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Entrevistas - September 10, 2009

“La pez”, de Alfonso Badillo Dimas, poemario nostálgico y de los pequeños grandes momentos

mar y la metáfora del pez como símbolo del hombre, de la vida e incluso del devenir del tiempo. Con palabras sencillas –diáfanas–, la sensibilidad y la mirada del poeta, así como con la paciencia del pescador humilde que, impertérrito, pero tenaz, va tras su pez-poema, Alfonso Badillo Dimas (Matamoros, Tamaulipas, 1964) ha dado a la luz “La pez” (Colegio de Bachilleres del Estado de San Luis Potosí-Secretaría de Cultura de San Luis Potosí, 2009), un poemario en el que reúne gran parte de su trabajo poético realizado en los últimos tres lustros y que da cuenta de su vocación por la palabra, por la poesía. Además, intercalados con los poemas, incluye bellísimos trabajos de los artistas plásticos Pedro Cervantes y Oswaldo Ramos.

Vicente Quirarte, el gran poeta y ensayista mexicano, escribió en el prólogo que presenta el libro de Badillo Dimas: “…Bajo el signo del pez –La Pez–, libre y fugaz en su inasible plata, pasan lista de presente vivísimos fantasmas del amor y el desamor, la conciencia de estar y el anhelo de ser, la cita con el espejo que nos devuelve la imposibilidad de aprehender lo inasible…”. En efecto, el poeta tamaulipeco-potosino repasa los pequeños grandes momentos de su transcurso vital y los plasma en poemas que aspiran a la trascendencia, pues están elaborados de materia entrañable, una mezcla de desprendida nostalgia y madura rebeldía ante los embates del tiempo, pero también de amorosa aceptación ante las bondades que éste mismo ha sembrado en su vida. Aquí nos habla de su trayectoria y de su reciente libro.

Alfonso, naciste en Tamaulipas, viviste en Ébano, San Luis Potosí, un casi pueblo fantasma, y ahora radicas en la capital potosina, donde ya tienes tu primer libro de poesía publicado. Háblame de tu trayectoria literaria y de “La pez”.

Bueno, ya había publicado algo de narrativa, en una antología que se llama “Luna nueva sobre Babel”, ahí seleccionaron un texto titulado “La estación”, que precisamente son reminiscencias de ese pueblo que queda abandonado, como tú dices, que se quedó con la nostalgia del boom petrolero, que actualmente es un pueblo terriblemente triste… He incursionado poco en la narrativa, sin embargo, la poesía surgió como mi verdadera vocación, entonces ahora tengo este libro publicado, que fue editado por la Secretaría de Cultura de San Luis Potosí, en coedición con el Colegio de Bachilleres, donde trabajo actualmente.

¿En “La pez” recoges libros anteriores, poemas sueltos; hay una unidad temática, cuánto trabajo poético reúnes en él?

De hecho, este libro es un trabajo de quince años, de un autodidacto. Yo prácticamente no había asistido a un taller literario, más bien se empezaron a dar, a últimas fechas he asistido a lo que es formalmente un taller, pero creo que llegué un poco tarde a los talleres. Ahí está la obra de muchas horas, esfuerzos, de recoger recuerdos, nostalgias y demás. No obstante, creo que sí hay una unidad temática relacionada con esa parte de donde yo me crié, que fue cerca de la laguna, del mar, del estero, conviviendo con los peces; de alguna manera, creo que ésa es la temática central de “La pez”.

¿Por qué lo titulaste La pez?

En Ébano, como tú sabes, fue donde brotó el primer pozo petrolero y precisamente así se llamó, pues brotó en un cerro que se llama La pez número 1, he ahí la razón, ya es una tradición que en lugar de ponerle el pez, le pusieron la pez, en femenino, y creo que de alguna manera esto también hace interesante al libro.

¿Y la obra gráfica que acompaña los poemas

Creo que parte de la importancia del libro también radica en cómo una obra literaria, unos textos poéticos, dio origen a una obra plástica, en este caso del maestro Pedro Cervantes y de Oswaldo Ramos, que es un talentoso dibujante potosino, que me hicieron el favor de ilustrar el libro y que quedó un poco tirándole a un libro de arte.

