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Arte y Cultura - January 4, 2009

Recuerda Guadalajara a Tina Modotti con muestra panorámica de su obra

Tina fue nudista y actriz de teatro,
pero sobre todo, fue dueña de
 un tesón que la colocó en la
 historia como una mujer
emblemática y revolucionaria
 Foto: Cortesía Sitio Oficial

Ciudad de México.- 4 de Enero del 2009.- Fotografías, testimonios, poesías, cartas, textos críticos, dibujos y documentos que dan cuenta de su vida y obra, integran la exposición "Tina Modotti, arte vita libertá" que exhibe el centro cultural Casa Vallarta, de Guadalajara, Jalisco.

La muestra, inaugurada el 28 de noviembre, en el marco de la 22 Feria Internacional del Libro (FIL), aborda la experiencia fotográfica de Modotti, dueña de un estilo depurado con el que logró imágenes nítidas y contundentes, que resultaron de gran influencia para otros fotógrafos de la época.

La artista italiana nació el 17 de agosto de 1896, en Udine, Italia, educada en el seno de una familia muy humilde que emigró a principios del siglo XX a Estados Unidos, donde su empuje pronto la convirtió en el sostén de su casa.

De acuerdo con sus biógrafos, Tina fue nudista y también actriz de teatro italoamericano en San Francisco, pero sobre todo, fue dueña de un tesón que la colocó en la historia como una mujer emblemática y revolucionaria.

A los 20 años se casó con Roubaix de l`Abri Richey, con quien empezó a frecuentar la bohemia intelectual de esa ciudad, pero apenas comenzados los años 20 su pareja viajó a México y murió de viruela.

Posteriormente la joven viuda se convirtió en modelo y amante del fotógrafo Edward Weston, con quien se mudó a México, donde fueron muy bien acogidos por el círculo intelectual mexicano que entonces integraba a pintores, escritores, poetas, científicos y humanistas.

Al lado de Weston, Modotti viajó extensamente por este país para realizar un reportaje y fue durante ese recorrido que se conmovió y sintió que renacían en ella las preocupaciones sociales.

A la partida de Weston con su hijo, conmocionada hasta la médula por la realidad dura del pueblo mexicano, Tina volcó al Partido Comunista y con la influencia del pintor de origen olmeca Xavier Guerrero se convirtió en una fervorosa marxista stalinista.

En el Partido, Tina se rodeó de nuevos y antiguos amigos como los muralistas Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, y mientras su amante Xavier Guerrero fue a Moscú convocado por el Partido, ella siguió con sus fotos de familia y su colaboración en "El Machete".

Allí conoció en 1928 al joven revolucionario cubano Julio Antonio Mella, exiliado en México. Fue una pasión mutua e indescriptible, pero a Mella lo asesinaron en enero de 1929, hecho en el que implicaron a Tina, a quien se dice que salvó Diego Rivera.

La muerte de Mella desencadenó en Tina su propia y lentísima muerte. Todo ese año se dedicó a la fotografía y al Socorro Rojo, una rama del Partido Comunista, y para diciembre ya la habían invitado a presentar sus trabajos en la Biblioteca Nacional en lo que fue su primera y única exposición.

Las obras suscitaron encendidos elogios de la crítica, porque constituían un espléndido testimonio del potencial artístico que encierra la fotografía.

Poco después ocurrió en México un fallido intento de asesinato al presidente electo. Muchos comunistas cayeron presos sospechosos de terroristas y entre ellos Tina Modotti fue expulsada de México en enero de 1930, un año después de ser ultimado Mella.

Tuvo sólo dos días para arreglar sus cosas e irse a Europa. Entre la poca gente que acompañó a Tina en esos días estaba un muchacho tímido, aspirante a fotógrafo, a quien regaló alguna cámara, con buen ojo, pues éste llegó a ser el más venerado fotógrafo mexicano: Manuel Alvarez Bravo.

Los 10 años de Tina en Europa fueron mortíferos. Despojada de su identidad, estuvo un tiempo en Alemania, donde sacó algunas fotos de fuerte tono satírico pero no se sintió cómoda, se hallaba quizás demasiado sola, muy temerosa en países desconocidos que además pasaban por una situación crítica.

Su único apoyo era Vittorio Vidali, un enigmático italiano de fuerte personalidad al que había conocido en el Socorro Rojo de México y que asumió el deber solidario de acompañarla en su exilio forzoso. Se dice que siguieron juntos hasta el final, más por una impostergable necesidad de apoyo que por auténtico amor.

De vuelta en México, retirada de la fotografía, la vida de Tina dio un giro total sin la atención de Vidali, alejada de sus amigos, su gusto por fumar, dolor en el corazón, atemorizada y amargada, encontró la muerte el 5 de enero de 1942, en el asiento de un taxi.

Sería 40 años después cuando un grupo de teóricos feministas estadounidenses descubrieron sus obras y las valoraron en su real dimensión. También se deslumbraron con el coraje de esta auténtica luchadora femenina, que pagó con la vida su libertad interior.

En 1992 se publicó una novela realizada por la escritora mexicana Elena Poniatowska denominada "Tinísima", como llamaba Julio Mella a la fotógrafa.

Y en 1996, al cumplirse 100 años del nacimiento de Tina Modotti, se organizó en Finlandia una exposición con casi toda su obra importante que integraba 118 fotografías bajo la curaduría de la especialista Sarah Lowe.

Este 2008, la representación italiana en la FIL de Guadalajara la recordó con la exposición "Tina Modotti, arte vita libertá", que está por concluir, y con la presentación, a cargo de Pino Cacucci, del volumen "La obra Tina Modotti" (Océano), que había sido publicado en 1992.

(Notimex)

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