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Espectáculos - May 20, 2009

“Rigoletto” regresa a la escena nacional interpretada por la “Compañía Nacional de Ópera”

Las funciones serán los domingos
24 y 31 de mayo, a las 5 de
la tarde, así como el martes y
jueves 28 del mismo
mes a las 8PM
Foto: Cortesía CONACULTA

Ciudad de México.- 20 de Mayo del 2009.- (CONACULTA) La larga ausencia de los escenarios nacionales de Rigoletto termina porque esta joya de la ópera mundial regresa a la cartelera nacional a través de un montaje renovado, alejado del esquema tradicional bajo la cual se ha interpretado desde su creación.

 

 

       Será la Compañía Nacional de Ópera (CNO), junto con el Coro y Orquesta del Teatro de Bellas Artes, quien le de vida a esta máxima creación de Giusseppe Verdi en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris durante cuatro funciones: los domingos 24 y 31, martes 26 y jueves 28 de mayo.

 

       Si el regreso de esta ópera es importante, lo es más el hecho de que el reparto que la interpretará está conformado por intérpretes mexicanos, unos con un largo camino andado, como Genaro Sulvarán (Rigoletto), Encarnación Vázquez (Maddalena) y Rosendo Flores (Sparafucile) y otros con el ímpetu de su juventud que los ubica como las grandes promesas de la ópera nacional, tales como Arturo Chacón Cruz (El duque) y María Alejandres (Guilda).

 

       Al preguntarle a Alonso Escalante, director de la CNO, las razones de integrar un elenco mexicano, responde: “No hay ningún tinte nacionalista. Simplemente que en el mundo del arte hay gente que está haciendo esfuerzos por estar presente y tuvimos una buena coincidencia de que estos cantantes estuvieran disponibles para esta producción”.

 

       En el caso de quien dará vida a El duque, explica que es un papel que no todo mundo puede realizar, y Chacón tiene las cualidades perfectas para realizarlo. Por lo que respecta a Gilda, era Alejandres la indicada para darle el toque especial que necesitaban.

 

       Rigoletto es una de las grandes producciones que la compañía mexicana desea legar como parte de los acervos del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), renovando así su repertorio. Por ello, se invirtieron alrededor de 5 millones de pesos para lograr una propuesta de alto nivel y calidad.

 

       -Siendo una pieza ópera tan relevante ¿por qué se tardó tantos años en montarse nuevamente?

 

       “Es por cuestiones de programación simplemente. Puedo decir que hay alrededor de 750 obras si estrenarse ahora mismo. De Rigoletto ha habido algunas producciones en los estados durante estos años pero no con la producción que tenemos ahora. Pensamos que este era el momento de estrenar una gran producción de Bellas Artes”, señala Escalante.

 

Versión renovada

 

El regreso de Rigoletto tenía que ser apoteósico. Por ello, los creadores involucrados pensaron que debía ser un montaje diferente al tradicional. Y así lo hicieron, a partir de tres líneas de trabajo específicas.

 

       Para empezar, no habrá ningún intermedio durante las funciones. En esta ocasión se quiso respetar la esencia de la ópera de Verdi. Sobre ello apunta el brasileño Luis Fernando Malheiro, director concertador: “Es la primera vez que Rigoletto se representará sin ningún corte. Originalmente no los tenía pero así se ha venido haciendo por tradición. Nosotros pensamos que había que respetar esta obra maestra de Verdi”.

 

       En segundo lugar, originalmente la historia se desarrolla en el siglo XVI. Ahora se ubica a finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta del siglo XX, por ser un periodo de grandes cambios en la humanidad.

 

       Finalmente, los personajes principales (Rigoletto, El duque y Gilda) adquieren personalidades más fuertes, es decir, no se quedan encasillados en sus típicos roles. Cada uno de los intérpretes, con ayuda del director de escena (Bruno Berger-Gorski) exaltan la potencialidad de sus emociones y sentimientos, haciéndolos más contemporáneos, siempre respetando su esencia.

 

       En cuestión de escenografía, más que remontar a estos años, Daniel Dvorák pensó en el diseño de una casa decadente de un hombre poderoso. Es simplemente un gran muro que alude a un hogar donde habitan varios cuadros. La iluminación, de Víctor Zapatero, es la que tiene un papel primordial en el escenario, ya que hace a esta ópera oscura, donde las sombras prevalecen, donde los espacios se transforman a partir de los contrastes de luz.

 

Los protagonistas hablan

 

Para el barítono Genaro Sulvarán, ser parte de esta ópera tiene varios simbolismos que le dejan una gran satisfacción. Primero porque él estuvo en la última versión que el INBA hizo de Rigoletto en 1993. Ahora regresa siendo el protagonista y sabiendo lo que significa ser padre, permitiéndole entender un poco más la personalidad de Rigoletto. En segundo lugar, porque este papel es uno de los favoritos de cantantes como él, debido al gran colorido y contrastes que tiene.

 

       En tanto, la soprano María Alejandres confiesa que Gilda es uno de los papeles que soñaba interpretar pero con la versión que están proponiendo en este montaje: “Siempre me daba coraje ver cómo la ponían, como la chica dejada e inocente. Ahora, le damos un toque más moderno, con un pensamiento más evolucionado, con ganas de querer sobresalir. Por esa razón me identifico mucho con este papel”.

 

       Mientras que Arturo Chacón Cruz considera que la evolución de los personajes era fundamental, ya que piensa que toda ópera debe evolucionar con el paso de los años. En ese sentido, hacer a El duque significa un gran reto: “No quería hacerlo monofacético, es decir, el que conocemos todos: el borracho, mujeriego y jugador. Ahora queríamos explotar su punto débil como ser humano, cuando encuentra el verdadero amor”.

 

       Las funciones de Rigoletto serán los domingos 24 y 31 de mayo, a las 17:00 horas, así como el martes y jueves 28 del mismo mes a las 20:00.

 

       Después de sus presentaciones en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, la idea es que esta obra pueda montarse en algunas entidades, de ahí que se haya pensado en una escenografía adaptable. Escalante considera que este Rigoletto puede demostrar que la ópera es algo muy próximo a los seres humanos y que sí es posible que crezcan las audiencias para este arte. Adelanta que el próximo montaje de la CNO será “Muerte en Venecia”.

GJB

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