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Mujer - March 18, 2010

La doble faz, terrenal y divina, que tuvieron las féminas en tiempos prehispánicos, es mostrada a través de “El rostro de la mujer Mexica Tlatelolca”

Tlatelolco, en la Ciudad de México, han corroborado tales descripciones.

La exposición El rostro de la mujer mexica tlatelolca, compuesta por una decena de figurillas antropomorfas que se exhiben tanto en la Zona Arqueológica de Tlatelolco, como en el aledaño Museo del Tecpan, revela la doble faz: terrenal y divina, que tuvieron las féminas en tiempos prehispánicos.

La colección de representaciones prehispánicas estará vigente en ambos espacios del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), hasta el 30 de abril. Datan aproximadamente de 1450 d.C., y se encontraron como parte de una gran ofrenda asociada a los restos del Templo de Ehécatl-Quetzalcoátl, en Tlatelolco.

Allí se ubicaron cerca de 60 figurillas de este tipo, así como restos óseos humanos (de adultos e infantes), sahumadores, ollas completas e instrumentos musicales, por citar algunos de los materiales recuperados entre 1987 y 1989.

Por las características del contexto, detalló Lucía Sánchez de Bustamante, investigadora de la Zona Arqueológica de Tlatelolco, dicha ofrenda se dispuso para solicitar a Ehécatl-Quetzalcoátl, deidad del viento, el cese de la sequía que entre 1454 y 1458 d.C. asoló a la población.

De ahí que las representaciones femeninas que ahora se muestran tienen dos connotaciones, por una parte aluden a diferentes advocaciones de deidades relacionadas con la fertilidad y son portadoras de sus dones, y por el otro son un ejemplo fidedigno de la apariencia que debieron tener las mujeres mexicas o aztecas.

“Hablamos de una cultura (la mexica) netamente agrícola, que obviamente requería de lluvias para la fertilidad de la tierra. De alguna manera esta capacidad de reproducción era representada a través de la mujer y de las diosas”.

Las figurillas que representan a las mujeres mexicas portan atavíos que las diferencian, tales como collares o pectorales, huipiles, quechquémitl (prenda que cubre la parte superior del cuerpo), enredos con sujetador a manera de cuerda rematada en florones o anchas fajas. También llevan orejeras, pintura facial y tocados muy elaborados entre los que destaca el tlacoyal o tocado de lana negra.

Las pequeñas representaciones fueron hechas para colocarse verticalmente, ya sea de rodillas, sentadas o paradas; después de su cocción eran pintadas de blanco y se les agregaban detalles en colores azul y negro.

“Es interesante notar que el dato arqueológico coincide con lo descrito por Sahagún, en cuanto a los atuendos, la forma de los tocados, e inclusive el uso de pintura facial o escarificaciones que tenían las mujeres mexicas. Todo esto lo vemos en las figurillas femeninas halladas en Tlatelolco, incluyendo la nariz aguileña propia de las tenochcas y sus peinados coniformes”, detalló Lucía Sánchez.

En esta exposición destacan también las figurillas que guardan distintas posiciones: de pie y con los brazos en la cadera, cargando a una niña con el brazo izquierdo, muerta con los brazos cruzados sobre el pecho y los ojos cerrados, o de rodillas con los pies hacia atrás y las manos en el vientre.

En estas representaciones, incluso, “se marca la diferencias de cómo se debían vestir niñas y adultas, estas últimas podían ir con los pechos desnudos, mientras que las menores no”.

La arqueóloga Lucía Sánchez refirió que en las figurillas recuperadas en la mayoría de los sitios mesoamericanos, independientemente de su temporalidad, predomina la representación de la mujer en 90 por ciento, el resto está dividido entre figuras masculinas, zoomorfas, fitomorfas e híbridas. Esto se debe, según diversos autores, a su don natural de perpetuar la especie.

Con la exposición El rostro de la mujer mexica tlatelolca, de entrada libre, el sitio de Tlatelolco reanuda la organización de exposiciones temporales que dan a conocer al público visitante parte de la amplia colección de piezas recuperadas en el lugar como parte del proyecto arqueológico específico.

Zona Arqueológica de Tlatelolco: Eje Central Lázaro Cárdenas s/n, de 8:00 a 18:00 horas.

Museo del Tecpan: Reforma norte 630, de 9:00 a 17:00 horas.    

Fuente: (INAH)

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