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Inolvidables - November 19, 2009

Memorias de un huapanguero: Juglares isleños en una ínsula extraña llamada Xichú (2)

cielo estrellado. Guillermo Velázquez y su familia se despidieron y se fueron a descansar. En seguida, para no dejar caer el ánimo, Roberto Silva se arrancó con otra pieza:

Abran espacio para los ríos,
abran espacio para el verdor
y abran espacio para el amor,
que necesita de nuevos bríos,
dejando atrás a esos poderíos,
abran espacio a la mujer,
abran espacio a cada ser,
y acompañarlos al mundo mío,
y así veremos por el camino
qué mundo hermoso vamos a hacer.

(Se repiten los dos últimos versos de cada estrofa dos veces como coro.)

Cierren la puerta de la avaricia
del dios dinero y su hambre voraz
que no nos deja ver que la paz
nace y florece donde hay justicia
hagamos juntos una caricia
al mundo nuevo que va a nacer
donde la vida será un placer
porque habrán muerto los egoísmos
y confiando en nosotros mismos
qué mundo hermoso vamos a hacer.

Abran la puerta de la esperanza
no claudiquemos que claudicar
sería lo mismo que asesinar
la fe en nosotros y la confianza
digamos juntos una alabanza
al mundo nuevo que va a nacer
donde la vida será un placer
porque habrán muerto los egoísmos
y confiando en nosotros mismos
qué mundo hermoso vamos a hacer…

El ambiente gozoso imperaba y la utopía parecía algo realizable. Para no menguar la alegría, Silva siguió con la música, pues la melancolía asediaba su corazón, partido por haber dejado a su familia en Puerto Rico en días tan señalados, por lo que rasgó el güiro y explicó que en la Isla del Encanto celebran el fin de año hasta febrero, a lo que llaman “las octavitas”, por lo que nuestro “Guadalupe-Reyes” se queda chico. Así, entonó unas coplas festivas cuyo coro decía: “Pero me voy a comprar una cama bien cortita, para no estirar la pata antes de las octavitas…”.

Después Yeray Rodríguez se animó y comentó que mientras medio mundo se muere de hambre, otro tanto se pone a dieta, con tal de acomodar los instintos naturales en nuestra vida, por lo que él nos obsequió la primicia de una composición que iba a estrenar al día siguiente en el “día grande” del festival. El coro, después de cada estrofa, explicaba, dice así: “Esta dieta es la mía, tan pronto adelgazo como me sale barriga…”.

Al fin empecé una dieta que me tiene controlado
pronto estaré estilizado y con un cuerpo de atleta
olvidé ayer la receta para bajar la barriga,
pero déjenme que diga, que yo dejé este vicio
con bastante sacrificio y con más de una fatiga.

Ya no como solomillo con salsa de roquefort
y se me olvidó el sabor que tiene un buen bocadillo
ya las gambas al ajillo no las huelo ni las como
ni las salchichas ni el lomo y ninguna chuchería
y si veo una dulcería ya ni a la puerta me asomo.

Ahora lo peor que llevo es lo de ejercicio hacer
pues no me gusta correr y al aerobic no me atrevo
yo sé que si no me muevo tardaré más en bajar
pero prefiero mirar el deporte por la tele
porque en el sillón no duele y no tienes que sudar.

Ahora que estoy a dieta, me siento nuevo y distinto
le abro agujeros al cinto, el pantalón no me aprieta
me bajo la bragueta sin ninguna anomalía
regresó mi anatomía a su cotidiano ser
y ahora hasta me vuelvo a ver cosa que no me veía…

Final apoteósico si se hace una idea de la voz y el estilo peculiar de Yeray, que fulgura cuanto toca y canta. En ese ambiente carnavalesco, Tony y Roberto se siguieron con una guaracha boricua que aumentó la algarabía. De pronto, tras una escala fisiológica, no supe cuándo, cómo ni quién comenzó una controversia sobre el asunto cubano. Entonces, súbitamente, restalló la voz aérea de Alexis Díaz-Pimienta, autor de un agotado e imprescindible “Teoría de la improvisación: primeras páginas para el estudio del repentismo”, para armar la controversia de rima de pie forzado:

Fidel ya está enfermo y viejo,
hace un año no trabaja,
pero aún estando de baja,
nos vemos siempre en su espejo,
yo me quedo sin complejos
sin estar en mi nación,
que fue de cooperación
y se sigue recuperando
y el pueblo sigue gritando
viva la revolución…

Roberto:

Fidel no se encuentra viejo,
Fidel no se encuentra viejo,
aunque la edad lo persigue,
pero todo el mundo sigue
de Fidel cada consejo.
Fidel Castro es un espejo,
de la cubana nación,
Fidel es la inspiración,
de cada barrio tafial (¿?),
y aquí, a nombre de Fidel,
viva la revolución…
(La gente secunda con vivas espontáneos a Fidel y al Che.)

