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Buenas Noticias - May 12, 2009

Tancama, “Cerro de Fuego” en lengua huasteca, cuarta zona arqueológica abierta en Querétaro

Tancama es parte del área
mesoamericana, pero cuenta
con características particulares,
como edificios con lajas
y de formas redondas,
propios de 'La Huasteca'
Foto: Cortesía INAH

Ciudad de México.- 12 de Mayo del 2009.- (INAH) Localizada en el corazón de la Sierra Gorda de Querétaro, y a sólo 15 minutos de la cabecera municipal de Jalpan de Serra, Tancama será la cuarta zona arqueológica de ese estado —y uno de los 10 sitios anunciados por el presidente Felipe Calderón para su apertura al público antes de 2012— que mostrará los alcances de la cultura huasteca en dicha región serrana.

 

Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), adscritos a la Dirección de Estudios Arqueológicos (DEA), acondicionan el asentamiento mediante labores arqueológicas que comprenden la prospección, excavación y consolidación de algunas estructuras prehispánicas.

 

El Proyecto Arqueológico Tancama (“Cerro de fuego”, en lengua huasteca),  pretende poner en valor un espacio clave para entender la configuración de la Sierra Gorda en tiempos precolombinos, pues se ha propuesto su división en tres segmentos: al noroeste, la Huasteca; al noreste, la tradición Río Verde; y al sur, una de estilo propio representada por los sitios de Ranas y Toluquilla.

 

Bajo la dirección del especialista Jorge Quiroz, titular del Proyecto Arqueológico Valles de la Sierra Gorda, las labores en Tancama se concentran actualmente en una de las tres plazas denominada del Mirador, que posee 13 estructuras y en un momento dado abriría a la visita. Las otras dos plazas son las conocidas como Santiago y de la Promesa.

 

El arqueólogo Pablo López, de la DEA, y quien ha estudiado Tancama desde hace una década, detalló que el área monumental del mismo se extiende en 3.6 hectáreas, predios que fueron adquiridos por el municipio entre 1999 y 2000, con el objetivo de evitar problemas de tenencia de la tierra.

 

Aunque falta profundizar en el análisis de los materiales arqueológicos encontrados hasta ahora, así como de las etapas constructivas de algunos monumentos, el experto comentó que todo lleva a suponer que sus habitantes fueron huastecos y tuvieron un desarrollo importante durante el periodo Epiclásico, entre el 700 y el 900 d.C..

 

Mediante un convenio entre el INAH y los gobiernos del estado de Querétaro y del municipio de Jalpan de Serra, es que se iniciaron los trabajos para habilitar el sitio arqueológico de Tancama. En primera instancia se regularizó la tenencia de la tierra, posteriormente se llevó a cabo la delimitación del área monumental, un croquis, el levantamiento topográfico y su asentamiento en planos.

          

“El área monumental se conforma por tres plazas en desnivel y  simula la forma del Cerro Alto o Tancama, que es aledaño, y que también cuenta con tres declives; es decir, el sitio emula las formas de su entorno natural.”

 

La denominación de Tancama como “Cerro de fuego”, proviene posiblemente de un fenómeno que ocurre hacia el solsticio de invierno, cuando el Sol se alinea con la cima del Cerro Alto.

 

“Tancama forma parte del área mesoamericana, pero cuenta con características particulares, se observan edificios con lajas y de formas redondas, propios de la Huasteca”, explicó Pablo López.

          

En la Plaza del Mirador —dijo—, es de suponer que residía la clase dirigente, pues a diferencia de las otras dos (Santiago y de la Promesa), es cerrada. En general, el área monumental debió ser el centro cívico y ceremonial; mientras el resto de la población estuvo asentada en la parte baja del valle.

 

“Sabemos que Tancama contó con personajes de élite por el hallazgo de algunos entierros, tanto individuales como colectivos (en los edificios 1, 2, 6, 7 y 8) de la Plaza del Mirador, con características huastecas, básicamente presentaban deformación craneana y estaban asociados a cerámica de esta cultura, y se dispusieron algunos caracoles”.

 

En este 2009, las labores arqueológicas estarán destinadas a consolidar los edificios 7 y 8, y su plataforma del lado oeste, aparte de lo que se supone es un juego de pelota. También se explorará el Edificio 1 para consolidarlo en la siguiente temporada de campo.

 

Por la diversidad de materiales encontrados, estos son analizados en dependencias del INAH como la Dirección de Antropología Física (restos óseos), el Museo del Templo Mayor (concha), la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (objetos de cobre) y la Subdirección de Laboratorios y Apoyo Académico (programa de reforestación). Además del Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (obsidiana).
 
 

(JBJ)

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