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Por la Espiral - April 20, 2009

BM, más para Oportunidades

POR LA ESPIRAL
*Claudia Luna Palencia

-BM, más para Oportunidades
-Nuevo auxilio ante desaceleración
-Familias en pobreza: vulnerabilidad

    El pasado sexenio denominado “del cambio” el Progresa fue modificado, se trataba de uno de los programas sociales más ligados con los gobiernos neoliberales priístas, para dar paso a otro programa como nuevo eje del brazo social bajo la denominación de Oportunidades.
    El gobierno buscó  desvincular la imagen que las familias en pobreza tenía de las ayudas ligadas con el tricolor y sus candidatos en tiempos de elecciones, también reformuló el fondo del Progresa.
    En 2000, el Progresa atendía 2 millones 477 mil hogares, cuando el presidente Vicente Fox anunció la nueva estrategia, en los dos primeros años Oportunidades logró incorporar a 1 millón 763 mil familias para ampliar la  cobertura social a favor de 4 millones 240 mil familias.
    Con Oportunidades, es cierto, sucedió un avance sustancial en tres aspectos: cambió para bien el subsidio tradicional hacia las transferencias monetarias condicionadas obligando a los beneficiarios a una serie de resultados; con el INEGI se trabaja en seleccionar a los verdaderos grupos necesitados de la ayuda; y la nueva base del dinero se canaliza principalmente vía el empoderamiento, esto es,  reconociendo a la  mujer de las familias en pobreza un rol muy importante para verdaderamente coadyuvar a que, con el tiempo, puedan modificarse sus condiciones adversas.
    Digamos que son los aciertos,  resta aún sepultar de una vez por todas que los programas sociales sean usados para fines electorales y de propagandas políticas, sigue siendo el gran pendiente.
    Y es que, en ello, no han hecho diferencia con el pasado priísta, todo lo contrario. Simplemente recordemos la celeridad con que la Secretaría de Desarrollo Social, encabezada entonces por Josefina Vázquez Mota, gastó los recursos de Oportunidades en los primeros meses de 2006 siendo un año sensiblemente electoral para elegir presidente. La ayuda social fluyó con meritoria rapidez.
    Falta hacer más por despolitizar el brazo social de la ayuda gubernamental.
    Oportunidades se basa en un programa federal para el desarrollo humano de la población en pobreza extrema, entre sus objetivos están el de dar apoyos para educación, salud, nutrición e ingreso.
    Su área de actuación engloba la participación de varias instituciones como la Secretaría de Educación Pública, Instituto Mexicano del Seguro Social, por supuesto a la Sedesol y los gobiernos estatales y  municipales.
A COLACIÓN
    Hace unos días el Banco Mundial aprobó un nuevo préstamo para el gobierno mexicano, se trata de 1 mil 500 millones de dólares destinados  a dicho programa.
    Bajo la actual administración encabezada por el presidente Felipe Calderón  el universo de actuación creció a  5 millones de familias (25 millones de personas) incluidas en Oportunidades y que ante los tiempos difíciles requieren seguir recibiendo el dinero mediante las transferencias monetarias condicionadas.
    Sobre todo cuando muchas de esas familias tienen padres, madres, hijos e hijas inmigrantes en Estados Unidos y que ante el cisma de la crisis  en la Unión Americana han quedado sin empleo, por ende, sin la posibilidad de seguir enviando remesas.
    Este dinero financiado por el organismo internacional es el primero de otro tanto mayor que será otorgado a lo largo del año hasta completar 4 mil millones de dólares.
    Para el Banco Mundial uno de los méritos más importantes de Oportunidades es que “logró que se redujera la tasa de deserción escolar entre sexto y séptimo grado en nueve puntos porcentuales. También gracias al programa, el uso de servicios preventivos de atención de la salud aumentó. Puesto que el programa se centra en las madres y los jóvenes, y tiene la capacidad de proporcionar servicios esenciales de salud y educación, es una red de protección social vital para ayudar a los más perjudicados por el impacto de la crisis financiera global”.
    Con el auxilio financiero externo, se permitirá la solvencia del programa, su continuidad, dar transferencias bimestrales a las familias y además contar con asistencia técnica para la realización de estudios que permitan mejorar la detección de la población objetivo y sus  logros.
    Algunos de los resultados esperados por el propio organismo son: 1)         Aumento en el número de familias que asistan a los controles de salud. 2)         Incremento en el número de niños que transiten de primaria a secundaria y de secundaria a preparatoria. 3) Aumento en la proporción de escuelas Oportunidades en el Programa Escuelas de Calidad-PEC. 4)  Incremento en la proporción de becas para educación superior para jóvenes pertenecientes a Oportunidades.
Los esfuerzos de la asistencia técnica estarán centrados en mejorar la efectividad del programa en las comunidades indígenas; entrelazar la participación del banco en otros proyectos con el fin de conectarse con otras iniciativas y así elevar la calidad de los servicios de salud y educación, al tiempo que se mejora la coordinación con otros programas sociales que permitan intervenciones de desarrollo en niñez temprana, becas de educación superior y servicios de empleo.
La Alianza Estratégica del Banco Mundial con México, firmada en abril de 2008, establece una relación con el gobierno basada en financiamiento e intercambio de conocimiento, en el marco de un abordaje flexible que responda a los desafíos del desarrollo y a las necesidades de México.
El proyecto será implementado en un periodo de 24 meses. Es un préstamo con plazos fijos, con una gracia de 16 años. El monto total será pagado en su totalidad al término del plazo, junto con una tasa de 0.25% del monto total.
SERPIENTES Y ESCALERAS
El Progresa fue creado por el Gobierno Federal en 1997 siguiendo la misma línea rectora del Pronasol pero modificando la orientación de los subsidios de la demanda hacia la oferta, inicialmente definido como una estrategia orientada al impulso de las familias rurales extremadamente pobres
En 2001, a partir de la administración del presidente Vicente Fox, el programa pasó a llamarse Oportunidades y comenzó a ampliar sus servicios a poblaciones urbanas.
Además modificaron la forma de canalizar las ayudas, siendo una experiencia de las más analizadas y discutidas por diversos organismos internacionales y de  punto de referencia para la región.
*Economista y columnista especializada. Es candidato a doctor por la Universidad de Alcalá, tiene dos libros publicados y participa en distintos foros de radio y televisión con opiniones sobre educación financiera, economía y finanzas personales.  Puede contactarla en: claulunpalencia@yahoo.com

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