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Libros - January 23, 2010

El libro “Pedro Friedeberg”, testimonio impreso de un grande de la plástica

presentadores del libro Pedro Friedeberg, un volumen que reúne más de 400 imágenes de la obra del artista de origen italiano nacionalizado mexicano, que fue publicado por el Conaculta, el Fondo de Cultura Económica y Trilce Ediciones.

La Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes fue el escenario donde amigos y admiradores de Friedeberg se reunieron para conocer este material realizado por Déborah Holtz y Juan Carlos Mena, quienes invirtieron seis años en la investigación.

El crítico de arte Luis Carlos Emerich, el arquitecto Fernando González Gortázar, la escritora Carla Faesler y el curador de la exposición Pedro Friedeberg: arquitecto de confusiones impecables, una retrospectiva exhibida en el palacio de mármol compartieron la charla moderada por Roxana Velásquez, directora del Museo del Palacio de Bellas Artes.

Durante su vasta experiencia como crítico, Emerich ha sido testigo de la publicación de un sinfín de volúmenes sobre artistas plásticos.  Sin embargo, confiesa que éste le generó una sensación única: “Es la primera vez que un libro sobre un artista me absorbe tanto. Me maravilló, me dejó con la boca abierta. Este es un libro total, y no porque incluya todas sus obras, sino porque contiene textos exhaustivos e imprescindibles que no tienen la pesadez o erudición que se acostumbra en los libros de artistas. Aquí hay gran humor, es una obra que nos divierte”.

Por esa razón, el crítico de arte no dudó en asegurar que la obra de Friedeberg cumple con la misión esencial: quitarle la solemnidad a un museo, a la contemplación del arte.

Después, James Oles –el curador de la exposición sobre Friedeberg que ha sido visitada por 195 mil personas y que concluye el próximo 31 de enero-, dijo que para un historiador de arte resulta un privilegio enfrentarse con un personaje del que poco se ha estudiado a fondo no obstante su gran relevancia.

“Cuando he trabajado sobre Orozco o Frida en establecido un diálogo con otros historiadores de arte ante la ausencia física de tales creadores. En el caso de Pedro Friedeberg hay pocos textos sobre él, así que fue toda una experiencia entrar a un mundo en el que su protagonista está vivo”.

Enseguida tomó la palabra la escritora Carla Faesler, quien después de compartir algunas anécdotas personales sobre sus encuentros con el artista cuando ella era niña, hizo referencia a las cualidades del libro, que es uno de los mejores logrados que ha visto últimamente, no sólo por la complejidad de los niveles de información y sus formatos resueltos en los diseños de Juan Carlos Mena, sino por la impecable impresión.

Respecto al contenido, la ganadora del Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen señala: “Este libro transpira enorme desfachatez, desenfado, extravagancia y sobe todo antisolemnidad. Es un libro que se lee a carcajadas y produce adicción. Hasta los textos más comprometidos con el rigor están atravesados por el calambre y descompostura que produce la vida y obra de Pedro Friedeberg”.

Para el arquitecto Fernando González Gortázar resultó un gran gozo el hablar de este artista, de quien llenó de elogios: “Es un hombre de pocas palabras verbales pero infinitas palabras visuales y cuando brotan ambas revelan su inteligencia y sabiduría. Es como un alivio encontrar a alguien cuya declaración de fidelidad a sí mismo se da en cada respiro y pincelada. Nos narra cuentos de hadas con voz de matemático. En sus obras hay un delirio razonado, son piezas cerebrales”.

Luego de recordar el vínculo profesional que hubo entre Friedeberg y el arquitecto Mathías Goeritz, el arquitecto aplaudió la aparición de este libro que resulta original, irreverente, obsesivo, perfecto para el artista al que está dedicado.

La autora de este proyecto, Déborah Holtz simplemente agradeció a  todas las personas que colaboraron con ella e hicieron posible este reconocimiento a un grande de la plástica que estuvo un tanto olvidado.

Al final, el artista Pedro Friedeberg, con el sentido del humor que le caracteriza, tan sólo dijo estas palabras: “Estoy harto de tantos halagos siendo yo una persona tan humilde”.
GJB    

Fuente: (CONACULTA)

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