Home Arte y Cultura La exposición “Diego Rivera y la Inquisición, un puente en el tiempo”, estará abierta hasta marzo
Arte y Cultura - January 14, 2009

La exposición “Diego Rivera y la Inquisición, un puente en el tiempo”, estará abierta hasta marzo

La exposición ofrece una
nueva perspectiva
 de la vida y obra del
muralista mexicano
 Foto: Cortesía CONACULTA

Ciudad de México.- 14 de Enero del 2009.- (CONACULTA) El Museo Mural Diego Rivera, del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), continúa albergando la exposición Diego Rivera y la Inquisición, un puente en el tiempo, la cual permanecerá en este recinto hasta marzo próximo.

 

Aunque a primera vista la esencia misma de la muestra pareciera ajena a su objetivo, en esta exposición convergen dos situaciones: una, la inacabable obsesión que en México se siente hacia todo lo que tenga que ver con Rivera, sea su pintura, su vida, sus amigos, sus posiciones políticas o Frida.

 

Otra es el esfuerzo por pensar al país en los mismos términos en que hoy se están pensando las naciones que admiramos y queremos imitar, es decir, como diverso y multicultural.

 

Que el artista inicie su mural con la figura de una condenada que se dirige al quemadero, le permite unir al pasado de México con el suyo propio, ya que ambos dan inicio con la conquista y colonización española, en la cual se considera también a la época de la inquisición.

 

También lo vincula con la llegada a América de judíos españoles y portugueses conversos, no por voluntad propia, los cuales seguían sufriendo de persecuciones y castigos en caso de ser descubierto que conservaban algo de su antiguo modo de ser.

 

A pesar de las divergencias encontradas en el montaje de obras como Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central, con objetos y documentos de la época virreinal, Diego Rivera y la Inquisición inaugura una nueva doble mirada a una realidad que muchas veces pasa desapercibida.

 

Brinda la oportunidad de reconocer la multiplicidad de raíces que confluyeron para dar forma a la idiosincrasia del pueblo mexicano, hasta entender una nueva faceta del muralista.

 

Sin embargo, ambas visiones son mostradas de manera problemática, pues por lo que se refiere a lo primero, no deja de llamar la atención el celo con el que los españoles se pusieron a aplicar los conceptos de pureza de sangre, de negativa a mezclarse con el otro y de esfuerzo por liquidar a lo diferente.

 

Lo cual resulta una gran paradoja si se considera el mestizaje que el pueblo español mantuvo durante siglos con musulmanes y judíos, además de mezclarse con los indios de las muchas etnias que habitaban en sus extensos dominios del otro lado del Océano.

 

Situaciones de esta índole evidencian la naturaleza contradictoria inherente al ser humano, el cual realiza un continuo esfuerzo por ocultarlas y silenciarlas a toda costa.

 

Sin embargo, el fenómeno del mestizaje resulta cada vez menos evitable a pesar de inquisiciones y holocaustos debido a, como dice José Emilio Pacheco, “el proceso irreprimible de la sexualidad” generada por el hecho mismo de la vecindad y convivencia.

 

Por eso la exposición puede reunir elementos aparentemente tan irreconciliables. Lo interesante es que fue el propio Diego quien los colectó desde hace más de medio siglo y, no obstante, son apenas develados al público.

 

No cabe duda que los horizontes de la significación e incluso los de lo posible se inscriben en el proceso social y que sólo percibimos lo que en cada momento histórico y mental se presenta de forma más visible.

 

La exposición Diego Rivera y la Inquisición, un puente en el tiempo, se presentará hasta marzo en el Museo Mural Diego Rivera, ubicado en la calle Colón sin número, esquina Balderas, Centro Histórico de la Ciudad de México.
(FBB)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *