Home Por la Espiral Cepal y el cambio de época
Por la Espiral - August 1, 2008

Cepal y el cambio de época

POR LA ESPIRAL
Claudia Luna Palencia

-Cepal y el cambio de época
-Bárcena: inyección vital
-Nuevas prioridades y retos

El primero de julio, la mexicana Alicia Bárcena, asumió el cargo de secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) un puesto ocupado por una mujer, por vez primera, en la historia del organismo.
En esta nueva fase para la Cepal, cuya sede se encuentra en Santiago de Chile, las líneas de trabajo se expresan  en torno a aceptar que la región y el mundo están inmersos en un nuevo periodo de ajuste y transición pautado no por  “una época de cambios sino un cambio de época”.
    Ese cambio de época va de la mano del actual modo de producción dependiente de las energías fósiles y de la prioridad de motivar la  sustentabilidad de la economía y el respeto al medio ambiente.
    Durante varias décadas en el organismo latinoamericano aconteció un debate casi epistemológico acerca del crecimiento versus  desarrollo, la monodependencia, los lazos entre la periferia y el centro y el constante traslado hacia el exterior de la riqueza latinoamericana, del producto del trabajo; de la incapacidad de eslabonar ciclos de inversión y tecnología adecuados para romper la monoproducción y la especialización en los productos primarios.
    Después de tantas crisis experimentadas en los países de América Latina, aunque se cuenta con macroeconomías más aseadas, tras años de lecciones aprendidas, profundas reformas y financiamientos y asesorías externas, la región todavía arrastra pendientes sociales y  humanos que engloban desde la esfera de la corrupción, la democracia, los derechos humanos hasta mejorar la repartición de la riqueza y avanzar en pro de la igualdad de género.
Tanto en lo cuantitativo, como en lo cualitativo, la Cepal puede hacer bastante para recomendar y orientar a los gobiernos de la región para adoptar sanas prácticas financieras, económicas, sociales, humanas y ecológicas.
A COLACIÓN
    Recientemente Bárcena dio a conocer sus prioridades dentro de la Cepal: 1) El financiamiento para el desarrollo, particularmente la inversión pública y privada. 2)  La estabilidad macroeconómica y el apoyo que presta la comisión a los países para buscar respuestas frente a las alzas en los precios de los alimentos y del petróleo, y a la desaceleración de la economía mundial, particularmente en Estados Unidos. 3) Revisar los pactos globales en el marco de la Organización de las Naciones Unidas, entidad que el secretario General ha reposicionado como foro universal en la provisión de bienes públicos vinculados al desarrollo, tales como la estabilidad financiera, la salud humana global, la seguridad alimentaria y la estabilidad climática.  4) La necesidad de avanzar hacia la sociedad del conocimiento y la innovación con pleno acceso y pertinencia para impulsar la formación ciudadana. 5) Reforzar los vínculos entre desarrollo económico, desarrollo social y sostenibilidad ambiental.
    Si en alguno de los temas tiene especial formación e información la nueva titular de la Cepal es precisamente en medioambiente, sostenibilidad y economía con ecología. Recordemos que Bárcena llegó a la Cepal en 1999 como directora de la División de Medio Ambiente y Asentamientos Humanos, y luego ocupó el cargo de secretaria Ejecutiva Adjunta.
 En México, fue directora General del Instituto Nacional de Pesca, subsecretaria de Ecología, y directora Regional del Instituto Nacional de Investigaciones sobre Recursos Bióticos de la península de  Yucatán.
Asimismo, dentro su bagaje académico encontramos que Bárcena tiene un máster en Administración Pública de la Universidad de Harvard, licenciada en Biología y cuenta con estudios completos de maestría en Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México.
SERPIENTES Y ESCALERAS
    En el documento “Biocombustibles y su impacto potencial en la estructura agraria, precios y empleo en América Latina” elaborado por  la Cepal, se hace hincapié en que los  biocombustibles representan una oportunidad importante para la región.
Sin embargo, el estudio muestra que un programa de biocombustibles pudiera tener efectos adversos de no ser acompañado de un paquete adecuado de políticas.
 De hecho en el texto se afirma que en particular, el aumento en la demanda por biocombustibles pudiera resultar en una mayor concentración de la producción y la tenencia de la tierra.
 Por otra parte, es probable que una fuerte expansión en la producción de biocombustibles a nivel mundial provoque alzas en los precios de los productos agrícolas, al menos en el corto plazo. La ganadería y la silvicultura pudieran verse también afectadas.
La ganadería a través de los precios del alimento para animales y la silvicultura a través de la expansión de la tierra cultivable que resulte en una reducción de las áreas destinadas a esta actividad.
La producción de biocombustibles tendría impactos en la distribución del ingreso, mientras que el aumento de los precios de los cultivos representaría una transferencia de ingreso de los consumidores hacia los productores y de las zonas urbanas hacia las rurales.
 Por otro lado, hay un  aparente consenso entre expertos que el impacto de los biocombustibles en el empleo agrícola es ambiguo.
El estudio hace evidente la importancia de diseñar políticas para  biocombustibles que mitiguen los potenciales efectos adversos y promuevan y aseguren su rentabilidad, así como también que los beneficios de la producción de biocombustibles lleguen a las zonas rurales y garanticen el acceso a alimentos de los sectores más desprotegidos.
Dentro de las fuentes alternativas de energía, el etanol y el biodiesel reciben gran atención ya que estos son una posibilidad  de sustituir los combustibles fósiles, usados en el transporte, sin necesidad de hacer mayores cambios en los motores de los vehículos.
Este hecho es de gran importancia ya que el sector transporte demanda  aproximadamente el 50% del consumo mundial actual de petróleo.
América Latina tiene el potencial para satisfacer una parte importante de la demanda mundial por biocombustibles, de acuerdo con lo analizado por la Cepal.
Empero, es  importante considerar que la producción de biocombustibles podría implicar una expansión de la frontera de producción, lo cual impone un serio reto para el sector agrícola y posiblemente el medio ambiente de los países de la región.
 Más aún, un rápido incremento en la producción de cultivos energéticos puede traer otros impactos en el  sector, tales como cambios en la estructura de mercado, desplazamiento de cultivos tradicionales, aumentos en precios de los productos agrícolas, entre otros. De allí, lo del cambio de época.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *