Home Entrevistas Memorias de un huapanguero: Santiago Pérez Gómez y el “Encuentro de las Huastecas” en Amatlán, Veracruz, la “Madre de todas las fiestas populares de huapango” (2)
Entrevistas - November 26, 2009

Memorias de un huapanguero: Santiago Pérez Gómez y el “Encuentro de las Huastecas” en Amatlán, Veracruz, la “Madre de todas las fiestas populares de huapango” (2)

fiesta popular, la de seguir conservando este gran foro de manifestación, todo el comité, el patronato, que es el que dirige, pero a final de cuentas el patronato no es nada sin el apoyo y el respaldo del pueblo y de las autoridades. Entonces es muy satisfactorio para el pueblo seguir, continuar con este festival, a veces con carencias, pero ahí están los apoyos por parte del pueblo. El doctor Chessani comenta en un huapango: “El pueblo de Amatlán se acuesta en el suelo para brindar la cama a los participantes…”, y eso es cierto, las casas del pueblo son, algunas, muy humildes, pero brindan todo su amor, su hospitalidad a todos los participantes, así, la satisfacción del pueblo es continuar con este gusto por la fiesta. De manera personal, aparte de seguir teniendo el festival, la satisfacción más enorme es seguir contribuyendo con algo para el fortalecimiento de la cultura popular de los huastecos, el seguir teniendo este foro de expresión para las nuevas generaciones. El año pasado tuvimos 18 tríos de niños, que eso para nosotros ya es una gran satisfacción porque pues es el punto de lanza para los nuevos tríos; la otra es de tener muchos amigos, la verdad, ahorita, a punto de iniciar el evento del maestro Eduardo Bustos [le presentación del disco “Son es para mi Huasteca” en el Museo Nacional de Culturas Populares], nomás llegué y se pararon a saludarme mínimo unas 10, 15 gentes que me conocen, entonces el tener amigos por todas partes de la Huasteca para mí es una gran satisfacción, el contar con amigos que a las dos, tres de la mañana, que se me ha olvidado algo o que se me ocurre, a esa hora agarro el teléfono: “Oye, mira, necesito que vayas a ver esto para el festival”, y que ellos me contesten y me digan: “Sí, adelante”, eso para mí es de verdad muy satisfactorio, el llegar a cualquier ciudad de la Huasteca y decir aquí tengo un gran amigo, el frecuentarnos, el vernos y, sobre todo, el apoyarnos mutuamente en estas actividades, eso vaya, ya es… En cuestión económica, a mí no me queda nada porque esto lo hago por gusto, yo aquí no percibo ningún incentivo económico ni nadie del patronato. Desde luego, en el festival hay ciertas personas a las que se les tiene que pagar, a los que barren o a los que elaboran la tarima o ciertas cosas, pero del patronato nadie percibe un salario ni una cuota de remuneración de nada. Entonces, un servidor, desde que empecé, ando en esto por gusto, de hecho, me muevo a los estados o voy a los eventos de huapango por mí mismo, eso para mí es una satisfacción, el hacer esto por gusto y por amor.

¿Me podrías comentar de personajes emblemáticos, a los que les debemos, eso que decías antes, la permanencia del huapango, que fueron homenajeados por ustedes? Me vienen a la mente personajes como don Heliodoro Copado, el maestro Polo Palencia y don Samuel Martínez Segura, y los que tú tienes en la memoria.

