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Por la Espiral - December 11, 2008

Tarjetas de crédito: abusos

Por la espiral
Claudia Luna Palencia

-Tarjetas de crédito: abusos
-Limitar tasas de interés
-Otros problemas en la operación

Con crisis o sin  ésta, en México desde la extranjerización del sistema financiero opera un oligopolio, silenciosamente y sin contubernios aparentes, las subsidiarias foráneas lideran las más altas tasas de interés cobradas en las tarjetas de crédito, en el CAT y en la importación del cobro de comisiones como sucede en sus casas matrices.
    Las denuncias contra las tasas y abusos en las tarjetas de crédito son una constante en los medios de comunicación: periodistas y  analistas han insistido en llamar la atención de funcionarios y legisladores de tal suerte que pudieran frenar la condición de anatocismo y explotación de la que son sujetas las personas que en México adquieren un crédito al consumo, fundamentalmente del que viene en tarjeta plástica.
    Ha debido llegarnos una crisis mundial para que, ante los pronósticos más negativos de caída de la economía mexicana, mayor desempleo y las alteraciones en tasas de interés y tipo de cambio pongamos atención  en las dificultades de los deudores de tarjetas de crédito para cumplir con el mínimo.
    Nuevamente sale a la luz pública que se repiten casos como los previos a la crisis de 1994-1995, de personas con hasta 8 tarjetas de crédito y un salario mensual insuficiente para cubrir tales niveles de apalancamiento personal.
    Parece que bancos y personas no aprendieron del todo de las lecciones de la década pasada, que las instituciones -en su mayoría extranjerizadas-, empezaron a soltar dinero plástico, lo volvieron a hacer de forma indiscriminada, otorgando tarjetas a quienes acumulaban otras de diversos bancos y tiendas departamentales.
    Además se hizo sobre de una base de arenas movedizas: no hay cliente que aguante pagar una deuda 7, 8 o 9 veces, a tasas de interés no competitivas, altísimas, con morosidades todavía superiores y cargos a los que hay que añadir el IVA, anualidades y comisiones.
    La trampa del crédito en México existe desde hace muchos años, lo sabe bien la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), Banco de México, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el gremio de los banqueros agrupados bajo la Asociación de Bancos de México.
A COLACIÓN
    ¿Por qué es tan caro el crédito en México? Porque los bancos, por cada peso que colocan en crédito aprovisionan siete, una parte la destinan a hacer reservas por si acaso ese crédito no puede recuperarse; otra parte va a  gastos inherentes por gestionar el crédito; y otra más a contencioso y administrativo para cuando se detecte que el cliente dejó de pagar tres meses seguidos.
    La justificación es que no hay cultura de pago en el país, que prestar al consumo lleva inherentemente un riesgo, donde la probabilidad de que el cliente no pague es mayor a que lo haga de forma cumplida. Aunado a la  ineficiencia administrativa de los propios bancos, tenemos que los créditos cuestan muchísimo en México.
    Incluso hay quien afirma que los deudores estamos pagando las consecuencias del pasado, no los errores, sino sus consecuencias derivadas de rescates a deudores, perdones tras perdones de cartera vencida, rebajas y descuentos a quienes dejaron de pagar teniendo forma de hacerlo pero que se sumaron a la marisma del “río revuelto, ganancia de pescadores”.
SERPIENTES Y ESCALERAS
    De diciembre del 2000, a septiembre del año en curso, la cartera vencida al consumo explosionó un 456.22%, al pasar de 4 mil 365.97 millones de pesos a 24 mil 284.4 millones de pesos, según datos analizados de la CNBV.     
El 80% de esta deuda corresponde a  tarjetas de crédito, de allí que muchas de las quejas recibidas en Condusef correspondan con las tarjetas de crédito, una parte de los quejicosos aducen cargos en consumos no realizados por ellos; ser víctimas de fraudes; robos, clonaciones o falta de información clara por parte de las instituciones financieras.
    La Condusef reportó que al cierre del año pasado recibió  16 mil 691 quejas, el 52.8% contra créditos vía dinero plástico, la labor de este organismo de defensa de los usuarios de servicios financieros parece verse desbordada a casi una década de cumplir su aniversario.
    De hecho considero que la labor más importante de este ombudsman está relacionada con la campaña de  información que realiza, al tratar de concientizar a la población usuaria de los servicios financieros para que esté alerta de las condiciones, cláusulas, tasas y costos adicionales que acompañan a créditos, préstamos, ahorros, inversiones y seguros.
    Los   simuladores de crédito disponibles en su página de Internet y la labor financiera tan detallada de los productos más socorridos por la población, han servido de punto de orientación  y comparación.
    Durante muchos años la misma Condusef advirtió  de las altas tasas de interés en las tarjetas de crédito, los niveles tan altos, las comisiones que no se ven momentáneamente pero que desgastan al deudor, del IVA que no figura hasta el final del servicio y de los peligros de la morosidad y del CAT.
    En buena medida la Condusef sirvió de puente de presión para que los legisladores tomaran cartas en el asunto en cuanto a tratar de regular las altas tasas de interés cobradas por la libre por los propios bancos.
    Las reformas a la Ley de  Instituciones de Crédito,  la Ley de Sistemas de Pago y a la del Banco de México permitirán regular las  tasas de interés de los créditos otorgados por la Banca.
    La pregunta es si eso bastará para terminar con el oligopolio que opera tanto en las tarjetas Clásicas como en las de Oro, las primeras con Santander, American Express, BBVA Bancomer y Banamex cobrando tasas de interés que van desde el 58.77% de Santander en la versión clásica hasta las tasas de 46.49% de Banamex clásica. El CAT oscila del 88% con Santander clásica hasta el 77% de Banamex clásica. Lo que se trata de establecer es que el segmento que cobra los mayores réditos y CAT es de extranjeros.
    Por su parte, en  las tarjetas de crédito Oro, también destacan Santander, Bancomer, HSBC y Banamex con las  mayores tasas de interés: desde el  58.74% de Santander al 46.74% de Banamex. Mientras que el CAT oscila entre el 95.5% de Santander oro al 73.2% del CAT que cobra Banamex.
    Como sea, esta reforma del legislativo tiene que ser la primera de muchas más hasta que verdaderamente se logren dos objetivos claros en la ley: hacer que las instituciones financieras sean eficientes y que los deudores sean cumplidos. Solamente así bajo el marco jurídico  se reestablecerá una confianza en la que bancos sabrán que recuperarán sus créditos y deudores querrán cumplir porque dejarán de sentirse robados y explotados por las propias instituciones.

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