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Arte y Cultura - May 29, 2008

Pita Amor, “La Undécima Musa”, plasmó en su poesía a Dios, a la muerte, a la soledad, a la nada

Su personalidad la llevó
a decir que su poesía
sólo podría ser equiparada
a la de Sor Juana Inés
de la Cruz y Octavio Paz
Foto: Cortesía 'Salazar'

Ciudad de México.- 29 de Mayo del 2008.- (redescolar.ilce.edu.mx)

 

"Sólo contemplar la nada; mi rostro joven y viejo."
"Que todo morirá cuando yo muera…
¡Imposible pensar de otra manera!"

    I
    INTRODUCCION

    La mujer mexicana se ha caracterizado por ser callada, sumisa, honesta y humilde, sencilla e inteligente, pero hay sus excepciones. Mujeres que se han atrevido a romper todos los esquemas sociales. Guadalupe Amor es esa mujer, que se atrevió a todo. Se dice que sin duda, la trilogía, formada por Quevedo, Góngora y Sor Juana Inés de la Cruz influyeron para plasmar su poesía. Pita Amor fue la mujer controversial de la década de los cuarenta y los cincuenta.

    II
    Vida

    Hija de doña Carolina Schmidtlein García Teruel y de don Emmanuel Amor Subervielle, ambos miembros de la más señera aristocracia mexicana. "Nací en este siglo, en todo y por todo. Soy de raza criolla, con ascendencia española, alemana y francesa. La menor de siete hermanos. De las mujeres la más vanidosa y la más bonita. Me bautizaron con los nombres de Guadalupe y Teresa. El uno mexicanísimo, el otro no puede ser más español. Como ninguno de los nombres me sentaba, siempre me llamaron Pita".

    La sonetista contaba que en su infancia sobrevivió la pérdida de la riqueza familiar en Morelos, por lo que constantemente recurrían al Monte de Piedad para empeñar y vender los tesoros que habían logrado rescatar del desastre económico que trajo consigo la Revolución.

    Mujer con sensibilidad a flor de piel, a Pita le gustaba cantar en voz alta, pero su voz era tan estridente que aunque su mamá la elogiaba, solía callarla, por lo que finalmente decidió buscar como escenario la cocina y como su público a las domésticas que difícilmente aguantaban sus pláticas.

    En la infancia también fue una niña a la que la paralizaba la oscuridad y petrificada por el miedo, buscaba esconderse en las faldas de Viviana, una de las tantas sirvientes de la casa. Pero Lupe Amor comenzó a gustar de la soledad desde muy pequeña, y siempre vivió rodeada de lujos. Sin embargo, la pérdida de la riqueza familiar, la convirtió ya en su adolescencia, en una mujer estrafalaria, porque conservaba la costumbre de cubrirse con vestidos escotados, mantones y capas; y no usaba ropa interior ni medias.
    Fue una mujer sumamente bella, por lo cual fue pintada por Juan Soriano y Diego Rivera, Martha Chapa, Alfonso Michel, Raúl Anguiano, Roberto Montegro, por citar algunos artistas.

    III
    Poeta y escritora

    Singular poeta y escritora mexicana, "Pita Amor" La undécima musa, plasmó en su poesía los temas metafísicos; le cantó a Dios, a la muerte, a la soledad, a la angustia, a la nada. Sus poemas se caracterizan a partir de expresiones directas y desencadenadas, siempre en primera persona, todo gira alrededor de la vida. Se hizo gran amiga de importantes personalidades de la vida literaria, como Gabriela Mistral, la cual le sirvió de inspiración para escribir uno de sus más conocidos libros Yo soy mi casa (1946).

    Entre sus poemas publicados tenemos: (1947) Puerta obstinada; (1948) Círculo de angustia; (1949) Polvo; (1953) Décimas a Dios; (1958) Sirviéndole a Dios, de hoguera; (1959) Todos los siglos del mundo; (1984) Soy dueña del universo. De sus prosas están: (1957) Yo soy mi casa y Galería de títeres (1959).

    IV
    Carácter y personalidad de Pita

    La última de siete hermanos, la niña privilegiada, la que sus padres no lograron controlar. A treinta metros a la redonda siempre era el centro de atención. A Pita Amor le costó adaptarse al mundo que la rodeaba, nunca pudo salirse de sí misma para realmente amar a otro. Era demasiada enamorada de su persona. Ella misma se llamaba "la reina de la noche", porque tenía por costumbre recorrer el Paseo de la Reforma de la Ciudad de México.

    Vivió intensamente, aceptó todos los placeres y todas la amarguras. Su primer escándalo público fue a los 18 años, nadie puede asegurar si Pita se enamoró realmente en alguna ocasión, pero esto fue lo más cercano; se convirtió en amante de José Madrazo, un rico ganadero de 60 años con quien mantuvo una larga relación que abrió una época de provocación al mundo.

    Guadalupe Amor pasaba de escándalo en escándalo sin la menor compasión por sí misma. A los 38 años, decide tener un hijo, del cual se siente incapaz de criarlo y decide darlo en custodia a su hermana mayor, Carito. Pero ocurre lo inesperado, Manuelito que así le llamaba su hijo, muere ahogado en una pileta con agua, a la edad de un año y meses. Es en ese momento, cuando Pita Amor comenzó su camino descendiente, nadie pudo consolarla, no deseaba ver a nadie. Su vida personal se volvió silenciosa de un día para otro, Pita se retiró. Escogió el aislamiento. Descuidó su aspecto físico.

    Guadalupe Amor sale a un mundo diferente en los ochentas, insolente y arrebatada todavía pero diferente, nada quedaba de aquel cuerpo que desnudo pintara Diego Rivera o Raúl Anguiano. Después de diez años, decidió dar un recital de poesías mexicanas desde Sor Juana hasta Pita, en el cual tuvo un gran éxito, también volvió a dar entrevista para la televisión.

    Año tras año celebraba la Navidad con su hermana Carito Amor, donde Pita llegaba con enormes bolsas con regalos para todos, por cierto ¡muy comunes!: una pasta para dientes, un jabón, una crema de afeitar, etc. Su forma altanera de ser y su soberbia la volvían temible; se alejaron de ella, enamorados y amigos. Con una rosa en la cabeza y su bastón en la mano quedaron las huellas en la Zona Rosa, un personaje único al que todos quedaron acostumbrados ver y escuchar, con esa imagen se quedaron quienes tuvieron la fortuna de conocerla.

    En su humanidad conviven y batallan los más extremos climas sentimentales. Quien la trata, aunque sea momentáneamente, ya no la olvida, porque es un ser con una personalidad avasalladora. Para bien y para mal, reclama, exige, grita, llora, golpea; no se deja dominar por nadie. Preceden a su persona, en cualquier actividad, el elogio y la censura. Nunca pasa inadvertida.

    Su personalidad la llevó a decir que su poesía sólo podría ser equiparada a la de Sor Juana Inés de la Cruz y Octavio Paz. Y en alguna ocasión también dijera: "Ojalá que alguno de estos renglones pueda dar a quien lo lea, un reflejo modesto de su angustia, de su esperanza".

    V
    Aportaciones a la cultura.

    La poesía de Guadalupe Amor es única en su estilo, en ella refleja la forma de cómo percibía al mundo que la rodeaba. Sus poemas son un poco complicados de entender, tal vez se deba a las expresiones directas y desencadenadas empleadas en sus poemas y narrativas. Podemos afirmar que sus versos y prosa son el juego de palabras que a cualquiera hace reír, al leer cualquier fragmento. Le quita la tristeza y preocupación a todo aquél que se atreve a leer a Guadalupe Amor, "La Diosa" como ella misma se auto nombraba.

    De acuerdo a la escritora Josefina Estrada, Guadalupe Amor "tuvo una época espléndida en su juventud, escribió lindos sonetos", pero en sus últimos años se convirtió en una figura desquiciada, sumamente interesante y fuera de sí. Su obra posee un gran público compacto y fiel.

"Sola yo estoy y llena de inquietudes;
cada día me interno más adentro;
mis defectos atraen a las virtudes;
de un misterioso círculo soy centro.
El cansancio que tengo es infinito;
todo el dolor del mundo lo he probado;
un laberinto de ansiedad habito
y a tientas me revuelvo en lo intrincado".
(Círculo de angustia, 1948)

Shakespeare me llamó genial
Lópe de Vega infinita
Calderón, bruja maldita
Y Fray Luis la episcopal;
Quevedo, grande inmortal
Y Góngora la contrita.
Sor Juana, monja inaudita
y Bécquer la mayoral.
Rubén Darío, la hemorragia;
La hechicera de la magia.
Machado, la alucinante.
Villaurrutia, enajenante
García Lorca, la grandiosa.
¡Y yo me llamé la Diosa!

Clave y nombre de la escuela: 12POM00158, Primaria Urbana "José María Morelos y Pavón"
Profesor responsable del aula de medios: Eduvina Manrique Morales
Profesor responsable del grupo: María del Carmen Chávez García
Grupo: 5º. "D"
Nombre del equipo: "Los Peques"
Correo electrónico: pm_morelos@yope.seg.gob.mx

Primavera 2002

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