Home Arte y Cultura Taxco retrocede en el tiempo con la procesión escénica “Broncas de capa, espada y puñal”
Arte y Cultura - May 24, 2009

Taxco retrocede en el tiempo con la procesión escénica “Broncas de capa, espada y puñal”

Decenas de personas participaron
en la procesión con la bella escenografía
de las casonas y las plazas
coloniales de la ciudad minera
Foto: Cortesía CONACULTA

Taxco de Alarcón, Guerrero.-  24 de Mayo del 2009.- (CONACULTA) Desde las primeras horas de la mañana el tiempo retrocedió en Taxco. Los comerciantes de los negocios plateros cercanos al zócalo interrumpían su actividad para contemplar a aquellos caballeros de capa y espada y a las doncellas de amplios vestidos que se abrían paso por las callejuelas empedradas.

 

 

        Los integrantes de la compañía teatral Tlacuilo y sus directores Carlos Casanni y Ángel Lara son ya conocidos por los lugareños como constantes viajeros del tiempo, como residentes permanentes del siglo XVII y sus atmósferas escénicas.

 

 

        Broncas de Capa, Espada y Puñal es el título del espectáculo itinerante del Siglo de Oro, basado en fragmentos de obras de Juan Ruiz de Alarcón, Lope de Rueda y Sor Juana Inés de la Cruz, interpretados con la magistral escenografía de las casonas y las plazas coloniales de la ciudad minera.

 

 

        Jorge Ezquerra y Marisa González, son dos jóvenes mochileros, estudiantes de Literatura, quienes cada año juntan sus ahorros para estar presentes en las Jornadas Alarconianas y en las procesiones escénicas de los pregoneros.

 

 

        En esta ocasión, a falta de fondos, durmieron en su auto, y justo a las 12:00 del día, después de pagar por un regaderazo en un baño público, estaban listos para seguir la presentación itinerante del grupo Tlacuilo por las plazuelas de Bernal, Ex Convento, de la Veracruz, Minero, Vicente Guerrero y De los Gallos.

 

 

        “El Siglo de Oro no ha muerto. Los que amamos y estudiamos su literatura nos sentimos como peces en el agua en esta celebración que afortunadamente es totalmente gratuita. Por eso, con dinero y sin dinero, como dice la canción, no nos perdemos las jornadas desde hace cinco años”, afirmó Marisa González, mientras acomoda sus gafas y comparte con su compañero algunos cacahuates japoneses de desayuno.

 

 

        Ángel Lara, quien se ha especializado en la escena del Siglo de Oro realizando numerosas investigaciones, considera que espectáculos itinerantes como éste representan un cúmulo de trazos coloridos y nostálgicos en el gran lienzo de una ciudad que guarda historia, tradición y donde seguramente tuvieron lugar las situaciones retratadas en cada texto.

 

 

        “Resulta increíble retomar el lenguaje de antaño, los modismos en el castellano que imperaban durante aquellas épocas donde el honor era una preciada joya y la poesía regía casi todos los aspectos de la vida”.

 

 

        Afirmó que los actores de esos tiempos cumplían una doble función, por un lado amenizar las mañanas y tardes de los colonos y por la otra informar, cual heraldos, acerca de los acontecimientos más relevantes, dotándolos de humor y trocaladas chuscas.

 

 

        “Era como dar las noticias con mucho humor, por ello los cómicos eran seguidos por la gente para amenizar sus días, eran la sal y pimienta de los tiempos coloniales”.

 

 

        Mientras los actores de la compañía conformada por el propio Ángel Lara, Éricka Cortés, Medín Villatoro, Víctor León, Carlos Augusto Cancino y Elodia de Casas se apoderan con su voz de la acústica de la Plazuela de Bernal los turistas extranjeros se sientan en escalones y sacan numerosas fotografías del espectáculo.

 

 

        Tal es el caso de los visitantes austriacos Sylvie Zaplettal y August Hörr, quienes con escaso español y nutrido inglés coincidieron en que su visita a Taxco de Alarcón representa uno de los acontecimientos más memorables de sus 25 años de matrimonio.

 

 

        “Fue un maravilloso accidente cuando nuestro grupo hizo una escala aquí por dos noches, rumbo a Acapulco”, afirmó August, quien ostenta una pulsera labrada con la imagen de un gallo que, según confesó, compró en el tianguis sabatino de plata a menos de 20 dólares.

 

 

        Y mientras los pregones continúan y el calor se eleva con la llegada de la tarde, Ángel Lara y Carlos Casanni dan la señal para continuar el itinerario, mientras decenas de entusiastas del teatro clásico los siguen entre el bullicio de las calles.

 

 

        “El teatro clásico debe continuar en escena, son ya pocas las compañías que lo siguen sosteniendo, pero debemos mostrar a las nuevas generaciones que forma parte de su cultura y su identidad”, concluyó Ángel Lara.

 

 

(HBL)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *