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Arte y Cultura - May 27, 2008

Buda Guanyin, “Diosa de la Misericordia”, se posesiona del Castillo de Chapultepec

La paz del 'Salón Siqueiros',
donde la gente conoce a
'Buda Guanyin', una de las
4 deidades más adoradas
del budismo en China
Foto: Cortesía INAH

Ciudad de México.- 27 de Mayo del 2008.- Sucedió en marzo, el Castillo de Chapultepec, testigo y protagonista de la historia de México, vive una transformación; se convirtió en un templo de oración budista desde que llegó como invitada especial la  muestra Buda Guanyin. Tesoros de la compasión, el 6 de marzo pasado y que se prolongará hasta el próximo 13 de julio.

 

La paz y la tranquilidad envuelven el salón Siqueiros, donde cada día, la gente conoce y venera a Buda Guanyin o Diosa de la Misericordia, una de las cuatro deidades más adoradas del budismo en China,  que estará en el recinto hasta el próximo 13 de julio para acoger entre sus mil brazos misericordiosos a los visitantes capitalinos.

 

Como si se tratase de un templo, la gente que acude a deleitarse con la exposición, entra al recinto cultural con gran respeto y en absoluto silencio,  sólo roto por niños como Emilio Ríos que asombrados intentan contar las mil manos y once rostros de quien será la anfitriona: Guanyin.

 

“Mamá a poco sí son mil manos” – pregunta Emilio, con la curiosidad que sólo los niños de ocho años tienen – “No sé, cuéntalas y también puedes buscar los once rostros” – responde su mamá -, que asombrada junta las manos y hace una reverencia ante la figura de 1.84 metros de la Diosa de la Misericordia que da la bienvenida.

 

El frío que se siente en el salón Siqueiros, tras el cierre de la puerta de acceso, hiela los huesos, pero no causa miedo sino tranquilidad y paz interior. De inmediato los cantos milenarios comienzan a inundar los oídos de los visitantes y también los de  Emilio, quien llena a sus padres con docenas de preguntas, que no tienen respuesta: “Qué es eso que se escucha, por qué la gente no habla, por qué esta figura no tiene tantas manos como la de la entrada, por qué… “

 

Mágicamente, los pasos conducen a la primera de las tres salas que conforman la exposición ahí, un video, cuenta la historia del origen del budismo en la India, hace más de dos mil 500 años.

 

Entonces, llega una de las tantas enseñanzas que dejó Sakyamuni, el "Buda histórico", quien renunció a la trascendencia para enseñarles a los hombres que  el dolor,  causado por los deseos,  se puede extinguir con la compasión.

 

Al término del video el silencio  y la atención de los invitados se rompe, cuando la madre de Emilio dice: “qué precioso, yo no conocía la historia del budismo, cómo pudo un hombre renunciar a todo con tal de evitar el sufrimiento ajeno, Buda fue un santo”.

 

Desde  ese momento  sus manos no se separan de la altura de su pecho y en cada escultura, de oro, bronce o piedra,  hace una reverencia; sus labios se mueven como si estuviera rezando, pese al lugar en el que se encuentra: un museo.

 

Los pasos siguen su rumbo y tras admirar algunas de las 217 piezas que conforman la exposición se detienen a observar el resplandor que produce una pequeña caja de reliquias tallada en  piedra – una de las piezas más significativas de la exposición-, donde se aprecian las imágenes de los discípulos más famosos de Buda.

 

Al terminar la primer sala los rostros serenos, llenos de paz y ansiosos de más conocimiento son evidentes,  entonces aparece ella: Guanyin más pequeña, pero con la misma bondad y una  historia por contar, la de su transformación.

 

Se muestra pequeña, de bronce, porcelana, mirando el resplandor de la luna, sentada sobre un tigre, en flor de loto, con once rostros y mil manos, pero siempre llena de misericordia y bondad.

 

Y de nueva cuenta Emilio queda impactado por dos esculturas que asemejan a la que da la bienvenida, y comienza a contar… “mira mamá de este lado hay otra cara, ya llevo ocho y allá arriba hay dos más y el de enfrente son los once, ya los encontré todos”, grita, su madre lo mira al tiempo que pone uno de sus dedos sobre sus labios y bajito dice: “shhhhhhhhhhhhhh…”

 

Antes de concluir esa sala quedan atrapados por instalaciones que muestran el significado del mūdra o lenguaje de signos con las manos y el significado de las posturas entonces todos, sin excepción, se colocan frente a las pantallas y tratan de imitar lo que sus ojos ven.

 

El mayor asombro llega cuando se percatan de la existencia de un templo, donde, entre altares de frutas, flores e inciensos se levanta majestuosa Guanyin o Diosa de la Misericordia, cuya equivalencia más cercana en México sería la Virgen de Guadalupe.

 

De rodillas y frente a ella algunos de los visitantes oran y se atreven a pedir su protección espiritual, pero también la veneran para implorar aleje de su cuerpo las enfermedades físicas  y mantenga la buena salud.

 

La madre de Emilio se queda parada, inmóvil, petrificada por la emoción que la invade al saberse cerca de la Diosa a la que no duda en pedirle protección para ella y su familia, siempre con las manos juntas y haciendo reverencia.

 

Extasiados salen de la sala y se dirigen a lo que es el final de la muestra, una sala llena de oraciones de monjes tibetanos: Om mani padme hum, Om mani padme hum…

 

En esta última sala, la importancia de las deidades femeninas dentro del budismo continúa impresionando a los visitantes, con la historia de Guanyin o Chenrezig (en tibetano), además se muestra la evolución del budismo  en el Tibet.

 

Tras hora y media de recorrido, de asombros y enseñanza constante la exposición llega a su fin, embriagados por las oraciones tibetanas, los visitantes salen de uno en uno y dejan el salón donde se resguarda la muestra, que por un instante logró su objetivo: evitó el sufrimiento e invitó al disfrute y deleite de los tesoros más grandes de occidente.

 

Buda Guanyin. Tesoros de la Compasión, estará abierta al público hasta el próximo 13 de julio, en la Sala de Exposiciones Temporales del Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec. Horario de 09:00 a 17:00 horas de martes a domingo.

 

Toda la información sobre esta muestra puede ser consultada en

www.buda.inah.gob.mx

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