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Buenas Noticias - October 17, 2008

“Umbrales sagrados, portales mágicos” podrá visitarse y disfrutarse en el Museo del “Templo Mayor”

La exposición que reúne una
colección paleontológica,
arqueológica e histórica
única podrá ser visitada
hasta el 9 de febrero de 2009
Foto: Cortesía INAH

Ciudad de México.- 17 de Octubre del 2008.- (INAH) Los restos óseos de la mujer americana más antigua, datados en 11 mil 600 años; restos de animales pleistocénicos como el gonfoterio y el gliptodonte, que habitaron hace 20 mil años; numerosas piezas prehispánicas mayas y un par de rifles usados en el siglo XIX durante la Guerra de Castas, son parte de los “tesoros” rescatados en cuevas y cenotes de México.

Por primera vez, el Museo del Templo Mayor (MTM) –dedicado a la difusión de la cultura mexica– alberga éstos y otros materiales de gran importancia, que suman cerca de 200, recuperados en exploraciones arqueológicas llevadas a cabo en este tipo de espacios naturales distribuidos en los estados de Quintana Roo, Campeche, Yucatán, Chiapas y Tabasco.

La exposición Umbrales sagrados, portales mágicos. Cuevas y cenotes mayas –que reúne una colección paleontológica, arqueológica e histórica única– fue inaugurada la víspera en este recinto del Instituto Nacional de Antropología e Historia, donde podrá ser visitada a partir de hoy y hasta el 8 de febrero de 2009.

De acuerdo con el arqueólogo Luis Alberto Martos –curador de la muestra temporal–, si bien la inmersión con fines científicos en estos depósitos inició a principios del siglo XX con los estudios de Edward Thompson en el Cenote Sagrado de Chichén Itzá, Yucatán, las exploraciones sistemáticas en los mismos comenzaron en la década de los 90.

“Las cuevas y los cenotes son espacios muy interesantes porque en ellos coexiste lo profano y lo sagrado. Ahí se encuentran vestigios de actividades domésticas y de extracción de materiales constructivos, sin embargo, para los mayas fueron un acceso que conectaba con lo sobrenatural, eran vistos como portales hacia los planos cósmicos”, explicó en conferencia de prensa el también director de Estudios Arqueológicos del INAH.

Pero miles de años atrás, cuando la Península de Yucatán era una pradera, por ella pasaron animales de grandes dimensiones, caso del gonfoterio y el gliptodonte. Los restos óseos de algunos de éstos, así como réplicas de tamaño original prestadas por el Museo del Desierto en Coahuila, pueden admirarse en Umbrales sagrados, portales mágicos.
 

El cráneo de la Mujer de Najaron, hallado en ese lugar de Quintana Roo –como se dijo, el más antiguo de América con 11 mil 600 años–, es una de las piezas prehistóricas que destacan en la exhibición. A su vez, se encuentra el cráneo de la Mujer de Palmas, con una antigüedad de 10 mil años y el cual revela huellas de sacrificio.

Entre la colección se encuentran diversos objetos cerámicos mayas como vasijas, ollas globulares, incensarios antropomorfos y portaincensarios, braseros, urnas, sahumadores y cántaros, entre otros; además de orejeras, vasos en alabastro, metates en piedra; cuentas, pendientes y sartales en piedra verde; orejeras y cascabeles en cobre; y una máscara miniatura con incrustaciones de piedra y concha.

Varios de estos enseres rituales y ornamentos prehispánicos, que van del 150 a.C a la Conquista, fueron recuperados mediante exploraciones en diversas cuevas de Xcaret (Quintana Roo), en el Cenote Sagrado de Chichén Itzá y las grutas de Balamkanché y de Chaac (Yucatán), así como en las cuevas de la Sierra Tapijulapa (Tacotalpa, Tabasco), por citar algunos.

Las instituciones prestatarias –la mayoría adscritas al INAH– son los museos regionales “Carlos Pellicer Cámara” de Tabasco; “Palacio Cantón” de Yucatán y de Chiapas; los Centros INAH de estas dos últimas entidades; el Instituto de Cultura de Tabasco; el museo del Ex convento de San Bernardino de Siena, Valladolid, Yucatán; la Subdirección de Arqueología Subacuática y la Dirección de Estudios Arqueológicos.

Durante la Guerra de Castas, en el siglo XIX, las cuevas sirvieron de refugio a los mayas rebeldes, quienes depositaban ahí su arsenal. Esto se comprobó con el hallazgo de 129 rifles y otro tipo de armamento en un cenote aledaño al Ex Convento de San Bernardino de Siena, en Valladolid, Yucatán. Dos de ellos también se exponen en Umbrales sagrados, portales mágicos.

El visitante de la exposición comprenderá finalmente el arduo trabajo que implica la exploración arqueológica en estos pasajes prácticamente ignotos. Se requiere de una preparación especial por parte del investigador, así como del uso de técnicas de espeleología y espeleobuceo, y métodos particulares de registro.

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