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Por la Espiral - January 25, 2010

Donativos a Haití: dudoso destino

POR LA ESPIRAL
*Claudia Luna Palencia

-Donativos a Haití: dudoso destino
-Del acopio al envío y distribución
-Pobres de México: hay que ser haitianos

El viernes pasado fue un día de tráfico espantoso en la ciudad de México propiamente en Polanco, las calles de Horacio, Homero, Arquímedes y la avenida Campos Elíseos fueron un verdadero embudo para cientos de coches atrapados en la inmovilidad, por ser el último día de acopio de víveres en la Cruz Roja en su campaña pro Haití.
Desde el seno de escuelas, colegios, fundaciones, organizaciones no gubernamentales, bancos, empresas de todo tipo, personas morales, gente movilizada se realizó una campaña de aportación monetaria y de gratuidad en alimentos no perecederos, ropa, medicina, agua para los haitianos sobrevivientes de la desgracia del terremoto de hace dos semanas.
Se facilitaron todos los canales para los depósitos monetarios desde marcar un simple número por teléfono, realizar un donativo de 5 pesos en el  cajero automático, hacerlo por Internet o la banca telefónica.
Muy bien la cooperación se aplaude máxime en una sociedad cada vez más indiferente ante las desgracias ajenas. La pregunta del día de hoy es qué harán todas las instituciones privadas que recibieron dinero de donativos para entregarlo de forma efectiva y transparente a los canales adecuados en Haití, en momentos en que no se regulariza la actividad bancaria ni financiera en Puerto Príncipe tanto por los muertos como por el daño en muchas sucursales bancarias.
Si el presidente René Préval no tiene más oficinas y se habla más de él en términos fantasmagóricos y su futuro inmediato es totalmente incierto, me pregunto: ¿cuál es el canal para recibir el dinero que juntamos los mexicanos para los haitianos? ¿Quién es la persona del gobierno haitiano visible y habilitada por el presidente para recibir esos fondos? ¿Dónde está el número de cuenta del gobierno de Haití para que efectivamente el dinero sirva para volver a construir hospitales, levantar los barrios urbanos etc.?.
Lo mismo sucede con los alimentos no perecederos, agua, ropa, medicamentos, cobijas, tiendas de campaña, ¿cómo le hará la Cruz Roja Mexicana para transportar tantos cientos de toneladas? ¿Cómo le harán las demás organizaciones civiles  para enviarlas?
Claro, el problema de la ayuda para la gente en desgracia no es hacer el acopio sino enviarlo a tiempo y primordialmente distribuirlo.
Si internamente es complicado, cuando se trata de ayuda internacional se vuelve un entramado  peor.
Con la infraestructura destruida en Puerto Príncipe y el control establecido por el ejército estadounidense, ellos están regulando la recepción de ayuda tanto por tierra como por mar y por lo que se sabe por los medios de comunicación internacional todo el proceso avanza de forma demasiado lenta y complicada.
Ojalá que toda la ayuda generosa provista por los mexicanos llegue de verdad a quién más lo necesita en Haití y no se quede en bodegas en México o en bodegas en Haití.
A COLACIÓN
Mientras una servidora estaba atrapada en el tráfico colosal de Polanco, cerca de San Agustín deambulaba un hombre de la calle con sus ropas roídas, desaliñado, con pasto adherido a sus ropas como signo visible de dormir a la  intemperie. El hombre hurgaba entre los cestos de basura buscando un poco de comida, no pude dejar de expresar entre los que me acompañaban en el automóvil que “si ese hombre se colgara un letrero señalando soy de Haití por favor ayúdenme seguramente llamaría la atención y alguien tendría a bien  tenderle la mano”.
Nos hemos movilizado por tanta  gente de afuera, no lo hacemos  por la de adentro, por tantos millones de pobres a los que por desgracia ya nos acostumbramos a ver en la misma esquina, tirados en la misma calle, durmiendo en la alcantarilla de siempre. Ya nos da igual, nos hemos acostumbrado al “paisaje de la pobreza” hacemos caso omiso de su horrible realidad.
Decimos ¡ay pobres de los haitianos!, ¡mira pobrecitos niños huérfanos! Nada más échenle una ojeadita a unas cuantas calles de donde viven.
SERPIENTES Y ESCALERAS
En nombre de México, el presidente Felipe Calderón donó  8 millones de dólares para el pueblo de Haití, mientras en Tijuana hay una emergencia por las lluvias y varias entidades como Veracruz, Tabasco y Chipas padecen un rezago en  los recursos del Fondo Nacional para Desastres (FONDEN) cuya operatividad es ridículamente burocrática afectando en la demora de aplicación de los recursos para ayudar a la gente afectada por los constantes  deslaves e inundaciones.
Hay que atender primero lo primero y utilizar los recursos tan escasos para lo más primordial.
Dentro de todo, lo más triste será corroborar con el tiempo, que los donativos a Haití no llegaron a quien más lo necesitaba y el punto es que los donativos acumulados rondan los mil millones de dólares una cantidad de dinero muy importante misma que duplica el monto de  exportaciones anuales haitianas (490 millones de dólares), supera los ingresos estimados en el presupuesto anual (967.5 millones de dólares; serviría para cubrir el déficit de cuenta corriente (611 millones de dólares) y permitiría pagar el 45% de la deuda externa haitiana de 1 mil 817 millones de dólares (el Banco Mundial discute el perdón total de la deuda de la isla).
Estos mil millones de dólares son producto de donativos  de 23 países, entre los que se cuenta México con sus generosos 8 millones de dólares, mucho más que los 5 millones de dólares de Japón, los 4 millones 200 mil dólares de China o los 5 millones de India.
Y por supuesto esto es sin contar las otras aportaciones a las que diversos gobiernos del mundo irán sumándose, más todo el dinero a nivel mundial que la gente donó a los distintos canales de la iniciativa privada.
Se trata de un caudal monetario recabado en nombre de los haitianos y que por obligación moral debería ser entregado a éstos, yo me inclinaría por darles un cheque a cada uno de los afectados en Puerto Príncipe, entiendo que por cuestión  logística es imposible.
¿Qué queda? Enviarlo a la ONU y que el organismo lo haga efectivo con el gobierno fantasma de Haití, directamente en las manos de la corrupción.
P.D.  ¿Qué opina respecto de los donativos? ¿De los 8 mdd que dio el presidente Calderón? Participe en mi blog  http//claudialunapalencia.blogspot.com.
*Economista y columnista especializada. Con estudios de doctorado por  la Universidad de Alcalá, tiene dos libros publicados y participa en distintos foros de radio y televisión con opiniones sobre educación financiera, economía y finanzas personales.  Puede contactarla en: claulunpalencia@yahoo.com

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