¿Cómo se fue dando esta colaboración, este trabajo de creación compartida?

A Oswaldo lo conozco desde la universidad, de hace veinte años, entonces, en una ocasión estábamos en el Museo Federico Silva, pues había una exposición de Pedro Cervantes, y ahí se empezó a dar el diálogo con ambos artistas, y bueno, en una de esas bohemias surgió la idea de hacer un libro compartido, a lo que accedió Pedro Cervantes con mucha humildad y generosidad, ya que me dijo que sí. No obstante, quedó ahí, como un proyecto visto… un poco inalcanzable, así lo veía yo. Pero en el segundo encuentro, que ya fue en la ciudad de México, nos invitó y nos dijo que si conocíamos al doctor Vicente Quirarte, que nos invitaba a su casa, pues estaban precisamente en un proyecto biográfico del escultor Pedro Cervantes. Entonces asistimos a esa reunión, se hizo una bohemia agradable y le recordé el proyecto del libro, además leí unos textos en la casa de Quirarte, luego le pregunté a éste si accedía a hacer un prólogo del libro. En ese momento me dijo que le dejara el trabajo, al mes me llamó y me dijo que sí accedía a hacer el prólogo, que le habían interesado los textos. En otra visita de Pedro Cervantes a San Luis, lo invité a que hiciera un dibujo en el Colegio de Bachilleres donde yo trabajaba, que está en el sur de la ciudad, ahí está plasmada una obra suya, un dibujo-mural que se llama “La mujer búho”, así se empezó a fortalecer la amistad. En la cantina Tampico, que está en la calle Manuel J. Othón, estuvimos leyendo los textos, compartiéndolos con Oswaldo y Cervantes, ahí definieron qué textos le gustaban a cada uno, y a los dos meses me llamó Pedro Cervantes para decirme que ya estaban los dibujos y Oswaldo estaba a punto de terminarlos… Bueno, de esa manera también fue surgiendo, de una obra literaria, una obra plástica…

Entonces tu primer libro apareció con buen augurio, con obra de dos talentosos artistas plásticos y un prólogo de un excelente escritor, ¿no? Y de tu trabajo narrativo, ¿qué me cuentas?

Mi experiencia en cuanto a prosa es poca, sin embargo, sí quiero continuar haciendo trabajos en narrativa. Por otro lado, creo que tengo una buena cantidad de textos poéticos acumulados, por lo que podría realizar un nuevo proyecto para generar otro libro.

Háblame, aunque sea en forma de un avance, de la presentación de “La pez”.

La presentación se va a hacer en el marco del 25 aniversario del Colegio de Bachilleres, al parecer del 14 al 17 de octubre de 2009, y el libro se presentaría el 17 en la Capilla de Aranzazu, aquí en San Luis Potosí. Espero que ese día vengan Cervantes, Quirarte y Ramos, para que realicen algunos comentarios, y un representante de la Secretaría de Cultura del estado. Por supuesto, estás cordialmente invitado.

Gracias, Alfonso, trataré de asistir, ¿quieres agregar algo más

Esperemos que salga otro nuevo trabajo y que sea bien recibido, sobre todo por los jóvenes, tal como los estudiantes donde trabajo, que les ha gustado la obra…

Sí, es un muy buen libro, por lo que el reto será superarlo…

Así es, les gustó a los artistas participantes. Nosotros seguiremos trabajando para mejorar los textos, pues, como autodidacto y no dedicado académicamente a las letras o sin tener una profesión humanística, tengo que mejorar muchas cosas.

Muy bien, gracias Alfonso, y felicidades.

Gracias a ti.

Comentarios a esta nota: gregorio.martinez@azteca21.com

Foto: El poeta Alfonso Badillo Dimas durante la charla realizada en agosto de 2009 en San Luis Potosí, precisamente frente a la Casa-Museo Manuel J. Othón. Azteca 21/Gregorio Martínez M.

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