Claro, pues don Samuelito, una persona que estuvo desde la fundación del festival y que no se perdió un solo año, y que quince días antes de su muerte [ocurrida en Tampico, el 13 de febrero de 2009] estuvimos conviviendo con él en un evento, no ahí en Amatlán, en otro evento, y que la verdad llegué a conocer, a platicar muy a menudo con él, este… vaya, nos llevábamos muy bien, platicábamos, fue uno de los pilares en cuanto a la poesía de la Huasteca, don Samuelito. Don Heliodoro Copado llegó a Amatlán por invitación por parte de los organizadores y de la maestra Soraima Galindo Linares, del trío Soraima y sus Huastecos, ella fue quien lo invitó y llegó en el quince aniversario, pero en el 93 o 94, él recibió la presea Sol Poniente por el trío Los Camperos de Valles, pero en el quince aniversario llegó con la maestra Soraima. De hecho, ejecutó unos huapangos con la maestra Soraima –los tenemos por ahí– y también serán parte de la edición de un disco compacto doble, que se va a grabar en los tres días del festival de este año. Don Polo Palencia que en el 2006 recibió la presea; don Artemio Villeda Marín, de Pánuco, también fue homenajeado; don Felipe Turrubiartes [fallecido en 2008], de Tampico, quien también estuvo en Amatlán, y pues, vaya, una cantidad enorme que ha estado en el festival y han sido acreedores a ese máximo reconocimiento que es la presea del Sol Poniente, y grandes personalidades que también han estado ahí en el festival.

Ahora que lo mencionas, cuéntame de los tesoros que conservan en Amatlán, aparte de la estatua prehispánica del Sol Poniente, me refiero a los documentos, fotografías, etcétera, pues Amatlán es parte esencial de la historia del resurgimiento del son huasteco en México.

Sí, pues es que Amatlán, vaya, fue el primer festival en Veracruz y creo que de otras partes, después surge el Festival de la Huasteca, pero en el 90 surge esto. En Amatlán tenemos el Sol Poniente, una pieza arqueológica de 1.70 metros que está en el centro del poblado, la cual representa la transición de la vida, si se han percatado tiene diferentes caras, se pudiera decir, que representan la fertilidad, la transición de la vida; tenemos también la iglesia, que ahí estuvo el padre Florentino, que ese padre, comentan, se iba montado a caballo desde Huauchinango, Puebla, hasta Papantla,  todo el norte de Veracruz, así se la pasaba en la época de la revolución, y la iglesia de Amatlán tiene muchos años, su Cristo, que, la verdad, se desconoce cómo llegó al poblado, hay muchas leyendas, de que el Cristo apareció, que en la revolución fue quemado dos veces, pues era una iglesia de zacate, y comentan que al Cristo se lo llevaron al cerro, llamado de Amatlán o de la Cruz, pues tenemos un cerro muy rico en cuanto a flora y fauna, comentan que al Cristo se lo llevaron al cerro y que en una noche apareció en la iglesia; tenemos también el Palacio, pues Amatlán hasta el año 42 fue cabecera municipal, incluso creo que hasta distrital, fue en 1942, debido al crecimiento de Naranjos y también, se comenta, por un mal hijo del poblado, que trasladan los poderes a esta ciudad, convirtiendo a Amatlán en congregación, entonces el Palacio fue cárcel; tenemos una casa, denominada Villa Andrea, que fue asentamiento militar, está como a cien metros del centro. Por cierto, en este año otra de las actividades nuevas es hacer un recorrido turístico de la Villa Andrea, la iglesia, el cerro, el Palacio y los pocitos que tenemos ahí, unos manantiales que, aunque esté la sequía enorme, siguen y siguen. Este año le hemos pedido a un amigo, Enrique Aldama Flores, que se haga cargo de hacer un recorrido, se van a programar dos recorridos en el marco del festival para que la gente conozca de esto, porque hay mucha gente que ha ido a Amatlán, que ha visto el monolito, la iglesia, pero no saben la historia de estas partes.

¿Serán gratuitos?

Sí, a lo mejor por cooperación voluntaria, vaya, que alguien quiera aportar, pero es algo nuevo de este veinte aniversario.

Oye, Santiago, ¿y los testimonios gráficos, de audio y audiovisuales que hablan de la historia del festival?

Pues, mira, vaya, tenemos muchas fotos, videos no editados y, desde luego, que nos ha seguido dando la gente, fotografías, de todo… Muchas veces lo que no hay es recursos para poder sacar un producto, lo que se tiene de Amatlán es un disco conmemorativo de los diez primeros años, que se elaboró en el décimo festival, puros huapangos de tríos que participaron. En esta ocasión se va a hacer el de los veinte años, un disco compacto doble, que es el resultado de un proyecto que presenté ante PACMYC y que me fue aprobado. Entonces se va a meter a grabación a los tríos y algunos huapangos, como estos históricos de don Heliodoro Copado con Soraima, se van a meter a esta grabación, pues es un disco compacto doble, ya hay unas bases para la grabación de este material.

