Home Libros El prestigiado grabador Octavio Bajonero Gil presentó su libro “Museo Nacional de la Muerte”
Libros - October 31, 2008

El prestigiado grabador Octavio Bajonero Gil presentó su libro “Museo Nacional de la Muerte”

El volumen contiene más de 600
fotografías y está dedicado a reseñar
lo que es el Museo Nacional de la
Muerte (MNM) de Aguascalientes
Foto: Cortesía Sitio Oficial

Ciudad de México.- 31 de Octubre del 2008.- (CONACULTA) Muy a tono con la Fiesta del Día de Muertos y el título del libro que presentó en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes la noche del jueves, el maestro grabador Octavio Bajonero Gil saludó así al público:

 

“Buenas noches, futuros cadáveres; sí, futuros cadáveres, porque todos hemos de morir… Esto no es ninguna broma, lo digo en serio, porque la muerte es una realidad”.

 

Pero la gente que se hallaba en Bellas Artes rió y aun aplaudió lo dicho por Bajonero, quien en seguida explicó que el “tener siempre presente la muerte” le ha permitido valorar más la vida y “disfrutar cada momento como si fuera el último de su vida”.

 

Al final de la ceremonia,
Octavio Bajonero fue aplaudido
de pie durante más de un
minuto por los asistentes
Foto: CONACULTA

El prestigiado grabador asistió a la presentación del libro Museo Nacional de la Muerte junto con la curadora Miriam Kaizer; Jorge García, director del Centro Cultural Universitario de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA); el investigador Enrique Luján y el pintor Daniel Lezama.

 

El volumen –de gran formato, diseño atractivo en papel couché, textos especializados en artes plásticas, historia, antropología y filosofía, y más de 600 fotografías en color, blanco y negro– está dedicado a reseñar lo que es el Museo Nacional de la Muerte (MNM) de Aguascalientes, Aguascalientes.

 

El MNM fue inaugurado el 19 de junio de 2007 para exhibir en sus siete salas alrededor de dos mil piezas de artes plásticas, gráfica popular, literatura, textiles, artesanías y diversos motivos referentes a la muerte coleccionadas por Bajonero a lo largo de más de medio siglo.

 

El grabador mexicano, nacido en Charo, Michoacán, donó está colección a la UAA en 2006 y un año después el Museo Nacional de Muerte abrió sus puertas al público aguascalentense, el nacional e internacional.

 

Cuatro de las salas del MNM están ubicadas en el edificio J. Jesús Gómez Portugal, construido en 1676, y las otras tres en una construcción reciente (1980) que lleva el nombre Humberto Martínez de León.

 

El libro del MNM fue dado a conocer también en junio del año pasado y ahora fue presentado en la capital de la República con ocasión de las fiestas de Fieles Difuntos y Todos Santos de 2008.

 

Miriam Kaizer, experta en curaduría en artes plásticas, mencionó que Museo Nacional de la Muerte es un “libro objeto de lo más disfrutable” porque su diseño, contenido literario y gráfico son de excelente calidad y aporta una visión conceptual e histórica de lo que es la muerte para los mexicanos”.

 

Para el creador plástico Daniel Lezama, el volumen editado por la Universidad Autónoma de Aguascalientes da una respuesta a la pregunta ¿por qué un museo de la muerte?

 

Porque las raíces culturales de México, explicó, están fincadas en la dualidad vida-muerte y la aparente contradicción que ésta plantea se resuelve con la propuesta lúdica del arte. Lo que el MNM reúne, al igual que el libro que lo reseña, son expresiones artísticas ofrendadas a la muerte.

 

Enrique Lujan, investigador y maestro de filosofía de la UAA, hizo una detallada relación de cómo la universidad aguascalentense trabajó a marchas forzadas para construir el museo tras la oferta de donación de Bajonero.

 

“El libro es un canto a la muerte, pero también a la vida”, dijo el docente, quien resaltó en particular la coordinación de Jorge García, director del Centro Cultural Universitario de la UAA, en la instalación del museo y la edición del texto.

 

Al final de la ceremonia, Octavio Bajonero fue aplaudido de pie durante más de un minuto por los asistentes de la Sala Manuel M. Ponce, en reconocimiento a su generosa cesión de las piezas de artes plásticas dedicadas a celebrar la muerte.

(ATR)

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *