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Por la Espiral - April 30, 2009

Influenza y sector salud

POR LA ESPIRAL
*Claudia Luna Palencia

-Influenza y sector salud
-Gasto per cápita salud de 655 dls.
-191 médicos por cada 100 mil habitantes

    En distintos países aparecen casos de contagio de la influenza porcina exportada desde México, ni en Canadá, Estados Unidos o España han sucedido defunciones. En contraste, el país registra varias decenas de muertos, quizá la muestra más fehaciente de la diferencia entre un país desarrollado y uno subdesarrollado.
    Nota de emergencia: el virus H1N1 no ha hecho  más que revelar las deficiencias y carencias del sector salud en México y su política de cobertura.
    Hablemos de deficiencias. En México persiste una tendencia hacia la automedicación, la gente aunque cuente con cobertura de salud, sea pública o privada, acude a un hospital después de varios días o semanas cuando intentó todo por curarse en casa: herbolaria, consejos de la abuela, recetas curativas de tradición familiar; fármacos recomendados por alguien cercano hasta en definitiva acudir al centro de salud cuando la enfermedad es  crónica.
    La gente evita los hospitales públicos porque no quiere perder tiempo y ser maltratada.  Es una realidad. Algunas personas prefieren ingresar por urgencias que por el área de consultas.
    Otro hecho significativo tiene que ver con la demora en las revisiones, tras la visita a un médico internista, pueden pasar hasta 6 meses para ser atendido por un especialista.
    Además subsisten problemas de cobertura sanitaria, de acuerdo con datos de The World Factbook 2008, en México se estima una población de 111.2 millones de habitantes, de los que, la mitad carecen de cualquier protección del sector salud oficial. Sólo 58 millones de personas son  derechohabientes.
    A pesar del seguro popular, una buena parte de los hogares mexicanos subsisten fuera de todo servicio médico y su propia condición económica les impide pagar el esquema de protección ideado por la administración del sexenio pasado.
    Por ende, la emergencia viral saca a flote todo cúmulo de problemas, de  gente que no acudió al médico en oportunidad bien porque carecía de cobertura pública o fue un descuido en  prevención.
A COLACIÓN
    En el  Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) debe tomarse con mayor seriedad una partida de  protocolo de actuación ante emergencias de salud pública.
    Tenemos en el Fondo Nacional de Desastres (Fonden) algunas ideas de reacción ante los desastres naturales. También la población sabe cómo actuar ante un terremoto, la experiencia funesta de 1985 nos dio la lección.
    Hoy la gripe porcina nos recuerda cuan desprotegidos estamos ante las emergencias epidemiológicas y la deficiente infraestructura en salud, la escasez de medicamentos, la ínfima cultura de atención médica en  la  población y la baja disponibilidad de camas y doctores para  la población.
    La ciudad de México casi ha semiparalizado, preferirle hacerlo a esperar que cientos de enfermos acudan en masa a hospitales públicos para tratarse una gripe y que la incipiente infraestructura sanitaria no pueda atenderlos, ni haya medicamento de Roche para todos.
    Con el 64.6% de la población comprendida en edades de 15 a 64 años, cualquier factor de riesgo debe ser tomado en consideración en un mundo trastocado  geopolíticamente vulnerable a los ataques terroristas, la utilización de armas químicas y biológicas.
    Desde el 11 de septiembre de 2001, muchos países del mundo desarrollado decidieron destinar  dinero, atención y esfuerzo a la vigilancia antiterrorista, México llega con retraso a todo, nuevamente insistimos ante la seguridad fronteriza al Norte y Sur de su territorio.
    Virus de la gripe porcina, los primeros casos se dice, debieron coincidir con la llegada del presidente de Estados Unidos Barack Obama a México.
SERPIENTES Y ESCALERAS
    México tiene que comenzar a cambiar “el chip” y ubicar los niveles de riesgo y sus propias vulnerabilidades.
    Entonces corregir diferencias entre formas de actuación y los problemas de fondo: en México, el gasto per cápita en salud es de 655 dólares.
    En otros países seleccionados encontramos un gasto per cápita en salud de 6 mil 096 dólares en Estados Unidos, con todo y sus problemas del medicare; Luxemburgo  5 mil 178 dólares;  España de 2 mil 099 dólares; y en la región,  Brasil de 1 mil 520 dólares.
    En México, de acuerdo con datos del Sexto Informe de Gobierno 2006, la Secretaría de Salud y el Almanaque,  existen 191 médicos por cada 100 mil habitantes, además 76 camas disponibles por cada 100 mil habitantes.
    Y no se crea que  hayamos mejorado mucho con el tiempo, prueba fehaciente de una deficiente inversión  en el área de infraestructura médica, una mala política en el sector salud y una mediocre visión de futuro.
 Un país sin médicos, medicinas, vacunas y hospitales suficientes  para atender a su población es negligente y homicida.  Porque una madre que ve morir a su hijo porque éste no tiene cabida en un centro de salud, o no lo tiene cercano,  o falta material quirúrgico o humano a su disposición, me parece imperdonable.
En 1990, estaban disponibles 155 médicos por cada 100 mil habitantes, diez años después subió a 193 médicos y en 2006 bajó a 191 médicos por cada 100 mil habitantes.
En cuanto a las camas, en 1990 había 75 camas disponibles por cada 100 mil habitantes; en 2000, subió a 77 y en 2006 bajó a 76 camas disponibles.
Como porcentaje del PIB, el gasto del gobierno en salud en 2003 fue de 2.6%, se mantuvo así hasta 2006 y a partir de 2007 aumentó a 3 por ciento.
Aún así lo que gasta el gobierno es muy bajo en salud en comparación con otros rubros.
Si bien el presidente Felipe Calderón señaló que la mejoría en servicios de salud sería una de sus prioridades sexenales y ha demostrado vocación para gastar más en el rubro,   falta más voluntad.
El año pasado el Congreso de la Unión aprobó el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2009,  el gasto público quedó autorizado por  3 billones 45 mil 478 millones 600 mil pesos.
Para salud fueron destinados   85 mil 036 millones de pesos, cifra insuficiente ante las necesidades de un país densamente poblado, con un 64% de su población en edad productiva sujeta  a enfermedades y accidentes.
Y es que, a causa de las deudas contraídas por los gobiernos pasados y presentes, la población mexicana ha debido hipotecar su salud para estar pagando los costos de la deuda externa y los costos de la deuda interna por rescatar bancos y casabolseros.
Este año el gobierno gastará 289 mil millones de pesos en deuda pública y 85 mil 036 millones de pesos en salud.  
*Economista y columnista especializada. Es candidato a doctor por la Universidad de Alcalá, tiene dos libros publicados y participa en distintos foros de radio y televisión con opiniones sobre educación financiera, economía y finanzas personales.  Puede contactarla en: claulunpalencia@yahoo.com

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