Alexis:

Fidel sí se encuentra viejo,
negarlo nos hace mal,
aunque esté roto el cristal,
un espejo es un espejo,
ha envejecido parejo,
con fuerza en el corazón,
y como sus sueños son
los sueños del continente,
aún grita convaleciente,
viva la revolución…
(Chiflidos y gritos de apoyo al líder cubano.)

Roberto:

Fidel es la realidad,
vencedor en sus peleas,
demuestra que las ideas
nunca han tenido edad,
él es la magnanimidad,
de la tierra la creación,
Fidel tiene la pasión,
de echar al mundo adelante,
y a nombre del comandante,
viva la revolución…
(El regocijo aumenta y se oyen vivas a Marcos.)

Alexis:

No neguemos que Fidel
es un hombre envejecido,
si él mismo ha reconocido
que Cuba vive sin él,
como hombre de hueso y piel,
tiene una terminación,
pero sé que en mi nación,
cuando él no esté gobernando,
todos seguirán gritando,
viva la revolución…

Roberto:

Fidel no se va a morir,
aunque por eso te asombres,
porque es que los grandes hombres,
nunca dejan de existir.
Fidel siempre va a seguir
dando iluminación,
Fidel siempre es el blasón
que Cuba le da a la fe,
y grito junto al Che,
viva la revolución…

Alexis:

Que Fidel no va a morir,
vaya frase peligrosa,
pues está diciendo una cosa
que ya ni él quiere decir,
como luchar y vivir,
dar la sangre a su nación,
pero por su condición
de comandante tremendo,
él siempre estará diciendo
viva la revolución…

Roberto:

Fidel es un inmortal,
de esos hombres que se avienen,
porque esos hombres no mueren,
tienen un sitio especial,
en el agua va un sinfal (¿?),
hallaron su iniciación,
Fidel es prolongación,
Fidel el que va y que viene,
y Fidel es el que viene,
viva la revolución…

Alexis:

Aunque Fidel se muera
no se acabarán sus fieles,
y están naciendo fideles
en toda América entera,
huele el sol a primavera
y le da prolongación,
y cada generación que florezca
en lo adelante dirá
por el comandante
viva la revolución…

Es difícil, pero lo ideal sería imaginar esta polémica cantada con la música del cuatro y el güiro. Al concluir los poetas, se escucharon gritos de bravo, aplausos y otros vivas a la revolución y a Fidel… Aún no se apagaban las chispas y la alegría cuando la música y los trovadores nuevamente dejaron sentir su imperio dulce y su arte repentista, nacido en el momento y muerto un instante después, pero dispuesto a fermentar en la memoria de los hombres.

Alexis:

Qué corta la noche era
para tanta inspiración,
por eso en este rincón
de la plaza de Xichú,
Roberto, yo, tú,
le damos continuación…

Yeray:

Nuevamente en este día
frente a un hijo (¿?) versarán
donde se canta el huapango
seguimos de canturía,
en este banco yo diría
que ya no muere de tedio,
mas no queda más remedio
que hacer la revolución
pues hasta en la improvisación
están los bancos por medio…

Alexis:
[…]El corazón me arranco
pues por primera vez un banco
va a caer en bancarrota,
aquí donde no hay derrota
para tanta ensoñación,
aquí donde el corazón
cualquier emoción vigila
me está lloviendo tequila
desde una nube de ron…

Yeray:

Este banco es peculiar,
tan adusto, tan sencillo,
no mira nuestros bolsillos,
sólo nos oye cantar,
y es necesario aclarar
que se mostró bullanguero,
y está desde lo primero
viendo cómo él asimila
que le invirtamos tequila
en vez de invertir dinero…

Alexis:

Éste es un banco de altura,
el mejor de mis hallazgos,
a saber cuántos noviazgos
le han gastado la pintura,
cuánta hembra por la cintura
tuvo un brazo de varón,
los bancos son
poco suaves y testigos
de este diálogo de ombligo
entre blusa y pantalón…

Yeray:

Este banco fue oportuno
para todo ese proceso,
que siempre empieza en un beso
y acaba en un desayuno,
yo selecciono uno por uno
los bancos de este gobierno,
y este banco noble y tierno
quizás en los inviernos largos
fue tal vez la sucursal de encargo
de algún hospital materno…

Alexis:

Yo tuve en mi adolescencia
un banco viejo y manchado,
que ya estaba acostumbrado
los jueves a mi presencia,
con las novias de emergencia
ahí nunca me sentaba,
al banco sólo llevaba
mi novia natural,
porque o la besaba mal
o el beso me regañaba…