Ya me adelantaste lo de este disco conmemorativo, ¿qué más hay para este veinte aniversario?

En este año me dediqué a hacer reuniones en los seis estados de la Huasteca para dictaminar, para que fueran los promotores culturales de las seis regiones quienes nos propusieran a nosotros a los homenajeados, entonces hicimos este recorrido y ya están los seis estados. Por Tamaulipas está el señor Pedro Cadena o Pedro Juárez, como es el nombre de pila, una persona que elabora los instrumentos, es un laudero, elabora la jarana, la huapanguera y el violín; por Hidalgo es el señor Catarino, que es de un trío muy famoso de Huejutla, el trío de los Hermanos Hernández; por Puebla va el señor Vicente, del legendario trío Pahuatlán; por San Luis Potosí va el violinista del Trío Tamazunchale, el señor Jorge Muñoz Tavera, quien hace unos meses también estuvo enfermito; por Veracruz van los hermanos Pérez Maya, que son versadores improvisadores del son huasteco, la verdad yo no he tenido el gusto de conocerlos, pero por lo que he escuchado son unas personas que tienen una agilidad enorme para improvisar los versos, y por Querétaro va don Fortunato, del trío Fortunato y sus Cometas y… en verdad, un sinfín de actividades que se van a realizar en el marco de este veinte aniversario.

Hemos hablado de gente consagrada del son huasteco, pero también ahí han surgido tríos importantes.

Sí, Alba Huasteca es un trío que llegaron muy pequeños, la maestra Soraima ha sido, creo, una persona formadora, al igual que su esposo Santiago Fajardo, el tocayo, han sido buenos formadores de diferentes tríos, como Alba Huasteca y algunos que la verdad ahorita se me escapan; otro de los tríos que han estado aquí muchos años es Renacer Huasteco, vaya, es enorme la lista de los tríos que han estado ahí; los hermanos Rodríguez Bracho también ahí se empezaron a dar a conocer, ellos le han dedicado dos huapangos al pueblo de Amatlán… Vaya, es una cantidad enorme de músicos, creo que no hay huapanguero que no haya pisado Amatlán y que mínimo no haya estado dos o tres festivales en Amatlán. (Súbitamente, ese mediodía de finales  de octubre comenzó a llover en el sur de la ciudad de México, por lo que tuvimos que guarecernos bajo un árbol y precipitar la conclusión de la entrevista.)

Santiago, ¿quieres agregar algo más?

Pues un gran agradecimiento a todas las personas que nos han apoyado desde la fundación del festival, el maestro Román Güemes, de quien he aprendido mucho; la licenciada Ludivina Nieto Ornelas, de Radio Tamaulipas, a quien, la verdad, agradezco todo el apoyo; Laurita Ahumada, de la XETU de Tampico; el profe Arturo Allende, el profe Lalo Bustos, quien también ha estado en Amatlán en los primeros años, el licenciado Mota Molina de Querétaro… en fin, no terminaría de agradecerle a toda la gente que ha estado involucrada en el festival y que gracias a ellos se da la permanencia de este festival y pues esperemos que por muchos años más, que siga esta “Madre de todas las fiestas populares de huapango”, como la han denominado, no la hemos, la han denominado.

Gracias, Santiago.

Gracias a usted.

Así que ya lo sabes, lector, quedas cordialmente invitado a ser parte de la mejor fiesta popular de la Huasteca, el “Encuentro de las Huastecas”, organizado por el Patronato Pro Huapango y Cultura Huasteca A.C., que se efectuará en Amatlán, municipio de Naranjos, Veracruz, los próximos 27, 28 y 29 de noviembre. Si deseas más información, entra a la página: www.naranjosamatlan.gob.mx/.

Comentarios a esta nota: gregorio.martinez@azteca21.com

Foto: Cartel del veinte aniversario de la fiesta anual del huapango en Amatlán, Veracruz.
Cortesía: Patronato Pro Huapango y Cultura Huasteca A.C.

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