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Por la Espiral - April 15, 2009

México: segundo lugar en hurtos

POR LA ESPIRAL
*Claudia Luna Palencia

-México: segundo lugar en hurtos
-Desde grandes superficies
-Hasta pequeños comercios

    El comercio tiene un alto grado exposición al hurto a pesar de la instalación de sistemas de seguridad internos en las grandes superficies, por su vulnerabilidad, son los micro, pequeños y medianos comercios de lo más afectado por los robos cotidianos de mercancías.
    Y con la crisis en esplendor hay mucha gente que ha pasado de los robos comunes de videos, DVD y CD por otros de primera necesidad fundamentalmente  alimentación.
    La cosa es seria: el hurto provoca pérdidas anuales al comercio mundial por 53 mil 912.87 millones de dólares que sobre todo los grandes comercios descuentan con  anticipación y facturan al precio de los productos y de otros servicios que al final de la cadena acaba pagando el cliente.
    Pongamos atención. De acuerdo al Barómetro Mundial del Hurto (www.retailresearch.org) India es el primer país afectado por el saqueo en  sus tiendas tanto por clientes, trabajadores y proveedores.
    La mala noticia es que México es el segundo en el escalafón en cuanto al porcentaje de robos sobre el total de ventas.
    Según el barómetro dentro de los 33 países analizados (figuran desarrollados y en vías de desarrollo) los primeros diez  más afectados por el hurto son: India, México, Tailandia, Sudáfrica, Malasia, Brasil, Estados Unidos, Argentina, Canadá, Australia y Hungría.
Dentro del grupo en estudio, Austria es el menos afectado al ubicarse en el último  lugar de la lista.
Tradicionalmente en todos los países persiste una tendencia a imperar los robos más comunes por parte de la clientela, digamos que en ellos: navajas de afeitar, alcohol, CD y DVD,  juegos electrónicos, libros, relojes y teléfonos móviles.  Ellas: cosméticos, bandejas de carne, leche infantil, ropa, medias, prendas de ropa interior, aretes y complementos.
Inclusive hay quienes usan a sus hijos para guardar productos y alimentos  o bien estando dentro del supermercado les abren un chocolate, cualquier golosina y hasta beben un jugo para que lo vayan comiendo en lo que hacen la compra.
Lo llamativo del hurto es el cambio en el perfil usual de la persona. Por regla dentro de los establecimientos los vigilantes se fijan en dos tipos de gente, la que acude en grupo primordialmente jóvenes; y segundo, las personas desaliñadas o que por su ropa son juzgadas de tener menor poder adquisitivo.
La novedad es que actualmente hay que fijarse en otro tipo de persona con otro tipo de costumbres y necesidades. En la mayoría de los países en estudio estamos hablando de gente bien vestida inclusive del cliente de toda la vida y sobre todo de personas de la tercera edad, jubilados que entre sus ropas se guardan comida.
En Europa, dependientes de diversas cadenas reconocen haber pillado a jubilados guardándose comida o fruta dentro de sus sacos, abrigos o gabardinas.
A COLACIÓN
    Con la crisis el hurto lleva tendencia de aumentar así como sustraer más productos de primera necesidad en vez de otros artículos.
    Pero además, entre los 33 países en estudio, en Asia y Europa es notable que la clientela es culpable de  la pérdida desconocida en tanto que en América se achaca principalmente a empleados y proveedores.
    Datos al respecto los proporciona Check-point Systems, por ejemplo en España,  país ubicado en el sitio 21  de la lista,  el 49.6% de las pérdidas del comercio son causadas por robos de la clientela mientras que el 28.7% son robos ejercidos por los propios empleados.
    Se trata de una revelación muy fuerte, tanto como decir que el enemigo está en casa, lo tienen dentro las tiendas de autoservicio y micro, pequeños y medianos comercios.
    El punto de la cuestión es que desde América del Norte hasta América del Sur prevalece más el robo de mercancía por parte de los trabajadores y distribuidores que entregan incompletos los stocks.
    Menuda actividad la del comercio, aunque los globalifóbicos y anticapitalistas defenderán que se lo merece. La realidad es que todos terminamos perdiendo.
  A “eso” que todos los días desaparece de los estantes de las tiendas y que pasa por caja sin ser detectado se le llama pérdida desconocida, por supuesto que usted y yo y otros tantos millones más lo pagamos porque los comerciantes siempre trasladan sus costos negativos al bolsillo del consumidor.
    Simplemente un producto del campo a nuestra mesa pasa por una serie de manos, mercados y una tasación que va incrementándole exorbitantemente el precio, algo que nos costaría centavos  o unos pocos pesos termina con un precio mucho mayor.
GALIMATÍAS
    Si bien las tiendas departamentales han sido pioneras en instalar una serie de alarmas, dispositivos de seguridad y cámaras de vigilancia interna, a fin de reducir el quebranto por hurtos, no siempre se salen con la suya.
    Recientemente en España se habló de personas que descubrieron que metiendo la ropa  prensada con las pinzas de alarma en bolsas de estaño inhibía que sonara el dispositivo en el control. Finalmente los de seguridad se dieron cuenta y ahora están muy alertas.
    No obstante, la mayor desprotección acontece en las superficies de autoservicio, a pesar de instalar cámaras internas de video que apuntan a cada pasillo, la realidad es que cientos de alimentos carecen de alarmas de seguridad y muchas veces los propios dueños de estas cadenas hacen números y saben que la inversión a realizar en seguridad es altísima. Quizá por ello prefieren arriesgar.
    Y es que se trata de poner etiquetas de seguridad a absolutamente todo, desde una tableta de chocolate hasta por ejemplo una manzana.
P.D ¿Qué es the global retail theft barometer? El Barómetro mundial del hurto en la distribución  es elaborado por el Centre for Retail Research (Nottingham, Reino Unido).
Es un estudio que pretende analizar el impacto económico de la merma sobre la distribución mundial, el más amplio que se ha realizado hasta la fecha sobre la cuestión: 820 firmas minoristas, con un total de 138 mil 603 establecimientos y una  cifra de negocio conjunta de 948 mil  millones de dólares.
 Las firmas participantes representan el 16% del total de ventas minoristas en Europa, el 13% de Norteamérica y el 5% de Asia-Pacífico. El índice de respuesta obtenido (22.8%) ofrece un punto de vista único sobre la cuestión de la pérdida desconocida en los establecimientos minoristas de todo el mundo.
*Economista y columnista especializada. Es candidato a doctor por la Universidad de Alcalá, tiene dos libros publicados y participa en distintos foros de radio y televisión con opiniones sobre educación financiera, economía y finanzas personales.  Puede contactarla en: claulunpalencia@yahoo.com

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