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Por la Espiral - June 9, 2008

La gira de Calderón en España

POR LA ESPIRAL
Claudia Luna Palencia

-La gira de Calderón en España
-Inversiones foráneas, salvavidas
-Apostar por puntos comunes

Han transcurrido casi dos años desde el último viaje oficial del presidente en turno de México para acercarse con su homólogo en España, en aquella ocasión, la del 17 de julio del 2006, le correspondió a Vicente Fox (a guisa de despedida). Esta vez le toca al  presidente Felipe Calderón  en visita de Estado.
    La mini gira anunciada por tierras ibéricas, del 10 al 15 de junio, sucede en una coyuntura económicamente delicada en el contexto internacional, quizás por ello es más encomiable que el presidente Calderón decida re-impulsar la presencia inversora.
    Si bien Calderón debió retrasar por varias ocasiones la agenda de viaje a España, hasta aguardar la conclusión de las elecciones para la renovación de la Presidencia española que concluyó con la victoria en marzo pasado de José Luis Rodríguez Zapatero (una reelección por 4 años más en el poder) es destacable que el acercamiento suceda antes  de concluir el primer semestre del año.
     Los meses por venir son por demás interesantes con ferias, exposiciones,  foros empresariales donde pueden suscitarse condiciones para cerrar negocios antes de acercarse al tope del corte de caja, los ajustes contables y fiscales y preparar la nómina navideña.
    El desafío es crear las condiciones para llamar la atención del capital foráneo. México requiere ofrecer contratos atractivos e insisto relanzar la relación binacional con España, impedir que ésta pierda gas debido a malos entendidos derivados de si la derecha gobierna al país Azteca  y la izquierda lo hace en España como pretexto para la angostura.
    España y México tienen demasiadas cosas en común que van más allá de la ideología en el poder, por ello hay que apostar por los puntos de comunión, como por ejemplo trabajar en el tema de cooperación para el desarrollo y ayuda para el desarrollo que tanto promueve el presidente Rodríguez Zapatero contando con partidas presupuestales específicas.
GALIMATÍAS
    ¿Qué ha pasado entre uno y otro país? Del enamoramiento surgido en los noventa volcado en el brillo del capital inversor ibérico atraído por las privatizaciones y los sectores claves, llegó la “comezón del séptimo año” y cada vez deslucen los flujos inversionistas,  el intercambio comercial bilateral es marginal; van menos turistas españoles a México y muchísimos menos mexicanos a España.
    Los negocios son como el amor, sino se cultivan permanentemente, la falta de insistencia conduce al enfriamiento y en el mundo global hay demasiados competidores dispuestos a ocupar el  lugar cedido. México tiene que ponerle mucha atención al despegue manufacturero de Polonia y a la especialización tecnológica y energética de  Brasil.
Atendamos un poco el contexto carioca. Brasil ha dado movimientos inteligentes asumiendo de puntero  en la región de América Latina y segundo acercándose con España eligiendo minuciosamente los sectores en los que requiere inversión ibérica, al tiempo que impulsa a sus empresarios para entrar al mercado español.
El presidente Luiz Inácio Lula Da Silva conoce por sus asesores del interés que tiene España por los biocombustibles, entre éstos, el bioetanol a base de azúcar de caña, del que Brasil es pionero gracias al Programa Brasileño de Proalcohol establecido desde la década de los ochenta.
El incentivo  para explorar alternativas energéticas, actualmente es llave de éxito que coloca al  país  en el liderazgo  en la producción y venta del bioetanol, insumo cada vez más demandado por distintos países debido a sus características para complementar la cesta energética de fósiles.
Y así, paso a pasito, todo va llevando a un acercamiento con España, a pesar de los roces migratorios de los últimos meses entre ambos países con episodios bochornos tanto para brasileños como para españoles.  Aún así, los negocios no se empantanan y el aprendizaje del castellano es casi inevitable al igual que la selección minuciosa de sectores y microsectores ligados sobre todo a la tecnología.
A COLACIÓN
    México no puede seguir dudando su programa económico. La competencia es feroz porque las oportunidades que derivan del intercambio son casi siempre positivas siempre y cuando los acuerdos sean claros y la selección del área de negocio lo suficientemente estudiada.
    Además, ¿para qué tener signados más de una docena de acuerdos comerciales con tantos países si la dependencia con Estados Unidos no aminora? También por esa razón debería fortalecerse la relación entre México y España, porque la diversificación es una tabla salvavidas y es riesgoso depender  del ciclo de Estados Unidos.
    Debido a la crisis en la economía estadounidense, nuevamente los exportadores mexicanos están nerviosos, las armadoras automotrices ubicadas en territorio nacional  bajan el ritmo, la industria maquiladora de exportación comienza a despedir gente y los recursos dejan de entrar al país porque el turista estadounidense no está viajando, el consumidor americano ha dejado de comprar  y  los viajes por negocios están estancados.
    El resultado para México es muy malo, porque Estados Unidos no gasta y los mexicanos tienen que apretarse los cinturones
    Lo negativo se resiente: el reporte de la Secretaría de Economía sobre la Inversión Extranjera Directa (IED) del primer trimestre del año da cuenta de una caída del 47.5% de  la IED en  México comparada con igual lapso del  2007.
    De enero a marzo del año en curso ingresaron al país 4 mil 194 millones de dólares.
    El 69.7% de la IED provino de Estados Unidos, sigue siendo el país que más invierte en México; después figuran Alemania, Canadá, España en cuarto lugar y Luxemburgo.
    En cuanto a balances de IED de 2000 a 2007, datos de la Red de Oficinas Económicas y Comerciales de España en el exterior difunden que sumados los flujos de siete años, el país Ibérico destaca en segundo sitio como inversor después de Estados Unidos, con 24 mil 103 millones de dólares canalizados a México en dicho lapso. Estados Unidos figura con 95 mil 889 millones de dólares.
    Me parece un desperdicio mantener una relación marginal y desigual. Más que nada lo siento por el  potencial de México y del lugar de privilegio que debería ocupar en el plano internacional.
El camino que va pautando la globalización no puede caminarse solo, ni monodependiente, ni estructuralmente funcionando de economía órbita, se requiere de un buen cúmulo de socios, de ejecutivos que crean en los proyectos de futuro.
    El intercambio comercial y la IED generan una amplia gama de oportunidades que significan empleo y por ende crecimiento. Bien vale la pena una  segunda oportunidad.

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