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Por la Espiral - February 13, 2009

Escuchar a Slim

POR LA ESPIRAL
*Claudia Luna Palencia

-Escuchar a Slim
-México “la  otra colonia”
-País de subsidiarias

De acuerdo con información recabada en Banco de México, dentro de la Balanza de Pagos, en el rubro que compete a los indicadores de los flujos de Inversión Extranjera Directa (IED), los datos más recientes al tercer trimestre de 2008 evidenciaron una caída del 96.10% en el flujo de reinversiones realizadas por las empresas foráneas en México, respecto del segundo trimestre del mismo año.
Por concepto de reinversiones realizadas por las propias empresas extranjeras con presencia en territorio nacional encontramos que en el primer trimestre de 2008 ejercieron 3.7 mil millones de dólares; en el segundo trimestre, 3.4 mil millones de dólares; y en lapso de julio a septiembre la cifra bajó estrepitosamente hasta los 134.3 millones de dólares.
No obstante, lo que se aprecia en aumento son los recursos de las subsidiarias para con sus empresas matrices, flujos que en el lapso de enero a marzo de 2008 contabilizaron 971.7 millones de dólares; de abril a junio 2.3 mil millones de dólares; y en julio-septiembre  recursos por 1.6 mil millones de dólares.
Faltan por conocer los datos del cuarto trimestre que apuntan a nuevos descensos en las reinversiones del capital foráneo y un aumento de los recursos hacia las cuentas con las matrices, por ser el lapso octubre-diciembre donde mayor descomposición sucedió en el mercado cambiario tanto por el lado del peso versus el dólar como principalmente de la moneda nacional hacia el euro.
Además de ser el trimestre donde se apreció una salida de recursos del país y diversas empresas multinacionales y transnacionales con fuerte presencia en México reconocieron severos problemas financieros.
Por tanto, es previsible una desaceleración en la reinversión dada la política de muchas matrices de hacer acopio de todos los recursos posibles de sus propias subsidiarias a fin de refrescar la mermada liquidez y en algunos casos solvencia acusada por la propia situación financiera y económica.
El panorama se pinta de negro  primordialmente para el escenario de la inversión extranjera, misma que desde el primer semestre de 2008 redujo 20% cuando el país captó 10 mil 536 millones de dólares y fue menor a igual lapso de 2007.
Como sabemos  la dependencia hacia la IED  es en su mayoría estadounidense (52.2%), de la Unión Europea (33%), un porcentaje menor es canadiense (8.2%) y el resto de otros países.
 Fundamentalmente es industria manufacturera y servicios (sobre todo financieros) los que más dependen de la inversión foránea, de allí la preocupación de empresarios como Carlos Slim Helú, por la falta de reacción oportuna del gobierno del presidente Felipe Calderón para ejercer políticas contracíclicas y decididamente asegurar que el capital nacional captado por las subsidiarias de transnacionales y  multinacionales permanezca en México para apoyar a la propia economía mexicana a fin de preservar el empleo y participar en la generación de riqueza del país.
 Si bien la crisis no nació en las economías menos desarrolladas, sino en Estados Unidos y contagió a otras economías industrializadas, el problema es que buena parte de los efectos negativos han sido trasladados a las economías menos desarrolladas por el lado del sistema financiero, el mercado cambiario y están aterrizando en la economía real.
 El foco de traslado tiene dos vertientes propias de economías abiertas: la inversión extranjera directa y el comercio exterior. En Europa los países del Este nuevos incorporados a la Unión Europea de los 27 están protestando porque los países más desarrollados dentro de la propia UE van condicionando los paquetes de salvamento a empresas privadas para que se fortalezcan en sus propios lugares de origen, privilegien el empleo local y reduzcan sus actividades en las posiciones que tienen en otros países.
 Apostar por los nacionalismos económicos en cuanto a la inversión foránea parece ser una vía de escape, así como en lo comercial recurrir a las viejas fórmulas del proteccionismo por no decir que hay gobiernos dispuestos a abrir y cerrar hoyos para resucitar al viejo Keynes.
 Lo cierto es que nadie sabe si en un mundo tan abierto, interrelacionado y globalizado, donde a diferencia de 1929 el poder de la tecnología en las comunicaciones domina, logrará salirse del pantano aplicando una política reloaded de nacionalismo económico, proteccionismo y más poder público y del Estado.
El panorama actual lo que indica es que las grandes empresas multinacionales y transnacionales, tanto del sector industrial (principalmente automotrices y empresas constructoras) como del sector financiero (sobre todo bancos e hipotecarias) y del sector servicios (agencias inmobiliarias) harán todo lo necesario por sanear sus casas matrices así sea sacrificando posiciones en subsidiarias implicando hacer acopio de sus recursos, reducciones de personal, aumento de costos, tarifas y comisiones.
Vamos que las economías menos desarrolladas nuevamente serán víctimas del saqueo de  los recursos para fortalecer a las matrices extranjeras.  Es el antiguo problema bien descrito por Raúl Prebisch, del centro y la periferia, totalmente magnificado por los niveles actuales de apertura y dependencia del modelo  neoliberal.
A COLACIÓN
 ¿Qué es lo que está diciendo Carlos Slim? Que debe exigirse compromiso a las empresas foráneas para con la economía mexicana,  uno que  impida una sangría derivada de una transferencia de recursos que debilite a las propias subsidiarias, impacte en cuanto al incremento del desempleo y que nuevamente el gobierno mexicano tenga que usar recursos del erario para salvar empresas.
Simplemente reparemos, ¿cuántas veces desde que fue imposible ocultar la crisis en México, el presidente Felipe Calderón se ha reunido con los directivos de las empresas subsidiarias extranjeras?
Mientras tanto la gente se pregunta quién está sacando dólares y euros del país, cuando no había razón real para una presión desmedida en el mercado cambiario.
Esta crisis no sólo es un llamado para replantear el camino económico, también a que el Estado entienda que no puede dejarse completamente la economía a merced de poderosísimos grupos a veces verdaderos monopolios, duopolios u oligopolios que cuando especulan, arriesgan y pierden nos llevan a todos a la quiebra. En eso tampoco se equivoca Slim.
*Economista y columnista especializada. Es candidato a doctor por la Universidad de Alcalá, tiene dos libros publicados y participa en distintos foros de radio y televisión con opiniones sobre educación financiera, economía y finanzas personales.  Puede contactarla en: claulunpalencia@yahoo.com

 

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