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Libros - February 9, 2009

“El Cantar de los Cantares”, atribuído al rey Salomón, renace gracias a José Emilio Pacheco

El trabajo de Pacheco está basado
en un antecedente mexicano,
 el libro políglota que en 1891
 publicó por primera y única
 vez, Francisco Díaz de León
 Foto: Internet

Ciudad de México.- 9 de Febrero del 2009.- Atribuído al rey Salomón, "El Cantar de los Cantares" cobra nuevos "bríos" gracias al trabajo del escritor mexicano José Emilio Pacheco, quien ha publicado una aproximación a este texto de casi tres mil años de antigüedad para hacerlo nuevo y actual.

Se trata de un cántico por excelencia que, según la tradición judía, sería un idilio en que se celebran los amores de Yavé y de su pueblo y su eternidad.

El trabajo de Pacheco (1939) está basado en un antecedente mexicano: el libro políglota que en 1891 publicó por primera y única vez en Aguascalientes, Francisco Díaz de León.

El autor de libros como "El principio del placer" y "Las batallas en el desierto", utilizó todas las traducciones disponibles para hacer otro "Cantar de los Cantares" en el idioma poético actual.

Este nuevo libro fue coeditado por El Colegio Nacional y Ediciones Era, con portada del pintor Francisco Toledo y diseño de Juan Carlos Oliver. En él, en vez de intentar el verso o el versículo se optó por un género del que no dispusieron los antecesores ilustres: el poema en prosa.

Según los editores, "nadie puede siquiera aspirar a competir con los clásicos de nuestra lengua a los que debemos sucesivos y muy distintos cantares".

En la nota de presentación, explican que no existe ningún poema tan célebre como este cantico canticorum, título que a su vez interpreta el nombre hebreo Shir Hashshirim. "No existe un texto más misterioso ni más fecundo en las lenguas europeas", señalan.

En la española, agregan, ha inspirado las obras maestras de San Juan de la Cruz, Fray Luis de León, Francisco de Quevedo y los traductores bíblicos Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera.

"El Cantar de los Cantares" vuelve absurda la idea de que existen el "autor" de un texto y las tradiciones nacionales, porque a semejanza de la cocina, la poesía es una serie infinita de apropiaciones e intercambios. Nada es de nadie porque todo es de todos. Así, un poema pertenece a quien tenga la voluntad de hacerlo suyo.

Como texto sagrado, éste es una alegoría de la Unión de Dios con Israel, de la divinidad con el alma humana y de Cristo con la iglesia. Mientras que en términos no místicos sino terrenales es una celebración del deseo mutuo y la legitimidad y la dignidad del placer.

Quizá sus raíces se encuentren en los antiquísimos cantos de bodas egipcios, que tradujo el padre Angel María Garibay K., en "Voces de Oriente".

En los himnos para Ishtar y Tamuz, entonados mientras representaba a la diosa una prostituta sagrada del templo; en los textos pastorales sirios, palestinos y cananeos, así como en los poemas epitalámicos en que los desposados eran por un momento deidades y se unían para propiciar la fertilidad de la Tierra.

Los editores precisan que "nunca sabremos quién escribió 'El Cantar de los Cantares', atribuído a Salomón".

Si fue dicho rey (hacia 980-922 a. C), que hizo también el Eclesiastés, los Proverbios y el Libro de la Sabiduría, no hay poeta que iguale su grandeza.

Sin embargo, hoy se cree que el texto es obra de muchas generaciones y se fue elaborando a lo largo de varios siglos. Quizá los sucesivos poetas trabajaron a partir de un texto básico escrito en la corte salomónica.

Existe la posibilidad de que el poema original celebre las alianzas matrimoniales del rey con las princesas de otros países y la avidez con que buscó llenar de extranjeras su propio harén.

El escritor, filólogo e historiador francés Ernest Renan, sugirió en el siglo XIX que el "Cantar de los Cantares" era una obra de teatro.

Ya que el drama no existe en las antiguas literaturas semíticas, la mayoría de quienes lo estudian juzgan que es una antología de poemas de amor. No siguen el orden actual y pueden ser fragmentos sobrevivientes de un escrito mucho más extenso.

(Notimex)

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