Home Entrevistas Memorias de un huapanguero: Román Güemes Jiménez (4)
Entrevistas - September 18, 2009

Memorias de un huapanguero: Román Güemes Jiménez (4)

asomarse al rico mundo interior de este investigador, músico, trovador y poeta veracruzano, a quien agradezco su amistad y palabras generosas.

Román, si la hicieras de profeta, ¿qué crees que le depara el futuro a este movimiento huapanguero?

Sí, yo quisiera que cada vez que hiciéramos un evento estuviera un trío, nada más. En donde sea, en un salón, en un rancho, en un pozo, en un bosque, en una selva, ¿verdad? O que estuvieran todas las orquestas del mundo, pero que no faltara el huapango.

Pues anoche hubo muchos…

Sí, hay muchos, muchísimos y más…

Independientemente de cuestiones académicas, sólo gusto personal, ¿a qué músicos o tríos admiras?

Admiré mucho a Cuco Calderón, a Daniel Terán, admiré mucho a “El Negro” Marcelino –sobre todo en lo que respecta a su voz– y lo admiro, Copado para mí es un fenómeno del huapango, las voces, las voces de los antiguos viejos que yo escuché y los recuerdos de Antonio Lara, de Neto Chicana, los recuerdos de las manos mágicas de los hermanos Ernesto y Crescencio, de Tecalanta, eh, la poesía de Severo Ochoa Barrón, el poeta que me impulsó a esto, la magia de sus figuras, su sabiduría, su sensibilidad, eh, Armonía Huasteca, sí, Armonía Huasteca, Los Cantores del Pánuco, don Juan Coronel Guerrero, eh, la voz de “El Águila Negra” Ramírez Ochoa, los nuevos, como Dinastía Hidalguense, estupendos, todo eso…. Eso yo creo que es lo grande.

Román, ahorita que me cuentas esto te quiero preguntar si no te gustaría escribir una especie de memorias de todas estas personas, que tú conociste y quizás de algunos tienes una apreciación no sólo como amigo y admirador, sino también como especialista. Creo que servirían muchísimo para la gente a la que nos gusta el huapango y no sabemos todo eso.

Sí, se puede, porque yo tengo material, trabajé mucho en el rescate de testimonios, tengo muchísimos y creo que voy a dejar un guardado ahí, por si no lo puedo hacer yo, que lo hagan otros, porque yo no soy egoísta ni envidioso, yo he crecido gracias a los vientos que han empujado mis velas, los vientos de la amistad y la fraternidad, ¿verdad? Yo he crecido por el auxilio de todos, entonces lo que tengo es de todos, me desprendo muy fácilmente de mis cosas, no atesoro, mi mayor tesoro es una colección de discos que tengo, ¿verdad?, y que quiero dejárselo a mi familia, para que oigan la música, la oigan, la oigan…

Supongo que muchos son discos LP, ¿no?, de 45 rpm.

Son de todos, de todo, de todo…

¿Unos cuantos miles?

Pues no son muchos miles, pero sí son muchos cientos.

Ja ja ja.

De verdad, ya he dejado de disfrutar de algunos frutos de la tierra por comprar algunos discos, ya no compro, porque…

También te regalan desde hace años.

Sí, me regalan, me obsequian, me obsequia Juan Pablo [supongo que se refiere a Juan Pablo Franco, de Radiorama Tampico], siempre que me ve, me da, los compañeros también porque saben que me gusta, y eso a mí me llena de satisfacción porque siento el cariño, ¿no?, porque a mí siempre me ha gustado, para quienes se interesen, traerles algo, mira esto lo vi y te lo compré para ti, sé que estás en esto, yo siempre he sido compartido porque la gente también me ha ayudado mucho.

Y aparte de ese tesoro fonográfico, ¿qué otro tipo de materiales tienes, digamos, tienes muchos registros documentales?

Sí, tengo mi archivo, tengo un archivo sonoro que está un poco deteriorado, no lo he podido salvar todo, tengo un archivo documental, grande, grande. Tengo un archivo fotográfico de varios cientos de cintas de fotografía, ahora se usan las memorias ¿verdad? Tengo, tengo eso.

Y, aunque aún es prematuro, ¿eso se lo piensas dejar a tu familia?

Yo creo que… pues dejárselo a quienes lo quieran, lo estimen; mira, yo tengo una lista de gentes por ahí, de personas, de amigos, que sé que lo van a cuidar. Sí, para cuando yo desaparezca, bueno…

¿O sea que ya no tienes en mente hacer unas memorias, escribir lo que no está en un disco, lo que no está en una fotografía…?

Sí, sí lo voy a escribir.

De pronto eso es irreal si no lo escribes, ¿no?

No, sí, pero sí, este, yo tengo algún trabajo ahí, además he impulsado a otros que están ahí, les he acercado mis archivos, mi material. Sí, y ahí está, ahí va…

¿Muchos?

Sí.

Bueno, ¿aún traes ejemplares de tu libro [“Cultura desocupada”]?

Sí, tengo por ahí, pero los trae Manolo…

Bueno.

Sí.

Correcto. Román, ¿quieres agregar algo más?

Nada más te quiero felicitar porque estás involucrado en este asunto y creo que… pues es un buen camino, es un buen camino, es un campo muy emocionante y muy prometedor, ¿verdad? Y pues nada más felicitarte porque estás trabajando esto.

¿Sí has leído algunas de mis crónicas y notas?

Sí, cómo no, y espero que me mandes las otras.

Con gusto; por cierto, las obras o discos que no quieran tus amigos y que quieras compartir… yo encantado [risas].

Cómo no.

Me quedo con esas obras; a mí me gustó mucho, por ejemplo, lo que escribiste para el disco del son zonteño…

Ah, don Serafín…

Sí, don Serafín Fuentes Marín…

Sí, pues.

A eso me refería de que si no lo cuentas o no lo escribes, pues aunque dejes mucho material…

Sí.

A lo mejor es como dejar el hilo, pero, ¿cómo lo vamos a entrelazar, cómo lo vamos a unir…?

Les voy a dejar todos los pies de página, todas las notas.

Ja ja.

Para que no tengan problemas.

Ja ja ja.

Sí.

Bueno, Román, pues yo también te quiero felicitar por tu trabajo.

Gracias, muy amable.

Gracias a ti, maestro.

Cuida a tu familia, a tus hijos, quiérelos, a tu esposa…

Gracias, Román.

Sale; trabaja…

Ya está; ¡gracias!

Órale, que te vaya bien.

Hasta luego.

Como dije al inicio de este segmento de estas “Memorias huapangueras”, hablar con un noble huasteco como Román Güemes Jiménez es un honor y un placer, así como una experiencia formidable para conocer más de la Huasteca. También es una lección de humildad, de trabajo, generosidad, amistad, disciplina y rigor. Y no se diga de amor a nuestras raíces. Espero topar de nuevo a Román en alguna huapangueada y hurtarlo unos minutos de sus amigos y compañeros para poderlos compartir con todos ustedes, amantes del huapango.

Comentarios a esta nota: gregorio.martinez@azteca21.com

Foto: Román Güemes entrevistado por Diana Proo en Colatlán, Veracruz, en diciembre de 2006, para el documental “Huapango: fiesta y tradición”.
Cortesía: Azteca21/Gregorio Martínez M.

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *