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Ciencia y Tecnología - November 8, 2008

Restos de una muralla edificada sobre el antiguo camino entre Aké e Izamal aluden a una ruptura

Aké sobresale por su arquitectura
megalítica, es decir,
hecha con grandes bloques
de piedra que estuvieron
estucados o recubiertos
Foto: Cortesía INAH

Ciudad de México.- 8 de Noviembre del 2008.- (INAH) Restos de una muralla construida sobre el principal sacbé del sitio arqueológico de Aké, la cual en el Clásico Temprano (300-600 d.C) sirvió como vía de comunicación con Izamal —una de las urbes mayas más importantes del centro-norte del hoy estado de Yucatán—, llevan a inferir que a fines de ese periodo ambas urbes interrumpieron su relación.

La arqueóloga Beatriz Quintal Suaste, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) dio a conocer que como parte del Proyecto Aké se "registró parte de la fortificación que rodea la zona central del sitio y que ya había sido reportada con anterioridad, en los años 60, por los expertos Lawrence Roys y Edwin Shook."

"En el muro pudimos observar un ancho de 4.80 metros, y por el lado exterior notamos una pared de bloques muy grandes de piedra caliza, burdamente labrados, a diferencia del lado interior, donde se observan dos alineamientos de forma escalonada. El derrumbe alcanza aproximadamente 80 centímetros de altura", explicó la especialista adscrita al Centro INAH Yucatán.

Señaló que el "camino blanco" o calzada que une a Izamal y Aké, mide 32 kilómetros, trayecto en el cual se encuentran además los sitios de Sitpach, Yemná y Citilcum.

A pesar de los vínculos con Izamal, Beatriz Quintal señaló que Aké fue —en la primera fase del Clásico Temprano, entre el 300-600 d.C.— una entidad política independiente, lo cual se supo en 2005 tras localizar el glifo emblema del sitio, inscrito en la pirámide conocida como Estructura II.

De acuerdo con la arqueóloga, antes del levantamiento del plano del sitio, se calculaba que Aké (en maya, "Lugar de bejucos") comprendía un área de dos kilómetros cuadrados, no obstante, "con base en nuestros recorridos para el mapeo detectamos que el asentamiento se extendió a lo largo de cuatro kilómetros cuadrados".

Así mismo, se han ubicado alrededor de 500 estructuras en el área, de diferentes formas y tamaños: circulares, absidales (de uno a tres metros de diámetro), rectangulares, además de otros basamentos que alcanzan 45 metros por lado, y más de un metro de altura. Este tipo de construcciones señalan que existía estratificación social dentro de la misma.

Las labores arqueológicas en la zona arqueológica inmersa en la Ex — hacienda Ruinas de Aké, a unos 33 kilómetros de la ciudad de Mérida, se han enfocado principalmente en la consolidación de las edificaciones distribuidas en la plaza principal, la que abarca alrededor de 25 mil metros cuadrados.

Por ejemplo, en 2003 se intervino la fachada del edificio conocido como " Pilastras" o Estructura I, en el que trabajó el arqueólogo Rubén Maldonado en la década de los 80.

Mediante el ejercicio de presupuestal (regularmente con recursos procedentes del INAH, del Patronato de las Unidades de Servicios Culturales y Turísticos del estado de Yucatán, y de la Secretaría de Desarrollo Social), en lo que resta del presente año continuará la restauración de la Estructura II, localizada al oeste de zona central de monumentos de Aké.

"Para 2009 tenemos planeada la intervención de la Estructura 13 (que delimita la plaza por el este) y la cual tiene 72 metros de lado por 45 de ancho, así como una altura de 8 metros. Por sus características consideramos que es similar a uno de los edificios más importante de la zona arqueológica de Dzibilchaltún, también al norte de Yucatán ", anotó Quintal Suaste.

Aké sobresale por su arquitectura megalítica, es decir, hecha con grandes bloques de piedra que estuvieron estucados o recubiertos. El trabajo de construcción se vio facilitado por la cercanía de más de 300 sascaberas, las cuales fueron utilizadas como fuente de material para la edificación y el mantenimiento de los conjuntos habitacionales prehispánicos.

A su vez, destacan los sacbeo,ob internos que comunican algunos conjuntos arquitectónicos entre sí; y los poco más de 500 metates hallados en aproximadamente 400 estructuras habitacionales.

La experta del Centro INAH Yucatán concluyó que para fines del Clásico Tardío (600/1000-1200 d.C.) Aké decayó. "Lo que sugerimos es que el sitio se convirtió en centro de peregrinación para el Posclásico, sólo se venía a ofrendar, hemos encontrado únicamente material cerámico de ese periodo, pero no arquitectura ".

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