Home Arte y Cultura Exposición “Teotihuacan. Ciudad de los Dioses” estará en el MNA a partir del 29 de mayo
Arte y Cultura - May 21, 2009

Exposición “Teotihuacan. Ciudad de los Dioses” estará en el MNA a partir del 29 de mayo

La escultura denominada el
'Gran Jaguar de Xalla', es la
pieza que abre la muestra
Foto: Cortesía INAH

Ciudad de México.- 22 de Mayo del 2009.- (INAH) Desde el 29 de mayo y hasta finales de agosto, el Museo Nacional de Antropología (MNA) albergará la magna exposición Teotihuacan. Ciudad de los Dioses, integrada por 435 piezas procedentes en su mayoría de la ciudad prehispánica, que para su época (150 a.C.–650 d.C.) llegó a ser  la sexta más extensa del mundo.

Tras su éxito de exhibición en la Nave Lewis, del Parque Fundidora de Monterrey, Nuevo León, la muestra organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) se desplegará en una superficie de alrededor de 3 mil 500 metros cuadrados dentro del MNA.

La curaduría estuvo a cargo del recién fallecido arqueólogo Felipe Solís Olguín, quien en su momento explicó que de esa manera el INAH, en el 70 aniversario de su fundación, compartirá con el público nacional y extranjero la riqueza de los hallazgos registrados en la zona arqueológica más emblemática del país, a lo largo de un siglo de investigaciones.

Durante el recorrido previo ofrecido a los medios de comunicación, Patricia Real, museógrafa y directora de Museos del INAH, informó que la propuesta de esta exposición gira entorno a la vida cotidiana de la antigua ciudad, mediante la representación de patios y pasillos de lo que fueron las áreas habitacionales del sitio prehispánico, de tal manera que los visitantes puedan adentrarse a espacios en los que se desenvolvía la gente.

La escultura denominada el Gran Jaguar de Xalla, es la pieza que abre la muestra, se trata de una obra descubierta en años recientes que conserva gran parte de su policromía, mientras que el llamado Disco de la Muerte, figura en piedra que alude al misterioso fin de esta cultura, cierra el recorrido.

Además, se exhibe una recreación de los hallazgos registrados entre 1998 y 2004, como parte del Proyecto Pirámide de la Luna, encabezado por el INAH. En este edificio monumental que consta de siete etapas constructivas, desarrolladas entre los años 100 y 400 d.C., fueron encontrados diversos entierros de humanos y animales relacionados con rituales de sacrificio.

La museógrafa de la Coordinación Nacional de Museos y Exposiciones, detalló que “se trata de una ofrenda llena de simbolismos que da cuenta de la cosmovisión de los antiguos habitantes de Teotihuacan. Los visitantes podrán contemplar en dicha réplica un hombre atado de manos (lo mortal), un águila (lo celeste), una lechuza (lo nocturno), un puma y un coyote (lo terrestre); que en su conjunto representan el mundo”.

Para el arqueólogo Miguel Báez, esta muestra es significativa porque le ofrece al público un amplio panorama de la ciudad mesoamericana, la cual era “un polo de atracción por su fuerza comercial, militar y forma de gobierno colegiado, en el que nunca se destacó al gobernante sino a la institución”.

Asimismo, se exhiben 35 figurillas que representan a habitantes comunes de la ciudad, en las que se pude apreciar de manera clara los colores que tuvieron las vestimentas, cómo se arreglaban el cabello y tocados que distinguieron a los diferentes estratos sociales.

Destacan objetos como un vaso trípode con entramado de flores de cuatro pétalos, un símbolo frecuente en el arte teotihuacano; una olla polícroma con la representación del dios de la tormenta; un collar (de concha y hueso de mandíbula humana) proveniente de la Pirámide de la Serpiente Emplumada; el Brasero del Quetzalpapálotl, y una trompeta de caracol estucado y pintado.

Se incluyen materiales localizados desde los albores de la centuria pasada durante las exploraciones dirigidas por Leopoldo Batres —bajo los auspicios del gobierno porfirista y con miras al Centenario de la Independencia— hasta los más recientes localizados en el Palacio de Xalla, al norte de la Pirámide del Sol.

