Home Entrevistas Memorias de un huapanguero: “Koneme” o la recuperación del orgullo de ser huasteco
Entrevistas - October 16, 2009

Memorias de un huapanguero: “Koneme” o la recuperación del orgullo de ser huasteco

Nicéforo, el violinista. Ah, y que Moi, el jaranero, me había prometido amistosamente una botella de “aguacate” de Colatlán.

Bien, en la primera semana de septiembre de 2009, en el Museo Nacional de Culturas Populares de Coyoacán tuve la fortuna de ver, saludar y charlar (y beber “aguacate”) con estos buenos amigos colatlecos durante la presentación de dos discos: uno de Los Cocuyitos y otro de don Laco [Alvarado]. Corroboré nuevamente que Koneme tiene todo para ser de los mejores; amarré la entrevista pospuesta con Moi y reafirmé mi creencia –mi gusto, pues– de que en Nice la Huasteca tiene a uno de sus mejores y más auténticos violinistas jóvenes –en proceso de madurar, de asentarse, de encontrar su propio estilo–. Respecto de la botella, Moi me resarció en Amatlán el año pasado.

Ahora, ya tengo la entrevista con Moisés Hernández Hervert, jaranero de Koneme, respecto del trío y de otros asuntos de interés. Hay que añadir que César Calderón Hernández toca la quinta huapanguera y Félix Nicéforo Hernández Hervert, el violín, primo y hermano, respectivamente de Moi. También, adelanto, tengo unas breves charlas guardadas con Nice, Carlos Hernández –de Los Cocuyitos– y el profesor Moisés Hernández Barrales, pieza clave en la integración de estos grupos y del renacer huapanguero en esa zona de Ixhuatlán de Madero. Me faltan las palabras de su hermano, el profesor Porfirio Hernández Barrales, más introvertido, pero a quien le insistiremos en Colatlán, si Dios quiere, este fin de año, durante el Encuentro de Huapango que año con año se consolida como una gran fiesta popular en la huasteca veracruzana. Claro, confío en darlas a la luz próximamente en estas “Memorias de un huapanguero”. Sin más preámbulo, iniciamos con la primera entrega de Koneme.

Moisés, cuéntame de la integración del trío: cuándo, cómo, por qué, por quiénes…

Muy bien, mira, como a la mayoría de los jóvenes de estos tiempos, a mí no me interesaba el son huasteco, me inclinaba más por otro tipo de música. Empecé a tocar la guitarra y a raíz de que me fui de mi pueblo a estudiar al D.F. y al conocer personas, jóvenes como yo, quienes, a pesar de no ser de la Huasteca, llevaban el huapango muy dentro, me llamó mucho la atención al ver y escuchar cómo se comunicaban mediante los versos improvisados y divertirse con ellos. Luego, en el D.F. conocí a muchos huapangueros defeños y del Estado [de México], a sentir su vibra y su amor por esta música, entonces comencé a darme cuenta del valor de mi tierra, de su música, su gente y sus tradiciones. Fue así como empecé a tocar la jarana y la quinta; ya mi hermano Nice sabía tocar, al igual que César, mi primo. Recuerdo que, un año antes del Primer Encuentro del Huapango en Colatlán [en 2002], nos preparamos para tocar en el Teatro del Pueblo. Nice en el violín, César en la jarana y yo en la quinta huapanguera, participamos con tres huapangos mal ejecutados, por cierto, pero era nuestra primera presentación juntos, aún sin nombre y sin imaginar que nosotros íbamos a tener muchas y mejores participaciones en varios lugares más. Pero después no volvimos a tocar durante mucho tiempo, incluso al siguiente año, en el Primer Encuentro del Huapango, en la Feria de Colatlán, Nice tocó con unos señores de Álamo, amigos de la familia, quienes, por invitación del Ayuntamiento de Álamo, participaron en Amatlán como Trío Álamo y en Colatlán en ese mismo año. Ya para el Segundo Encuentro en Colatlán [2003], como dos meses antes de la fiesta, surgió de nuevo la idea de formar el trío y, con un poco más de agilidad en la ejecución del huapango, nos decidimos a entrar en el ambiente de las fiestas huastecas y huapanguedas. Pero ¿cómo se llamaría el trío? Fue entonces cuando nuestro tío Porfirio Hernández Barrales nos bautizó con el nombre de Koneme, palabra náhuatl que significa niños o chamacos, por haber empezado a interpretar el son huasteco a muy corta edad, bueno, en el caso de mi hermano y de mi primo, pues yo ya estaba grandecito. Así tuvimos nuestra primera presentación ya como Trío Koneme en el mes de diciembre del año 2002 [supongo que 2003 es el año aludido, de acuerdo con la cantidad de encuentros anuales, pues el VII fue en 2008] en el Segundo Encuentro del Huapango de Colatlán, Ixhuatlán de Madero, Veracruz, de donde somos orgullosamente originarios.

¿Quién es el director del trío, cómo se da el trabajo de ensayo?

En eso del trabajo y la dirección, te comento que en nosotros es rara la vez que nos ponemos a ensayar, pero sí, la mayoría de las veces soy yo el que lleva la batuta, pero claro que César y Nice también expresan sus opiniones a la hora de las presentaciones. En cuestión del disco compacto, César Juárez nos ayudó mucho en algunos sones, en la ejecución y algunos arreglos que, en mi punto de vista, son muy buenos y le dieron un toque esencial a esas interpretaciones, como en la de “Tributo” y “Zontecomatlán” entre otras.

Continuará…

Foto: ‘Koneme’ en San Sebastián, Veracruz, en enero de 2007.
Azteca 21/Gregorio Martínez M.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *