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Por la Espiral - June 2, 2008

Auchan y la carne de potro

POR LA ESPIRAL
Claudia Luna Palencia

-Auchan y la carne de potro
-España comercialización
-FAO: importación como vía

    Enfermedades en los animales, piensos alterados, introducción de transgénicos, afectaciones climáticas, especulación, carestía y aumento en la demanda, por una u otra causa, la crisis de los alimentos nos sigue quitando el sueño.
    El futuro, según la ciencia ficción, es de una Humanidad dependiente de los alimentos encapsulados. En el presente, la dieta rica en proteínas nos hace carnívoros ante lo cual las cosas van poniéndose problemáticas.
La Fundación Tierra proporciona datos que indican que el consumo medio mundial de carne es de unos 100 gramos por persona y día. No obstante, en Europa sube  hasta los 225 gramos por persona y día.
Con tales condiciones es fácil inferir que los principales consumidores de carne son  los países industrializados que “comen más de 80 kilogramos de carne por persona al año, sobre todo de cerdo y aves, mientras que en los países en vías de desarrollo es de tan sólo 28 kilogramos al año”.
No obstante, si bien sucede hasta los albores del siglo XXI, nótese de forma significativa un cambio en los patrones de consumo y en la orientación de la demanda cada vez más sensible a la expansión económica experimentada por diversos países en vías de desarrollo como es el caso de China.
Dos  terceras partes del aumento en consumo de carne suceden en los países en vía de desarrollo que no detienen el incremento de su dieta proteica, lo que deriva en presiones en la superficie utilizada a nivel mundial para la producción agrícola y ganadera.  Para satisfacer el mayor consumo debería estirarse la producción.
Como no sucede, el desbalance es más  constante se produce una escasez que combinada con una serie de factores llevan a problemas de crisis alimentaria.
Algunos datos de la consultora Girafood llaman la atención acerca de los problemas en la salud animal como factor de incidencia en la demanda y el alza de precios.
Ha pasado casi de todo desde las vacas locas, hasta brotes de fiebre aftosa y el futuro tampoco se ve exento de males, además no hay carne segura, ni roja, ni blanca está libre de enfermedades en los animales.
A COLACIÓN
    Crisis alimentaria, mundo carnívoro. ¿Qué comemos? ¿Qué comeremos? En Camboya, los altos precios y la escasez provocada en las carnes de vaca y cerdo, motivaron un disparo en el consumo de la carne de perro.
    Y eso que no estamos en guerra o  bueno no como al estilo de las conflagraciones de antes,  aunque los precios como están nos hablan de esa otra guerra que libra el mercado donde los rehenes somos nosotros, los consumidores.
    En Europa, la crisis alimentaria también tiene su cariz y su alcance. En España, en los supermercados, propiamente en la cadena Auchan se vende  carne de potro lechal que se localiza fácilmente en el área de las carnes empaquetadas en bandeja justo al principio de la hilera que muestra toda la disponibilidad de carnes vacunas, ovinas, porcinas, de ave, conejo, etc.
    El consumo de potro lechal es la nueva promoción en el mercado Ibérico, que no es más que simple y burdo caballo, cuyos filetes color burdeos empiezan a consumirse impulsados por una campaña convincente auspiciada por los productores que son de Gijón, Asturias.
    ¿Qué idea venden? Destacan que la carne de potro representa una “saludable alternativa que nos ofrece una serie de ventajas”, tales como: más proteínas de alto valor biológico; menor contenido en grasa; mayor contenido en hidratos de carbono; mayor contenido en hierro; más facilidad para digerirse; y menor contenido en colesterol.
    En la comparativa con otras carnes, la carne de potro aporta el 21% en proteínas, 2.86% en grasas y 105 kilocalorías por cada 100 gramos; la de cordero (pierna) el 18% en proteínas, el 19% en grasas y 235 kilocalorías por cada 100 gramos; la de vacuno (magro) un 21% en proteínas, 5.5% en grasas y 131 kilocalorías por cada 100 gramos; el pollo (filete) un 22% en proteínas, 3% en grasas y 112 kilocalorías por cada 100 gramos; el conejo (filete) un 23% en proteínas, 4.5% en grasas y 133 kilocalorías por cada 100 gramos; y la carne de cerdo (magro) un 20% de proteínas, 8.3% en grasas y 155 kilocalorías por cada 100 gramos.
GALIMATÍAS
    La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) realiza, al respecto de la alimentos, una serie de advertencias en el informe “La agricultura en el mundo: hacia 2015/2030”.
    El documento hace alusión a que la población mundial pasará de los 6 mil millones de personas actuales, a los  8 mil 300 millones en 2030.
La población crecerá al promedio anual del 1.1% hasta el 2030, un ritmo más lento de la media anual del 1.7 de los últimos 30 años.
Cada vez es mayor, además, la parte de la población mundial que está bien alimentada.
En consecuencia, añade la FAO, el aumento de la demanda mundial de productos agrícolas tendría que disminuir ulteriormente, pasando del promedio anual del 2.2% de los últimos treinta años al 1.5% anual hasta 2030.
“En los países en desarrollo el descenso será aún más fuerte pasando del 3.7% anual de los 30 últimos años al promedio de 2% hasta el 2030”.
La población mundial, de aquí al 2030, se nutrirá cada vez mejor, con  tres mil 050 kilocalorías disponibles por persona, comparadas con las 2 mil 360 kilocalorías  por persona y día de mediados de los años 60 y con las 2 mil 800 kilocalorías  actuales.
“Este cambio refleja ante todo el aumento del consumo en muchos países en desarrollo cuyo promedio rondará las 3 mil  kilocalorías  en 2030”.
    Asimismo, los modelos de consumo de alimentos se parecen cada vez más en todo el mundo y se orientan hacia alimentos de mejor calidad y más caros como, por ejemplo, carne y productos lácteos.
Al respecto la FAO puntualiza que el consumo de carne en los países en desarrollo ha pasado de los 10 kilos anuales por persona entre 1964-66 a los 26 kilos de 1996-97. Se prevé que aumente hasta los 37 kilogramos anuales por persona en el 2030.
“Los cereales siguen siendo con diferencia la fuente de alimentación más importante, tanto para la alimentación humana como para la producción ganadera y avícola. Para el 2030, serán necesarios mil millones más de cereales”.
    También,  el organismo de la ONU, subraya que los países en desarrollo dependerán cada vez más de la importación de cereales, carne y leche, ya que su producción no podrá satisfacer la demanda.
“Para el 2030 podrían producir solamente el 86% de los cereales que necesitan, mientras las importaciones netas pasarían de los 103 millones de toneladas actuales a los 265 millones de toneladas en el año 2030”.
En un futuro, no es de especular, que seguramente veremos más que carne de potro en el supermercado.

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