Yeray:

El banco nos niveló
porque otros sitios amigos
pues sino sólo conmigo
imagínate con dos,
yo solamente fui
el poste de este trajín
y ahí fue un muchacho ruin
que tan sólo se enteraba
de que aquello terminaba
cuando proyectaba un fin…  

Alexis:

En un banco de madera
mi adolescencia creció,
cuando la que me llenó
me dijo que era soltera,
me pasé la vida entera
yendo del cielo hasta el blanco,
y yo para serte franco
ya no sé si entre tanto lío
todos los niños míos
son míos o son del banco…

Yeray:

Yo no busqué ningún banco
para esas felicidades
yo busqué la intimidad
de las calles de un barranco,
ahí entré por ese flanco
que pone el alma candente,
recuerdo precisamente
que éramos siembre traviesos
y se oían nuestros besos
mucho más que la corriente…

Alexis:

Yo un banco cómplice tuve
que a mi amor llevó en su cuenta
pero nadie le comenta
por la cintura que anduve,
si crecí debajo de una nube
de silencio y soledad,
el banco tiene mi edad
y está más joven que yo,
él creció, mi voz creció,
y yo morí a la mitad…

Yeray:

Yo cuando iba a enamorar
no usaba el banco poeta,
yo buscaba la banqueta
más recóndita del bar,
ahí le entraba a tomar
el ron que el alma santifica,
y ahí es donde uno se explica
que por la belleza de ella
le es infiel a la botella
o a la boca de la chica…

Alexis:

Yo para usar el te quiero,
un banco tuve que usar
porque en Cuba había bar
pero no había dinero,
yo me pasé el año entero
amando en la carretera,
y pasé la vida entera
en esos raros bosquejos
para llenarme de besos
no de pesos la cartera…

Yeray:

Yo los bares los busqué
mas te advierto compañero
que no me gasté el dinero
que piensas que me gasté,
la táctica que yo usé
la sigo usando hoy en día
yo tan sólo un beso daba
y tanto me demoraba
que el bar incluso cerraba
y el hielo se derretía…

Alexis:

Yo, como jamás tenía
un centavo en la cartera,
pasaba la noche entera
cobrando a la novia mía,
su boca era una alcancía
donde monedas de amor,
yo, amante trasnochador,
solía a diario poner,
de suerte que mi mujer
era la que pagaba mejor…

Yeray:

Hoy tu camino se está
llenando de abrojos,
hace un rato con los ojos
y ahora con un […]sin embargo me imagino
que no es asunto casual
como el problema racial
que hace un rato aquí sacamos
también ahora estamos
hablando de amor neutral

Alexis:

Yeray, yo cambié hace rato
el fin aunque no se entienda,
no te vayas por la senda
del chiste fácil, barato,
yo quiero ver cómo ato
estrellas a mi garganta,
quiero sacar una planta
desde el surco de la vista,
no saques al humorista
ahora que el poeta canta…

Yeray:

Alexis, yo no me escondo
y no te me pongas bravo
que fue para echarte un cabo
y no para empujarte al fondo,
hay que buscar en lo hondo
el verso que no sea oblongo,
no te preocupes que yo soy
profundo repentista,
y Yeray el humorista
hace rato que se acostó…

Alexis:

Si Yeray ya está acostado
hace rato como dices
entonces cuando analices,
[…] estrenado,
llevo rato solo alzado
frente a este banco ante ti
pero la vida es así,
yo quería controversia,
y me quedé por inercia
solo improvisando aquí…

Yeray:

Alexis tú no estás solo,
puesto que solo cantar
es pretender apartar
yo siempre al arte de su aforo (¿?)
yo, que estas cosas controlo,
te puedo decir, hermano,
que no me marché temprano
y que a nada tengo miedo
y que hasta sonámbulo puedo
meterle al punto cubano…

Alexis:

En esto del repentismo
para seguirte los pasos,
yo también alzo los brazos
si hay que hacer sonambulismo,
yo no le temo al abismo
como no le temo a la cima,
ni temo a la pantomima
del que inventa el movimiento
ni temo escribirle al viento
telegramas con mi rima…

Yeray:

Tú sabes bien que la rima
es la medicina nuestra,
tú sabes bien que la rima
es la medicina nuestra
donde el poeta secuestra
los miedos que trae encima,
que se calle la tarima,
versos de adentro me arranco…

(Los circunstantes sueltan risas, aplausos y chiflidos, mientras los poetas inician la retirada.)

Foto: Tony Rivera y Yeray Rodríguez en la plaza de Xichú.
Azteca 21/Gregorio Martínez M.

Comentarios a esta nota: gregorio.martinez@azteca21.com

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