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Arte y Cultura - September 16, 2009

Amalia Bautista, una voz singular en la poesía española contemporánea

rumor de un río o la fuerza de la ola al estrellarse en la playa: es un remanso o un clamor, es la voz transparente de una mujer que usa las palabras para ubicarse en el mundo, para rebelarse y revelar las cifras de su devenir.

Es Amalia Bautista, poeta española, quien participó en el “V Festival Internacional Letras en San Luis”, en agosto pasado, en San Luis Potosí. Nació en Madrid, en 1962, es periodista y trabaja como redactora en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España. Ha publicado varios poemarios, como “Cárcel de amor”, en 1988, “Cuéntamelo otra vez”, en 1999, “Estoy ausente”, en 2004, entre otros. Hay dos antologías publicadas de su poesía: “Tres deseos. Poesía reunida”, de 2006, en España, y “Luz del mediodía. Antología poética”, de 2007, en México.

En su obra poética destaca una voz, una sensibilidad eminentemente femenina, pero de una mujer poeta moderna, actual, sin concesiones al “eterno femenino”, que igual derrumba mitos o símbolos literarios femeninos que reinventa el amor y sus fantasmas, que utiliza la ironía –siempre bajo la égida de la inteligencia–, anclada en la realidad, para sonreírle sardónicamente a la felicidad, a la ilusión eterna del momento amoroso, a la des-esperanza. Los poemas de Amalia Bautista son hermosas o terribles historias en las que resplandece la bella verdad de las mentiras cotidianas o al revés. Entrevistada, nos habla de sí y de su obra, de su relación con la literatura mexicana.

Para los lectores mexicanos que no la conocemos, cuéntenos quién es Amalia Bautista. Sin embargo, déjeme adelantarle que es un nombre que suena muy bonito…

Por muy eufónico que suene el nombre y todo esto no es un seudónimo, es mi nombre real, soy una poeta española nacida en Madrid en 1962, que ha escrito de momento muy poco y creo que así voy a seguir el resto de mi vida porque, digamos, mi ritmo de producción es bastante lento, que he tenido la suerte o el privilegio de tener muy buena recepción por parte de los lectores y de los editores, que me han publicado siempre sin problema, incluso antes de que estuvieran los libros, digamos que he tenido esa oferta para publicar; entonces, una privilegiada en cualquier caso.

Usted es una mujer franca, directa, bizarra, como dicen ahora, y ha dicho que escribir poesía también es una protesta de su parte ante el mundo, ¿por qué habría que protestar y no cantar, celebrar…?

Por supuesto, la poesía también tiene una parte celebratoria muy importante, y creo que no hay que olvidarla, pero lo cierto es que los seres humanos siempre estamos un poco en desacuerdo con lo que nos rodea, con la realidad, con las cosas que ocurren; no siempre tenemos la oportunidad o las armas necesarias para intervenir en una forma directa, y cada cual lo hace como puede. La escritura sería un poco el papel que yo tomo en ese sentido para expresar que estoy mal conmigo misma, que estoy mal con lo de afuera o que estoy bien, pero digamos que es la forma de diálogo que yo tengo con el mundo, con la realidad, este diálogo sería con la poesía.

Su poesía me parece muy decantada, ¿cómo trabaja sus poemas desde el punto de vista del lenguaje, de esa batalla que es la creación de un poema?

Yo siempre digo que es mucho más difícil hacer un poema al que no le sobre nada que uno al que nada le falte. A muchos poemas les sobran muchas cosas, yo creo que lo que hay que atender es a esa limpieza, a esa depuración del lenguaje, a esa forma directa de decir. Quizás a mí me resulte un poco más fácil que a otros poetas porque soy así, a mí me resulta muy difícil hablar, platicar con usted ahora mismo, de una forma alambicada, adornada, llena de florituras, no me va a salir… Para escribir soy igual, y me parece que en la poesía debemos emplear o, por lo menos es la tendencia natural mía, las mismas palabras que utilizamos para la vida normal, en mi caso, para mi expresión normal cuando hablo con la gente.

Adaptándolas, por supuesto, al discurso de la poesía…

Sí, claro, pero todas las palabras son válidas en poesía, incluso las que parecen menos poéticas, porque la poesía no está en utilizar palabras bonitas, está en lo que se dice y en cómo se dice, pero hay que demostrar que se puede decir como se habla. Quizás ésa también sea la manera de llegar más directamente, sin interferencias, al público lector o a un auditorio que esté asistiendo a una lectura.

Lo que también se conoce como enunciación…

Sí, se establece la comunicación directa, sin trabas, porque tú les estás hablando como eres y ellos lo están percibiendo así.

Amalia, ¿cómo se inserta su trabajo poético dentro de la poesía hispánica en general, no sólo de la actual, que es abundante en todas las regiones de España, sino de la que viene, por ejemplo, de Gonzalo de Berceo, Jorge Manrique o, más cercano en el tiempo, Juan Ramón Jiménez, quien hablaba de una poesía desnuda…?

Mmm… Juan Ramón no es de mis poetas favoritos, los otros que has citado sí, Gonzalo de Berceo, Manrique, Gutierre de Cetina, el Romancero completo, que me parece maravilloso, ¿cómo me inserto ahí?, pues ya quisiera insertarme…

Ya está…

Ahh, qué más quisiera yo, sólo puedo contemplar esa trayectoria deslumbrante de la poesía en español, no sólo en España, sino también en la América hispanohablante, con una admiración profunda… Yo creo que uno escribe también porque le gusta lo que lee, y es una manera de acercarse a lo que le ha hecho bien como lector, le ha maravillado, le ha deslumbrado, le ha despertado toda la admiración del mundo.

