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Por la Espiral - June 4, 2009

Remesas: las horas bajas

POR LA ESPIRAL
*Claudia Luna Palencia

-Remesas: las horas bajas
-Menores flujos, presión familias
-Operación retorno voluntario

    El panorama para las familias de bajos ingresos dependientes de las remesas es desolador, lo que años atrás implicó un respiro económico gracias al subsidio que sus familiares enviaban puntualmente mes con mes, va reduciendo y en otros casos desapareció, en momentos  económicamente difíciles para la pobreza en México.
    En 2008, ingresaron al país remesas por 25 mil 145 millones de dólares, de acuerdo con datos del Banco de México y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
    En los primeros meses de 2009, el ritmo de las remesas continuó con su desaceleración,  en abril éstas cayeron 19% respecto de igual mes del año  inmediato anterior.
    Dada la contundencia de la crisis internacional que ha golpeado tanto a países receptores de mano de obra –al menos 200 millones de inmigrantes-, como a países receptores de las divisas enviadas por los emigrantes, las previsiones apuntan  a nuevas  contracciones en los flujos de remesas.
    Sobre todo por el tipo de sectores productivos más afectados por el estancamiento económico desde la industria de la construcción, el segmento hipotecario,  sector inmobiliario y el sector servicios tenemos los principales imanes para la mano de obra inmigrante  que envía remesas a sus familiares.
    Desde luego en el caso de Estados Unidos figura la crisis del sistema financiero, donde también hay inmigrantes aunque estos son especializados, educados y altamente cualificados, empero, son los menos en comparación con el otro gran sector inmigrante ubicado en la construcción o atención al cliente en un restaurante y que hoy por hoy  están en paro.
    Inclusive  se habla de operaciones retorno de inmigrantes cuya situación legal les impide cobrar la ayuda por desempleo, que a pesar de hacer acopio de algunos ahorritos no pueden sostener más tiempo la situación de estar desempleados y por ende sin ingreso, entonces enfrentan la disyuntiva entre aguantarse, insistir por una contratación barata y durante el tiempo que dure el  desempleo suspender totalmente los envíos de remesas a sus familiares en su país de origen. O bien,  definitivamente regresar.
    En algunos países como España  se ha puesto en marcha la vuelta a casa,  el presidente José Luis Rodríguez Zapatero le llama acogerse al retorno voluntario para todos aquellos inmigrantes desempleados que ante las vicisitudes económicas deciden volver al país de origen.
    Dentro de las medidas, el gobierno paga la prestación por desempleo en dos plazos: 40% en España y 60% en el país de origen. Además ofrece a los inmigrantes la concesión de ayudas para que puedan organizar su viaje e irse con la promesa de que en tres años podrán retornar  a trabajar.
Con la  medida, todos aquellos inmigrantes en situación de desempleo y que procedan de países extracomunitarios con los cuales España haya firmado convenios bilaterales en materia de seguridad social, podrán asegurarse un retorno con las máximas garantías. En primer lugar, podrán cobrar por anticipado toda su prestación por desempleo y, en segundo lugar, computarán todas las cotizaciones realizadas en España y en su país de origen a efectos de su pensión futura.
    Así es que inmigrantes ecuatorianos, colombianos, argentinos, etc.; sin empleo están optando por el retorno.
    En el caso de México y Estados Unidos,  el gobierno de Barack Obama no ha establecido un programa especial para facilitar el retorno al inmigrante mexicano con dificultades laborales y que temeroso por su propia situación migratoria huye de las  autoridades.
El grave peligro es que la desatención  y la ausencia de interés por parte del gobierno mexicano para con sus connacionales fomentará una nueva masa de mexicanos pobres urbanos en Estados Unidos.
A COLACIÓN
    Dilip Ratha y Sanket Mohapatra, economistas del Banco Mundial, prevén que en 2009 de forma global las remesas disminuirán  entre el 5% y el 8 por ciento.
Datos del propio organismo auguran que las  remesas hacia los países en desarrollo reducirán desde unos 305 mil millones de dólares en 2008 hasta 290 mil millones de dólares en 2009.
    Se espera que las remesas alcancen un total cercano al 1.8% del PIB en el caso de los países en desarrollo durante 2009, una leve caída en relación al 1.9% del año pasado.
Sin embargo, si consideramos que los envíos registrados oficialmente crecieron dos dígitos en los últimos años, la caída esperada podría generar dificultades en muchos países pobres.
Los estudios señalan que tanto los países de origen de los emigrantes (en desarrollo) como aquellos que los reciben (desarrollados) obtienen grandes beneficios económicos, incluso los aumentos relativamente leves en la fuerza laboral en los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).
Estas investigaciones también indican que los beneficios relativos para los hogares de los países en desarrollo superan con creces aquellos que reciben las familias de las naciones ricas.
SERPIENTES Y ESCALERAS
    En la opinión del Banco Mundial, las  autoridades a cargo de formular políticas muestran cada vez más interés por la migración, tanto a raíz de los flujos de remesas como debido a que constituyen un motivo de preocupación para las naciones en desarrollo y desarrolladas por igual.
    En este tenor, el organismo trabaja el binomio de migración y remesas con los siguientes conceptos: 1) Las diferencias de ingresos, así como las fuerzas políticas y demográficas, son los principales factores que determinan los patrones de migración. Cuando se permite, el movimiento de personas constituye un importante mecanismo de equilibrio económico. 2) La migración internacional aumenta los ingresos mundiales. Al permitir que los trabajadores se trasladen a lugares donde son más productivos, propicia el crecimiento agregado del producto y el ingreso. 3) La cuantía de las remesas tiende a variar en consonancia con el costo de transacción del envío y el grado de necesidad, es decir, la brecha de ingresos entre los miembros de una familia en el país anfitrión y en el país de origen. 4)  A menudo, las remesas generan mayor acumulación de capital humano y promueven la inversión y el espíritu empresarial. También reducen el trabajo infantil y ayudan a los hogares a estar más preparados ante situaciones de crisis como sequías y ciclones.
*Economista y columnista especializada. Es candidato a doctor por la Universidad de Alcalá, tiene dos libros publicados y participa en distintos foros de radio y televisión con opiniones sobre educación financiera, economía y finanzas personales.  Puede contactarla en: claulunpalencia@yahoo.com

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