La muestra también incluye elementos multimedia referentes al desarrollo de esta metrópoli antigua —que llegó a tener una extensión de 20 kilómetros cuadrados y dio sustento a 100 mil habitantes— fruto de amplias investigaciones que van desde mediados del siglo XVII, con don Carlos de Sigüenza y Góngora, hasta el siglo XXI a cargo de especialistas del INAH.

Las piezas que componen la exposición proceden en su mayoría del propio MNA, además del Museo de Sitio de Teotihuacan (Estado de México), así como varias de los museos Diego Rivera Anahuacalli y  Templo Mayor (DF), Amparo (Puebla), de Historia Mexicana (Monterrey), de Antropología de la Universidad Veracruzana, regionales de Michoacán y de Yucatán, y Fuerte de San Miguel (Campeche); e instituciones como la Fundación Televisa y el Instituto Mexiquense de Cultura.

Teotihuacan. Ciudad de los Dioses viajará posteriormente a distintos recintos europeos: el Museo del Quai Branly, en la capital francesa; y los museos de Rietberg (Zurich, Suiza) y Martin-Gropius-Bau (Berlín, Alemania).

Un viaje por ocho siglos de poderío

La Introducción de la muestra abunda en la serie de elementos (murales policromos, vasijas trípode, cerámica Anaranjada Delgado) que caracterizan a la zona arqueológica de Teotihuacan, declarada Patrimonio Mundial por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en 1987.

El segundo apartado tiene que ver con la Cronología. Aunque no se han encontrado testimonios de escritura, el análisis cerámico ha determinado seis periodos  de evolución: Patlachique (150-1 a.C.), Tzacualli (1-150 d.C.), Miccaotli (150-225 d.C.), Tlamimilolpa (225-350 d.C.).

Además de las épocas de Xolalpan (350-550 d.C.) en el que se dio su máximo esplendor, y Metepec (550-650 d.C.) que concluye con la destrucción de los símbolos del poder estatal mediante un gran incendio.

La tercera parte de la exposición hace referencia al Urbanismo y Arquitectura, toda vez que Teotihuacan fue la primera ciudad prehispánica con una planificación basada en estudios de tipo arqueoastrónomico. A partir de ello trazaron un eje principal (Calle de los Muertos), cuatro barrios y una serie de conjuntos habitacionales.  

Distintas expresiones del arte teotihuacano, sobre todo escultura de gran formato, darán cuenta al visitante, sobre  La sociedad teotihuacana y su necesidad por crear una identidad como metrópoli.

Posteriormente, el público será introducido a  La jerarquía y el poder en Teotihuacan, aquí se señala el control que debió ejercer el monarca —aunque varios gobernantes pudieron detentar el poder simultáneamente— mediante las actividades comercial y bélica.

Otro apartado más, aborda la Cosmovisión a través de las deidades teotihuacanas: Tláloc, Quetzalcóatl, Chalchitlicue, así como los rituales celebrados en torno a los mismos como el sacrificio y el Juego de Pelota.

En Escultura y Pintura Mural se mostrarán algunas obras de gran formato, en piedra y en pintura mural. Cabe mencionar 15 fragmentos de murales en los que destacan aves mitológicas, representaciones de Tláloc, dios de la lluvia, y elementos de guerra.

En los talleres artesanales de Teotihuacan, concentrados en ciertas unidades multifamiliares, se produjo cerámica popular y selecta (braseros escenográficos, vasos trípodes), objetos de lítica y plumaria. En ese sentido, en el Esplendor de los Talleres serán expuestas piezas que ilustran los distintos estilos plasmados en estos enseres.

La última parte de la exposición tiene que ver con las relaciones entre Teotihuacan y Mesoamérica, en el tiempo y en el espacio.

Teotihuacan. Ciudad de los Dioses  estará abierta al público a partir del 29 de mayo de martes a domingo, con horario de 9 a 19 horas. Se podrá acceder a la muestra con el mismo boleto de entrada a las salas permanentes del MNA. El costo es de 51 pesos. Quedan exentos de pago: menores de 13 años de edad, estudiantes y maestros con credencial oficial vigente, personas con capacidades diferentes y adultos mayores. Los domingos la entrada es libre para todo el público nacional y residente con identificación.
 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *