiarlo.

Hacia finales del siglo XIX, la fotografía celeste había alcanzado grandes adelantos en países como Francia, Inglaterra y Estados Unidos. El mexicano Teodoro Quintana, quien logró obtener fotografías de la Luna con un telescopio llamado “Gran Ecuatorial”, envió sus más fieles pruebas.

Si se considera que la fotografía a base de gelatina de bromuro con nitrato de plata sobre placas de cristal, se inventó en 1871, y que las exposiciones fotográficas, aún a la luz del día, tomaban varios segundos, captar imágenes del cielo nocturno había sido una auténtica proeza.

El impacto que causó su trabajo en aquel congreso, motivó al director del Observatorio de París a invitar al gobierno mexicano a participar en el proyecto, que consistía en crear un atlas del firmamento para el estudio de las estrellas que no se ven a simple vista.

El compromiso de México era capturar imágenes de estrellas desde magnitud 11 (tamaño aparente de una estrella de acuerdo a la intensidad de su brillo), más luminosas, hasta 14, menos luminosas, cubriendo un área comprendida entre -10 y -16 grados de declinación (coordenadas de medición de posiciones norte-sur), reuniendo un total de mil 260 placas captadas a partir de la adquisición del telescopio “Carta del Cielo”, en 1889, esfuerzo que concluyó en 1943.

El reporte de los resultados debía contener las medidas cartesianas, las constantes necesarias para su transformación en medidas celestes, el tiempo de exposición de cada placa, el estado atmosférico, la fecha y las condiciones de visibilidad.

De este modo, se estableció una importante cooperación entre los gobiernos de Francia y México para la realización de la Carta del Cielo, que condujo a descubrimientos astronómicos que dejaron una importante huella en la ciencia.

Un telescopio para México

Debido a las exigencias de calidad para la ejecución fotográfica de la Carta del Cielo era necesaria la adquisición de un nuevo instrumento astronómico, por lo que el ingeniero José Ángel Anguiano, director del Observatorio Astronómico Nacional, pidió al entonces presidente Porfirio Díaz que autorizara su adquisición.

De este modo, el telescopio tipo “Carta del Cielo” fue comprado por el gobierno de Díaz en 1889, gracias a los excelentes resultados que tuvo en el congreso de astronomía de París la placa tomada por Teodoro Quintana, con la colaboración de Guillermo Beltrán y Puga y José María Chacón, la cual fue obtenida con un telescopio llamado “Gran Ecuatorial”.

El telescopio “Carta del Cielo” se compró en la Casa Grubb de Dublín, Irlanda. Había otros fabricantes que podían hacer este instrumento, pero México había adquirido ya otros aparatos de esta casa, a la que consideraba un fabricante serio y de los mejores de aquel entonces.

La biblioteca del Instituto de Astronomía posee un documento titulado Telescopios Victorianos, acerca de los telescopios que se fabricaban en aquella época en Inglaterra, varios de la Casa Grubb. Entre ellos aparece una fotografía de la Carta del Cielo, aún en proceso de fabricación, cuyo pie de foto indica que se trata del telescopio destinado a México.

Actualmente, el telescopio “Carta del Cielo” aún opera en perfectas condiciones en el Observatorio de Tonantzintla, Puebla; se trata de un instrumento con el que se capacita a estudiantes de astronomía de toda América Latina.

Fuente: (INAH)

 

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