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Por la Espiral - November 10, 2008

Piense, antes de comprar

POR LA ESPIRAL
Claudia Luna Palencia

-Piense, antes de comprar
-Época de mesura en gasto
-Prevenir para el año que viene

    No están los tiempos para tirar el dinero, los vaticinios para el próximo año son una alerta para que las personas y las familias privilegien  tratar de ahorrar un poco, amén de contar con un colchón previsor para cualquier contingencia económica.
    Cuidado porque noviembre es la antesala de uno de los meses que más invitan a gastar, desde ahora los anaqueles de las tiendas se pueblan de ropa, perfumes y enseres adornados de motivos navideños, algunas utilizan el gancho de las ofertas.
    Comprar por comprar es casi lo más habitual en este último tramo del año, aunque generalmente luego llegan los arrepentimientos y resulta que la prenda, el aparato o el juguete adquirido queda arrumbado en algún lugar de la casa.
    A muchos consumidores les sucede también que cuando quieren devolver el producto ya no cuentan con el ticket de compra, inclusive tampoco se toman la precaución de sellar la garantía de los productos cuando éstos la traen consigo.
    Precisamente la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) recomienda que los consumidores guarden el comprobante de compra y tengan consigo la garantía sellada a fin de que en todo momento ejerzan su derecho de regresar el producto bien porque se trate de una devolución o el reclamo de un desperfecto y quieren hacer valer la garantía.
    En buena parte de las quejas que la Profeco atiende contra proveedores de servicios o tiendas departamentales las reclamaciones no pueden proceder precisamente porque el consumidor extravió el comprobante de compra y la garantía carece de sello.
    Hay que tomarlo en cuenta así como el consejo de reflexionar más de una vez, si en estos días venideros, debe dejarse llevar por la compulsión de comprar máxime si se trata de hacerlo con la  o las tarjetas de crédito en momentos en que las tasas de interés promedio siguen subiendo.
    Desde mayo los principales bancos del país aumentaron las tasas de interés en tarjetas de crédito así como las comisiones, además de no perder de vista el Costo Anual Total (CAT) en niveles disparatados.
    Mucha precaución si su tarjeta es una Black o Clásica de Santander porque ambas tienen tasas de interés del 50.67% y un CAT de 91.32% para la primera y de 84.20% para la segunda. Por el estilo están las de Banamex y BBVA Bancomer.
    Entre  las tarjetas clásicas todavía hay una peor: es la de Invex, con una tasa de interés del 65.76% y un CAT del 113.40 por ciento.
    En México el financiamiento al consumo proporcionado por los bancos es  una verdadera usura, por cada peso concedido de crédito se paga cinco o seis veces y además hay  extras por comisiones, cargos y recargos.
    Por tanto amigo lector,  le invito a que estos días no recurra a poner al tope su tarjeta de crédito, pensando en pagar su adeudo a partir de enero justo cuando  la cuesta es más difícil.
A COLACIÓN
    En otras tantas columnas hemos hablado de educación financiera, un principio básico es el de educarnos para ser consumidores racionales, no actuar todo lo contrario cayendo fácilmente en las compras compulsivas. Aquello de gastar para ser feliz, créame que no llena algún vacío ni sustituye el afecto.
    En todo caso tenga en cuenta lo siguiente: 1) El tercer y cuarto trimestre del año existe una mayor propensión en las personas y las familias para realizar una serie de compras o inversiones. Es cuando se toman las mayores decisiones de qué hacer con el dinero ahorrado, con el pago del reparto de utilidades de la empresa, el aguinaldo, la caja de ahorro y otras prestaciones. El segundo semestre del año permite entonces gastos como comprar un coche usado, seminuevo o un modelo directo de la agencia del año siguiente; lo mismo puede decidirse de manera mancomunada, con la pareja, llevar a cabo una inversión patrimonial. La más importante es comprar un departamento o una casa. Es un buen momento para juntar el dinero de los dos, si ambos trabajan, pero no se debe olvidar hacer números sobre todo cuando se adquiere una hipoteca a 20 o 25 años.
    2) A partir del segundo semestre, en especial, los tres meses de la última recta del año, es cuando las agencias automotrices una vez colocados en exhibición los nuevos modelos registran la mejor época de venta, sea a crédito o al contado. Comprar un automóvil debe ser una decisión muy bien pensada, requiere a profundidad responder si en verdad se está en cabalidad para hacer frente a todos los pagos que representa un automóvil. Hay que valorar si el automóvil resuelve el problema de transporte o todo lo contrario, no lo resuelve en cuestión de ahorro de tiempo y más bien se convertirá en un gasto inminente para el bolsillo del trabajador que tendrá que resolver por pagar gasolina, impuestos, alarma, seguro, estacionamiento; etc.
    3) El consumidor racional no debe dejarse influenciar por la moda, los cánones del momento, por los compañeros de oficina, ni por la penetración mediática que invita, digamos más bien seduce, a comprar y gastar de manera innecesaria. El problema es que los medios de comunicación, sobre todo la televisión por la atracción visual, ejercen de instrumento educativo y de control de las masas para, entre otras cosas, motivar a comprar. En la última década ha sido notoria la influencia de la televisión en un mercado fácilmente manipulable como son los infantes, los niños y las niñas de hoy, son fanáticos consumidores con una propensión hacia la tecnología y los celulares.
    4) Es muy importante que los padres se pongan de acuerdo y orienten a sus hijos, los eduquen para ubicarlos de que no siempre les pueden dar gusto en todo lo que piden. Seguramente usted amigo lector ya se ha dado cuenta de cómo incrementa la cuenta del supermercado cuando lleva a sus hijos a las compras de la semana, también de que muchas de las cosas que les compran quedan desperdiciadas o el interés desvanece.
    A los niños, desde pequeños, hay que inculcarles el valor del cuidado del dinero, ahorrarlo, saberlo gastar y  elegir; créame que aprender a elegir entre una gama de opciones les hará felices, crecerán teniendo poder de decisión.
    5) Llevar la tarjeta de crédito a todos lados es un pasaporte abierto a caer en la tentación de comprar y comprar, sobre todo en estas fechas donde los locales bombardean con cartelones de oferta. Si sale, aprenda a ajustar su presupuesto a una determinada cantidad límite de dinero en efectivo.
Con el plástico, al no ver el dinero que estamos desembolsando en el momento, primero proporciona un efecto de bienestar que se disipa en cuanto llega el odioso estado de cuenta y entonces comienzan los problemas. Si tiene más de una tarjeta de crédito lo único que le puedo decir es que aprenda de sus errores.

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