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Por la Espiral - March 9, 2009

Necesaria una Banca social

POR LA ESPIRAL
*Claudia Luna Palencia

-Necesaria una Banca social
-Grameen Bank, fórmula exportable
-Creer en los microcréditos

    Cuando la pobreza aumenta su grado de exposición es cuando nos preguntamos acerca de la efectividad de los programas de subsidios directos e indirectos aplicados por los gobiernos de los países desarrollados  y con menor grado de desarrollo.  
    Mientras las políticas públicas han aplicado en consonancia con el sentir económico del momento, en la  iniciativa privada han emergido verdaderas banderas dignas de emular por las razones más sencillas: crear una base de empoderamiento para salir de la pobreza al reconocer a la mujer como un instrumento importante dentro del seno de la familia para conducir al cambio.  Para ello hay que enseñarle el camino.
    Muhammad Yunus, laureado economista bengalí, aplica la fórmula de los microcréditos en Bangladesh con una alquimia exitosa que está sirviendo de base para ser emulada por otras personas en distintos países donde la pobreza carcome con porcentajes superiores al 30% de la población.
    Yunus implementó una especie de “institución financiera para los pobres”, primero en 1976 operó un programa piloto con una especie de caja de microcréditos hasta que fue tomando forma, ganando credibilidad y respeto, para ser finalmente reconocido como banco en los primeros años de la década de los ochenta.
Con el paso de los años consolidó el  banco más famoso y con más sentido social: el Grameen Bank es un  ejemplo  de que el crédito debe romper condiciones sociales y elitistas; cortar la dependencia a programas del gobierno operados en bancos de segundo piso; y dar otra connotación a los bancos por medio de la “Banca social”.
En  datos recientes a 2006, el Grameen Bank reportó 6.6 millones de clientes, el 97% son mujeres. La institución cuenta con dos mil 226 oficinas y proporciona servicios a 71 mil 371 villas, es decir, prácticamente cubre más del 100% de Bangladesh.  
A lo largo de su historia ha prestado 5 mil 700 millones de dólares de los que han sido devueltos (pagados por los clientes) 5 mil millones de dólares y su funcionamiento se basa en conceder préstamos que van desde 75 hasta tres mil dólares.
La institución goza de gran prestigio en el ámbito global gracias a que los microcréditos han permitido sacar de la pobreza a 11 millones de personas en uno de los países más atrasados del mundo.
A COLACIÓN
La fórmula Yunus, la del banco de los pobres, rompe los esquemas tradicionales de los altos intereses, el papeleo, los avales, y la serie de requisitos que una persona debe demostrar ante una institución financiera para lograr un crédito (por ejemplo pedir escrituras).
Y es que el economista bengalí responde a una lógica de la realidad cotidiana: una persona rechazada por una institución financiera generalmente busca otros canales de financiamiento que resultan más caros y peligrosamente informales.
Igualmente hay millones de personas que nunca se han parado en un banco porque saben bien que no aplican para la solicitud o bien por temor a no entender el lenguaje financiero. Estas personas buscan préstamos en otros canales, primero con la gente más cercana, generalmente familiares; luego con el más pudiente de la cuadra, la colonia o la comunidad; o bien con las cajas rurales informales.
La vía alterna fuera de los canales formales es por característica más riesgosa, no hay freno alguno para el agiotismo, y la garantía en prenda prácticamente nunca se recupera.
¿Cuál es la fórmula mágica del Grameen? Es una perfecta combinación de los siguientes ingredientes: 1) Préstamos en pequeñas cantidades pagaderos a plazos de un mes, mes y medio o dos meses. 2) Atención a todo tipo de personas sumidas en un rango de pobreza: menos de un dólar diario hasta tres dólares de ingreso promedio. 3) Favorece el empoderamiento de la mujer al considerarla su cliente favorito y primordialmente por ser el eje del grupo familiar, factor de la administración de los pocos recursos y la persona que sabe de los gastos y necesidades básicas del hogar. 4) De una u otra forma la mujer siempre tiende a buscar formas de ahorro en pequeño en especie de tandas, además está demostrado que a diferencia del varón es más cumplida en los mecanismos de pago de deudas, en tiempo y forma; no despilfarra los recursos; adopta compromisos monetarios para determinados fines y los lleva a cabo. 5) El banco se ahorra una serie de costos en procesos administrativos al no investigar a sus clientes, ni solicitar aval, bienes en prenda o garantía, o requisitos que implican un papeleo que es una carga administrativa y un freno en la agilización de los servicios. 6) Los créditos concedidos son a la palabra, es decir, la palabra es el empeño máximo, la garantía de que el deudor cumplirá en la forma y el tiempo estipulado. 7) Es un punto muy importante, el banco no presta dinero para que la gente compre bienes de consumo, proporciona financiamiento para construir un futuro a partir de la adquisición de insumos para la producción. 8) Una forma de romper el binomio pobreza y baja educación es atendida por el Grameen con asesoría y orientación a sus clientes de cómo utilizar el dinero para talleres artesanales, tiendas de abarrotes, talleres de hilados, encurtidos; etc.
GALIMATÍAS
La respuesta a la problemática de la pobreza no es la de soltar créditos a diestra y siniestra o bien paliar con subsidios, hay que tener paciencia, enseñarle a la gente el aprovechamiento de los talentos adquiridos por herencia, capacitarla y creer en ella.
La experiencia de Yunus es aplicable en México. En materia de microcréditos las líneas de acción siguen constreñidas al sector público, a la parte de la banca de segundo piso, con el detrimento de ser créditos que demoran en entregarse a los solicitantes y que traen la trampa de altas tasas de interés. Si el gobierno dejara a un lado la visión de usura en los apalancamientos y orientara a la gente que está recibiendo remesas, tendríamos una forma de ir labrando un futuro más promisorio para millones de familias en las comunidades rurales que dejaron de trabajar el campo y que no saben precisamente qué hacer con los migradólares. Lo negativo es usar las remesas para comprar bienes de consumo, es una actitud en fomento para beneplácito de las empresas de autoservicios y electrodomésticos.
*Economista y columnista especializada. Es candidato a doctor por la Universidad de Alcalá, tiene dos libros publicados y participa en distintos foros de radio y televisión con opiniones sobre educación financiera, economía y finanzas personales.  Puede contactarla en: claulunpalencia@yahoo.com

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