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Por la Espiral - June 15, 2009

Educación clave de hoy

POR LA ESPIRAL
*Claudia Luna Palencia

-Educación clave de hoy
-Un sistema politizado
-Zapatero y las computadoras

    Mientras en distintos foros y latitudes se discute y analizan opciones para elevar la calidad educativa, adaptarla a la exigencia de la empresa pública y privada en los nuevos tiempos, considerando además las necesidades demográficas, México mantiene atrapado su motor educativo en las redes de la política, en la mafia del sindicalismo y  la decidía de las autoridades.
    Los vicios vienen del pasado propiamente de un  corporativismo educativo erigido por un sistema partidista necesitado de prácticas clientelares para obtener dinero y repartir cuotas de poder.
Los costos han provocado un enorme daño al circuito educativo porque muchos de sus miembros activos, autoridades y representantes de uno y otro lado están más comprometidos en la grilla que en contribuir en la mejora de la enseñanza, replantear los esquemas metodológicos y combatir las deficiencias.
El país no ha logrado romper el molde  que ha logrado sobrevivir al cambio democrático en manos de los mismos líderes acomodaticios convertidos en aliados de los gobiernos blanquiazules.
Lo más lamentable es lo poco que se hace por la educación pública en perjuicio de esos niños y niñas que sueñan con ser profesionistas algún día.
México, según datos del Fact Book CIA, tiene un nivel de escolarización promedio de 14 años en los niños y de 13 años en las niñas. Es decir tiempo atrás se consiguió con dificultades reducir la deserción escolar en el tercero de primaria para aumentar la permanencia de los niños hasta el sexto de primaria.
El problema reside en el abandono de la escuela cuando se termina el sexto de primaria en edades arriba de los 12 años,  edad en la que niños y niñas son presionados por sus familias para que salgan a obtener dinero para el hogar.
Pero además de la permanencia está la situación de la obligatoriedad de la escolarización, las autoridades no actúan ante la enorme cantidad de niños a lo largo y ancho de la geografía que no acuden a clase o bien que interrumpen sus estudios por exigencia de los padres. A mi juicio debería estar sancionado porque un pueblo que no se educa vivirá en una ignorancia dañina con efectos colaterales en lo económico, político, social y cultural para el propio país.
    En Iberoamérica, reconoce la propia UNESCO, hay 15 millones de infantes sin escolarizar, de éstos México aporta 4 millones.
A COLACIÓN
Año con año en las evaluaciones internacionales de la OCDE y la UNESCO México figura en los últimos lugares en matemáticas, comprensión de lecturas, ortografía y bajo aprovechamiento del idioma inglés.
Internamente no se valora la competencia en los mercados globales por medio de una mano de obra de estándares de calificación educativa, técnica y de conocimiento.
Todo lo contrario, en México aumenta la deserción escolar y para efectos de las estadísticas oficiales son ensalzados logros difíciles de creer, que no logran tapar los orificios de cientos de techos de escuelas construidas con palmas y láminas, cuando no son escuelas-camión los centros del saber.
Es una vergüenza que niñas y niños mexicanos estudien en una escuela improvisada llena de deficiencias en su infraestructura, incluso sanitaria, cuando los líderes sindicales tienen coches de lujo y viven en zonas caras. Es el drama y la terrible contradicción del inequitativo reparto de la riqueza en México y de la apropiación del poder con fines de lucro.
El sistema educativo requiere urgentemente de una revolución para lograr una Educación Triple I: innovadora; incluyente; integradora.
Es necesario atreverse a innovar para adoptar una decisión de vanguardia que implique que el país está dispuesto a tomar en sentido estricto un compromiso serio para mejorar la educación pública, principalmente. Un pueblo que decide educarse tiene ante sí las herramientas que le permitirán crecer gracias al conocimiento, mejorar su autoestima, ser libre de la ignorancia y la manipulación, más educado para ser igualmente más democrático.
Innovar significa aceptar que el aula tradicional está desfasada, al mismo tiempo que el maestro lo está. ¿Cuántos maestros además de tener mala ortografía no saben utilizar una computadora?  La moderna escuela pública del siglo XXI requiere de niños y maestros interconectados mediante ordenadores; de niños que en vez de libros utilicen una computadora en su pupitre y sigan las lecciones por Internet; aprendan a investigar en la red; consultar la información de otros países; realizar visitas virtuales con sus compañeros de grupo a museos fuera de sus posibilidades.
Innovar implica que el gobierno deje de destinar tanto dinero al magisterio y a impresiones de libros, opte por invertir en una computadora por pupitre y crear programas de incentivos fiscales para empresas y organizaciones no gubernamentales donantes de lap top para que los niños puedan desde casa llevar a cabo su tarea. Si cientos de comunidades carecen de escuelas públicas, y los niños deben caminar más de 5 kilómetros diarios para llegar a los centros educativos próximos, la educación puede impartirse en su casa utilizando un ordenador portátil, con sistema inalámbrico y de hecho, ello puede resolver muchos problemas de deserción escolar.
Recientemente en España,  durante el Debate del Estado de la Nación, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero propuso poner una computadora personal para cada niño a partir del quinto año de Primaria. Hacerlo anualmente hasta complementar toda la instrucción Secundaria.
SERPIENTES Y ESCALERAS
En la parte de una educación incluyente, ningún niño o niña debe quedar  fuera. No saber leer, ni escribir, es una discriminación que lacera, marca y condiciona; el avance de la tecnología ha sumido a muchas generaciones en el atraso al no saber utilizar una computadora, ni aprovechar el Internet. Hoy en día no es cuestión sólo de saber leer y escribir.
Por ello, la educación tiene que ser integradora, dotar con elementos modernos para facilitar la adopción del conocimiento y vincular a los estudiantes con el ámbito técnico y laboral. La brecha de la educación con la creación, la ciencia, la tecnología y las patentes, revela la falta de eslabones en México para aprovechar e integrar a los educandos y sus aportaciones en la elevación técnica y científica del país.
*Economista y columnista especializada. Es candidato a doctor por la Universidad de Alcalá, tiene dos libros publicados y participa en distintos foros de radio y televisión con opiniones sobre educación financiera, economía y finanzas personales.  Puede contactarla en: claulunpalencia@yahoo.com

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