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Arte y Cultura - December 1, 2008

Muestra “Zares. Arte y cultura del Imperio Ruso” se presentará en el Museo Nacional de Antropología

La dinastía de 'Los Romanov' es
considerada la más opulenta en
la historia de la realeza mundial
Foto: Cortesía INAH

Ciudad de México.- 1º de Diciembre del 2008.- (INAH)  La época imperial de la Rusia antigua está definida, en gran medida, por el periodo en que los zares y zarinas estuvieron al mando de la dirección política, social y económica de esa nación. Sin embargo, la Dinastía Romanov sobresale de manera significativa por su larga permanencia en el poder (1613-1917), opulencia y la diversidad de sus gobernantes que, por 80 años, fueron mujeres.

Además, se distinguieron por su constante empeño en adquirir obras de arte realizadas por artistas de diferentes partes del mundo, así como el apoyo económico que brindaron a las causas culturales. Decían que "lo mejor del arte debía estar con la mejor familia del mundo".

Tanto el linaje como la dinastía en su totalidad serán los ejes temáticos de la exposición Zares. Arte y cultura del Imperio Ruso. Colecciones del Museo del Ermitage, que se presentará en el Museo Nacional de Antropología (MNA) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a partir del 6 de diciembre.

La historia de los Romanov comienza, según datos históricos, con Andrey Ivánovich Kobyla, boyardo de origen lituano del siglo XIV, a quien se le atribuye parentesco con Julio César, el emperador romano. Sin embargo, fue con Román Zajarín-Yuriév, descendiente del primero, que se acuña el nombre de la dinastía, derivado de su apelativo.

Producto de su matrimonio, Román Zajarín procreó dos hijos, Fiódor Nikitch y Anastasia Romanovna, esposa de Ivan IV El Terrible, zar de Rusia de 1547 a 1584. El mandato de este último se vio influenciado significativamente por su mujer, quien murió en 1560. Para 1584, con la muerte de Ivan El Terrible, los Romanov cobraron relevancia gracias al Gran Interregno —periodo que transcurre antes de elegir otro gobernante— y fue 29 años después, en 1613, que se eligió a Miguel I como el primer zar de Rusia, acto que dio inicio al linaje en el poder.

Su gobierno comenzó el 21 de febrero de 1613 y concluyó con su muerte en 1645; durante su mandato, basado en la autocracia, sistema en el que el poder absoluto se centraba en su figura, se autodenominó Zar de todas las Rusias, lo que dejaba ver su totalitarismo imperial, diseminado por todas las provincias de la nación.

A Miguel I lo sucedieron, en ese orden, Alexis I de Rusia y Fiodor III. A la muerte de este último se originó un conflicto entre los hijos del primero: Pedro y sus hermanastros Ivan V y Sofía. A pesar de los contratiempos, el benjamín se impuso, para convertirse en el zar Pedro I El Grande, Emperador y Autócrata de todas las Rusias.

José Enrique Ortiz Lanz, coordinador nacional de Museos y Exposiciones del INAH, destacó a Pedro I El Grande como el modernizador de la Rusia Imperial; con él se lograron avances significativos en materia industrial que permitieron a esa nación competir con otras del continente europeo, así como la fundación de San Petesburgo, en 1703.

Con el paso del tiempo la sucesión en el poder se dio de manera paulatina; la muerte de zares y zarinas motivó que el trono fuera y viniera de manos de los Romanov. Al fallecer Pedro I El Grande, una junta de boyardos designa zarina a su esposa Catalina I, quien gobernó de 1725 a 1727.

Luego de tres años de gobierno, el trono vuelve al linaje con el nieto de la zarina desaparecida, Pedro II. Los mandatos continuaron en la alternancia hasta que otro de los personajes más representativos toma posesión: Catalina II La Grande (1762-1796).

Con ella, dicen los historiadores, la Rusia Imperial registra otro impulso en el campo industrial y agrícola, además de ser la iniciadora de la obsesión por acumular tesoros, obras de arte y diferentes artículos de valor.

"A Catalina II La Grande también se le conoció como El Grande, por ser una mujer sumamente dominante y poderosa; con el tiempo se convirtió en uno de los íconos más representativos de la dinastía por su fuerte personalidad, pero también por su gusto por el arte y la cultura mundial, además del apoyo a diferentes artistas", puntualizó Ortiz Lanz.

Con la gestación de lo que se convertiría años después en la Revolución Rusa en 1917, se verificó el asesinato de los últimos integrantes de la familia Romanov, de quienes, por mandato de los rebeldes, no debía quedar rastro alguno de sus cuerpos que permitiera identificarlos. Con esto, el sistema zarista fue remplazado por un gobierno provisional, que dio paso a la formación de la Unión Soviética en 1922.

La historia sobre Rusia que prevalece en el imaginario colectivo de los mexicanos esta centrada en el periodo soviético, por lo que las referencias que existen de los Romanov, giran alrededor del asesinato de Nicolás II y su familia. No existen amplios conocimientos sobre Alejandro II u otros gobernantes de menor relevancia.

"En nuestro imaginario sólo tres zares son mencionados con mayor frecuencia como Pedro I El Grande, Catalina II y Nicolás II, por lo tanto, la exposición de zares ampliará el conocimiento de la sociedad mexicana acerca de la Rusia imperial", concluyó.

Cabe mencionar que durante décadas, cuando aún se denominaba como Unión Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), la historia de la Rusia imperial era negada por los gobernantes al frente de la nación; los avances y momentos de esplendor artísticos, científicos e históricos fueron ocultados y, hasta hace poco es que se puede hablar abiertamente de ese periodo.

A partir del 6 de diciembre el público en general podrá disfrutar de la exposición Zares. Arte y cultura del Imperio Ruso. Colecciones del Museo del Ermitage en el MNA. La muestra internacional dará cuenta de la vida social y de las cortes imperiales rusas, con los aspectos que las conformaron como la sucesión en el poder, contextos históricos, supuestas conspiraciones y, sobre todo, los tesoros de la realeza.

El INAH desarrolló un micrositio en internet con el nombre Zares. Maravillas de la Rusia Imperialdonde se podrá obtener mayor información sobre la exposición; la dirección es www.inah.gob.mx/zares

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