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Ciencia y Tecnología - August 12, 2008

Microemulsiones y nanopartículas podrían ser la panacea en la restauración del Siglo XXI

Las restauradoras que llevan
a cabo los trabajos se han
enfocado en preservar entre
otros, elementos esenciales
del Observatorio de Mayapán
Foto: Cortesía INAH

Ciudad de México.- 12 de Agosto del 2008.- (CONACULTA) Durante los años setenta y hasta los ochenta, Europa hizo de los polímeros sintéticos (adhesivos de partículas de gran tamaño) la panacea de la restauración de pintura mural y escultura arquitectónica; y en México, la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM), fundada dentro de la corriente de  la escuela europea, utilizó esos materiales, vanguardia en aquella época, para la conservación de edificios prehispánicos. Sin embargo, los restauradores mexicanos han comprobado que con el tiempo estas intervenciones se revierten, y ocasionan problemas serios en la pintura y escultura.

 

Actualmente, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) desarrolla investigaciones en los principales sitios prehispánicos del país donde se encuentran edificios con pintura mural y escultura arquitectónica, tanto para encontrar soluciones a las problemáticas originadas por el uso de polímeros sintéticos, como para la mejora de las cualidades de los consolidantes inorgánicos utilizados desde hace tiempo en la restauración en México.

 

Entre los sitios donde se llevan a cabo investigaciones al respecto se encuentra Mayapán, en el estado de Yucatán, donde se está probando con microemulsiones (solventes en microgotitas suspendidos en una sustancia, que se usan en el proceso de remoción de adhesivos) para la eliminación de polímeros sintéticos; así como con nanopartículas (unidades muy pequeñas de la materia, de tamaño nano; es decir, la milmillonésima parte de una partícula) de hidróxido de calcio, ya que a diferencia de los métodos tradicionales de consolidación con el hidróxido de calcio, las nanopartículas son compuestos tan pequeños que permiten una mayor penetración del consolidante.

 

La restauradora Claudia García, coordinadora de la sección de restauración del Centro INAH-Yucatán, explica lo anterior y afirma que uno de los proyectos prioritarios para este departamento es el de la zona arqueológica de Mayapán, donde actualmente se lleva a cabo la primera temporada de campo para la restauración de pintura mural y relieves arquitectónicos.

 

La finalidad es revertir el deterioro ocasionado por la consolidación de polímeros sintéticos en combinación con las fuentes de humedad en los recubrimientos arquitectónicos de Mayapán, y paralelamente, se desarrolla una investigación conjunta sobre el tema con la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC) y la Universidad de Florencia.

 

“Imagínate un Resistol 850 de mayor pureza, ese es un tipo de polímero sintético”, dice la especialista. “Aplicado sobre una superficie arquitectónica forma una capa impermeable que llega a adherirse a los pigmentos, como un plástico, y no permite salir la humedad captada debajo de la capa de pintura. Al evaporarse la humedad por un cambio de temperatura, llega a empujar la capa impermeable del polímero con el riesgo de desprenderse con todo y pintura."

 

Los restauradores del INAH que estudian este problema, entre quienes también se encuentra Valeria García y Maria del Carmen Castro de la CNCPC,  llevan a cabo pruebas para remover los polímeros, sin dañar la capa pictórica, con las microemulsiones desarrolladas por los investigadores de la Universidad de Florencia.

 

            Las microemulsiones funcionan como solventes para remover las capas de polímeros. Pero la restauradora advierte que antes de aplicarlos de manera total a los edificios tienen que llevar a cabo otras pruebas y esperar un tiempo prudente para verificar resultados posteriores, por eso lo más importante es llevar a cabo un proyecto constante que permita el monitoreo y resolver los problemas de humedad y filtraciones de los edificios de manera inmediata.

                       

Es así que durante la primera temporada de campo, las restauradoras que llevan a cabo los trabajos se han enfocado a intervenir los personajes modelados en estuco que se encuentran en el edificio principal de Mayapán.

 

En estos personajes se están retirando resanes realizados con polímeros sintéticos que fueron colocados en intervenciones anteriores, como ya se explicó, mismos que se van a reponer con materiales que fueron utilizados originalmente como morteros (mezclados) de cal; también se está consolidando lo disgregado, con hidróxido de calcio en forma de agua de cal.