Esto me hace pensar que le gusta más Lope de Vega que Góngora, por poner un caso…

Sí, Lope me gusta muchísimo…

Hábleme de sus libros de poesía, aunque sea grosso modo.

Libros de poesía como tales tengo el primero titulado “Cárcel de amor”, es de 1988, tuvieron que pasar once años para que fuera capaz de sacar un segundo, en el 99, que se titula “Cuéntamelo otra vez”, y en el 2005 o 2006, no recuerdo bien, “Estoy ausente”, esos tres libros, más una serie de inéditos y cuadernillos, se recopilan en una antología completa que se titula “Tres deseos” en España y “Luz del mediodía” en México, aquí la publicó la Universidad de las Américas, en Puebla. Después de eso, de la recopilación de mis tres libros y otros poemas que iban a servir para otro libro, ese siguiente libro salió en 2008 y se titula “Roto Madrid”, y va acompañado con fotografías de un fotógrafo español que se llama José del Río, ése es el ultimo.

¿Como se da tu participación en el Festival de Letras en San Luis?

¿Quieres decir por qué me invitan a mí y no a otro? Yo también lo pienso, eh…

No, no…

Sí, sí…

Simplemente le pregunto cómo surgió la invitación…

No es que deba estar otro o no, sino que hay que sentirse privilegiado, porque de entre los millones de poetas y escritores que hay en el mundo, a lo mejor invitaban a otro, por tanto yo lo agradezco y lo celebro…

Me refería a algo más práctico, como que quizás conocías a Chema Espinasa o a Ana María Jaramillo, no sé, algo así…

Te voy a anotar algo: yo a Chema lo conocí en España, pero ni siquiera sabía que él se ocupaba de esto ni conocía a Ana María de nada, pero en octubre del año pasado yo estuve invitada en el Encuentro de Poetas del Mundo Latino, que hacen cada año en Ciudad de México y de ahí a Morelia, después de Morelia de algunos años a esta parte, porque yo había estado en ese encuentro en el año 2001, hasta 2008 que me vuelven a invitar, en 2001 se celebró en Oaxaca, no en Morelia, bueno, después de Morelia, en octubre de 2008, el encuentro ya tenía unas extensiones, en Aguascalientes y en San Luis, y me invitaron a las dos, y en San Luis la lectura que me tocó dar o cuando me programaron fue con Jorge Valdés Díaz-Vélez, en el Ayuntamiento, y nos presentó Laura Elena González, quien presentó aquella lectura como parte de sus funciones como responsable de Cultura, y aquella lectura le gustó mucho, al terminar nos propuso ahí mismo participar en el festival de letras, claro, le dijimos, por eso cuando Ana María Jaramillo me escribió ya era de parte de Laura Elena González, no del Chema ni de Ana María, sino de Laura Elena, a la que conocimos en aquella lectura, o sea que fue un azar, una casualidad muy favorable, muy afortunada.

Dadas tus estancias previas en nuestro país, supongo que tienes alguna relación con la literatura mexicana, ¿podrías hablarme de ello?

Como lectora, me interesan mucho, desde que tuve oportunidad de leerlos, los Contemporáneos, y luego he tenido relación y trato directo con otros poetas, que he conocido aquí y allá, España y México… Me interesa mucho Rosario Castellanos, me parece maravillosa, me gusta como poeta y novelista, tiene una escritura deslumbrante y una fuerza muy… a mí me apabulló digamos, y los escritores mexicanos que han llegado a todas partes y que todos hemos leído, como Carlos Fuentes y Octavio Paz, claro, pues son de los grandes, y hay que cuidarlos obligatoriamente, aunque no fueran mexicanos, ésas serían mis referencias más directas: Rosario Castellanos como una isla, los Contemporáneos y los poetas amigos…

Háblame de tu trabajo en el CSIC.

Pues yo soy periodista y trabajo en el Departamento de Comunicación de ahí, cuyo trabajo consiste en ser el nexo de unión entre los científicos y los medios de comunicación, por una parte ofreciendo noticias y notas de prensa, información de lo que hacen nuestros investigadores; por otra parte, atendiendo a las solicitudes de los periodistas, que no tienen por qué responder a una información que nosotros hemos dado, por ejemplo, que llega la gripe A y en seguida nos preguntan por virólogos que les puedan comentar el tema…

¿Qué te ha parecido el festival, a pesar de que vamos a la mitad de la jornada?

Interesante, me parece siempre muy enriquecedor este tipo de iniciativas, porque nos dan la oportunidad de ponerle cara a gente a la que a lo mejor hemos leído en un blog o en una revista o en una antología, no sabes ni quién es ni de dónde viene, entonces vienes a estos sitios y les pones cara y hasta charlas con ellos… Me parece que está muy bien, incluso a veces en estos encuentros surgen algunas amistades vitalicias…

Comentarios a esta nota: gregorio.martinez@azteca21.com

Foto: Azteca 21/Gregorio Martínez M.
Amalia Bautista durante la entrevista realizada en San Luis Potosí, el 19 de agosto de 2009.

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