 

Otro elemento que se ha trabajado es la pintura del Templo del Pescador, donde se han identificado problemas de humedad y como consecuencia capas de sales que llegan a la superficie. Aquí se trató el problema de sales, se están consolidando áreas arquitectónicas y también se están restituyendo resanes muy duros en los que se utilizaron polímeros y cemento. Y en la pintura del Templo de los nichos pintados se está trabajando en la consolidación y fijado de la capa pictórica desprendida.

 

La restauradora destaca que como resultado de la primera intervención, que finalizará a principios de agosto, hay avances importantes: el primero es en términos teóricos.

           

“Es un avance el hecho de que estemos llevando a cabo un seguimiento de la forma como actúan los polímeros sintéticos, porque en la época en que se aplicaron para devolver firmeza a los materiales pétreos no había muchas investigaciones sobre su comportamiento en condiciones de alta humedad y temperatura, como las de los ambientes selváticos.”

 

En cuanto a los resultados prácticos de la intervención, informa que en la pintura del Templo del Pescador se aminoró el problema de sales y se estabilizaron grandes áreas. También se restauró un altar con acabados en estuco.

 

Y advierte que a corto plazo se podrá ver el resultado del cambio de resanes y de la colocación de acabados arquitectónicos que permiten la respiración de las zonas originales impregnadas con los polímeros sintéticos; destacó que “éstas son medidas de auxilio mientras encontramos la fórmula para quitar estos adhesivos y controlar las fuentes de humedad provenientes de los edificios. Es como si tratáramos a un enfermo crónico, porque mientras no controlemos la humedad, ni retiremos los polímeros, el riesgo de pérdida de estos elementos es permanente”.

 

El proyecto de restauración inició hace un año y está planteado a seis, tiempo durante el cual el monitoreo será permanente. Las tareas a realizar durante las temporadas que faltan se irán planeando conforme a las necesidades que vayan surgiendo y a los resultados que vayamos teniendo en el uso de consolidantes y removedores, explica Claudia García.

 

Cabe destacar que en Mayapán se encuentra la pintura más tardía que se conoce en la región del norte de Yucatán. “Es del Posclásico, más o menos contemporánea a Tulum, Quintana Roo. Después de Chichén Itzá surgió Mayapán como la última ciudad del norte del estado de Yucatán, por lo cual tiene un valor muy importante”.

 

En Mayapán hay varias superficies decoradas con pintura mural: el Templo de los discos solares, el Templo de los nichos pintados, el Edificio redondo y el Templo del Pescador. Mientras que en El Castillo, se conservan relieves modelados en estuco, únicos en el área maya mexicana.

 

Claudia García comenta que actualmente en Europa el uso de polímeros para la restauración ya es causa de una polémica; si bien en la mayor parte de la arquitectura europea no se han observado problemas tan evidentes es porque "las condiciones ambientales de aquel continente son menos agresivas; por ejemplo, nosotros los seguimos utilizando para unir fragmentos de cerámica y, en condiciones controladas de humedad si funciona cuando se resguarda la cerámica, el problema es en contextos donde los objetos no pueden aislarse de la humedad ambiental".

 

En México, explica la especialista, todos los acabados arquitectónicos están a la intemperie, no los podemos aislar, y algunos de ellos en condiciones de alta humedad y temperatura, como los ambientes de trópico subhúmedo de la región maya.

 

Finalmente, Claudia García destacó que una de las escuelas europeas que cuestiona el uso de polímeros es la Universidad de Florencia, donde actualmente se realizan las investigaciones más avanzadas a nivel mundial del uso de nanopartículas para la consolidación de materiales pétreos en la restauración y en la formulación microemulsiones para remover consolidantes sintéticos, como los polímeros antes mencionados.

 

Los investigadores de la Universidad de Florencia, encabezados por Piero Baglioni, consideran que es mejor el uso de consolidantes inorgánicos, precisamente como el hidróxido de calcio o bario.

 

El especialista Baglioni ha visitado recientemente tres sitios arqueológicos en México, que cuentan con pintura mural, a fin de desarrollar proyectos conjuntos con el INAH orientados a revertir los problemas visibles ocasionados por el uso de polímeros.

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